El bueno, el feo y el malo del Sporting

Emilio Ordíz GIJÓN

SPORTING 1905

Alex Perez
Alex Perez LaLiga

Nuevo desastre del equipo de Herrera, no solo en cuanto a juego sino también en cuanto a actitud

20 nov 2017 . Actualizado a las 13:53 h.

Esto ya no hay por dónde cogerlo. El Sporting va cuesta abajo y sin frenos y parece que a nadie le importa porque las medidas que se toman o no tienen sentido o no dan resultado.

Culpables, todos, menos una afición a la que ya poco le sorprende si tiene que ver con las carencias físicas, tácticas y mentales de un conjunto que por lo menos antes de esta racha era capaz de sacar los partidos adelante por la eficacia de los de arriba. Eso también se ha perdido. Poco queda para mantener la fe viendo que el Cádiz hizo, en El Molinón, lo que quiso con los rojiblancos.

Casi nadie se salva del rapapolvo. Si acaso un Bergantiños que no llegó a todo porque se tuvo que multiplicar, y un Rubén que parece mentira que lleve como quién dice media hora vistiendo la camiseta del Sporting. ¿Lo demás? Todo cabezas bajas y poca garra. Y eso en Segunda se paga caro. En forma de derrotas que no solo alejan del objetivo en cuanto a puntos, lo hacen además en cuanto a optimismo. De ese que ya casi no queda por la Costa Verde.

El bueno: Rubén García

Dentro del desastre al menos quiso hacer cosas. De los de arriba fue el único que intentó algo diferente. Fue sustituido cuando suponía la poca luz que tenía el Sporting. El valenciano lleva una temporada buena, porque estando mejor o peor, se deja la piel. Y eso para ser novato se agradece enormemente, más si cabe cuando son pocos los que se suben a ese carro.

Dejó detalles de querer cambiar el curso de un equipo sin ideas. Con las de Rubén solo no vale, y aunque su encuentro no fuera una maravilla, saca ciertos aplausos cada vez que la pelota pasa por sus pies o cada vez que recorre todo el campo hacia atrás para tapar los espacios que son consecuencia de la locura táctica en la que se ha instalado el Sporting.

El feo: Alex Pérez

Podría compartir galardón con Barba, con Carmona, con Moi o incluso con Stefan, pero sorprende sobremanera que el central estuviese ante el Cádiz tan fuera del partido. Puede que estemos ante su peor encuentro vistiendo la camiseta del Sporting. Perdió la marca en varias jugadas y no pudo en ningún momento con Garrido. Además, se le vieron las carencias a la hora, ya no de sacar la pelota, sino de arriesgar un poco en el pase para desahogar al equipo. De eso, sobra decir, que no tiene la culpa.

El malo: Paco Herrera

Es inevitable no criticar de nuevo el planteamiento del antes y del durante de un entrenador en el que muchos tenían fe pero que poco a poco va perdiendo su crédito. Apostó por un once atrevido que rápidamente se hizo erróneo al ver cómo el rival se hacía fuerte en el centro del campo. Herrera no está siendo capaz de dotar de fútbol pero tampoco de carácter a un equipo que se le va de las manos.

Además, en los cambios volvió a tomar decisiones incomprensibles. Sumó delanteros teniendo al centro del campo fundido, y solo rearmó la medular tras el segundo gol. Es decir, tarde. A lo mejor es que el míster ya va tarde. Quién sabe.