El postrero gol de Berto puso en apuros a los locales
03 dic 2017 . Actualizado a las 21:28 h.Un Zubieta contra Mareo, estrictamente hablando, es una batalla de canteras perdida de antemano para el conjunto rojiblanco si nos atenemos al estudio publicado recientemente por el Cies Football Observatory y recogido en El Diario Vasco en el que, según los investigadores del centro suizo, la Real Sociedad es el segundo club de futbol en Europa (teniendo en cuenta las cinco grandes ligas) con un mayor ratio de minutos jugados por sus jugadores canteranos: concretamente el 50,1 % de los minutos jugados en el segundo tramo de la pasada liga por el cuadro txuri-urdin fueron disputados por hombre criados en la casa. Al Sporting, en este asunto, hace tiempo que ya no está y tampoco se le espera.
Así que mejor olvidarse de las frías estadísticas, sobre todo si vienen de canto. El encuentro que se disputaba esta tarde noche en Zubieta era un duelo de parte alta de la tabla, de juego directo y sin complejos, sin restricciones, de calidad. Los locales quintos, a un solo punto de entrar en zona de play-off gracias, entre otras cosas, al saqueo de Anduva en la última cita liguera; en frente los guajes, segundos, a tres del liderato de la categoría, un equipo que ya ha dejado atrás la incómoda etiqueta de equipo revelación para vestirse de conjunto asentado, de los de pico y pala cuando toca cavar o de salón cuando toca bailar, de equipo de domingo por la tarde, a las cinco, cuando el fútbol era mucho más que un inmenso negocio. Casi nada.
Con estos precedentes la Real comenzó mandona, intentando ser dueña del balón desde su portería a la rival. No tardó Jauregui en probar a Dani, con un potente disparo que salió por encima del larguero contestado en la siguiente jugada por un disparo de Cayarga que detuvo Zubiaurre. El partido comenzaba eléctrico y vertical, como se preveía.
La Real apretaba y el filial empezaba a sufrir. Un córner inocente concedido por Cordero finalizó en un despeje de la zaga visitante que acabó en los pies de Gorosabel que, tras un soberbio zapatazo, coló el esférico en la escuadra de la portería de Dani que nada pudo hacer pese a la estirada.
Tras el gol local el partido se descontroló. La Real B atacaba sin piedad y los de José Alberto poco podían hacer más que defenderse. Una ataque por banda derecha de los locales finalizó en penalti señalado por el colegiado. Dani Martín se erigió en protagonista al detener el lanzamiento de Jauregui e impedir que el partido finalizara para los rojiblancos tras solo doce minutos de disputa.
El penalti pareció espolear a los de José Alberto que empezaron a querer ser más protagonistas, al menos, en el manejo del balón y el control del partido. Sin ocasiones claras pero más presente y con la Real llevando peligro cada ver que se asomaba al balcón del área, el partido se convirtió en un encuentro de ida y vuelta, muy vistoso para el aficionado pero nada deseable para los intereses rojiblancos. José Alberto se desgañitaba desde la banda intentando que los suyos se hicieran dueños del balón pero el Sanse no se lo iba a ceder tan fácilmente.
El tiempo pasaba y la Real seguía siendo superior en el dominio del balón y del encuentro. El filial rojiblanco intentaba presionar la conducción del balón local pero los txuri ?urdin sorteaban con relativa facilidad la presión de los gijoneses, plantándose en el área visitante y finalizando las jugadas. El juego, el balón y el marcador eran locales.
El filial pedía vestuario y los locales persistían en su empeño por darle la puntilla al choque. Un cabezazo de Olaizola fue detenido una vez más por Dani, la única razón por la que la Real B no manejaba ya una renta favorable mucho más cómoda. Capilla probó nuevamente fortuna contra la meta rojiblanca pero el balón no encontró su objetivo. La mejor noticia de la primera parte para los asturianos fue el pitido del colegiado riojano decretando los minutos de descanso. Superados en todas las suertes, los de José Alberto confiaban en el receso como bálsamo reparador y tiempo de refrescar conceptos que sirvieran para mejorar sus prestaciones en la reanudación.
El inicio del segundo tiempo mostró pocas novedades sobre lo visto en la primera mitad. El Sporting intentaba llevar el protagonismo pero a la Real no le costaba en exceso quitárselo. Muy imprecisos y nerviosos en la zaga, cada ataque local era una nueva prueba de fiabilidad, un suplicio. Pudo sentenciar Capilla en el 59 tras jugada de Gorosabel pero nuevamente Dani Martín, con su intervención, les dio otra bola extra a los suyos.
La Real rondaba demasiado tiempo y con demasiado peligro el área rojiblanca, tanto, que el cántaro al final se rompió. Le Normand, a la salida de un saque de esquina, fusilaba a Dani Martín y ponía el 2-0 en el marcador un resultado más que apropiado vistos los méritos de uno y otro hasta ese momento.
José Alberto movía el banquillo con la esperanza de encontrar la fórmula para entrar de nuevo al partido pero la ecuación ya se había complicado en demasía. La Real gozaba ya de una cómoda ventaja y la nula intención de echarse atrás a conservar el resultado, actitud que dificultaba enormemente el intento de remontada rojiblanca. Muguruza entraba por Olaizola en el cuadro local. Nada cambiaba.
El filial siguió dando la cara pese a todo. Joel Sanabria fue el último recurso de un entrenador valiente que nunca le pierde la cara a los partidos. Fruto de la ambición de José Alberto, Berto González agarró un despeje de la zaga local al borde del área logrando batir a Zubiaurre tras un fenomenal remate desde fuera del área. El gol espoleó a los gijoneses que, gracias a su empuje final sembró la inquietud en los locales, una sensación que no habían vivido en ningún tramo del encuentro. En el 88, Cristian Salvador remataba de cabeza un balón que salió lamiendo el palo derecho del meta vasco, poniendo el corazón en un puño a los fieles de Zubieta.
El esfuerzo final de los rojiblancos no recibió el fruto deseado del empate en un encuentro en el que, globalmente, la Real Sociedad B fue netamente superior al filial gijonés que nunca bajó los brazos ni le perdió la cara al encuentro.
Alineaciones:
Real Sociedad B: Zubiaurre, Gorosabel, Muñoz, Le Normand, Lapeña, Guevara, Olaizola (Muguruza, min 69), Sangalli, Jauregui (Calvillo, min 86), Capilla y Merquelanz (Saenz, min 90)
Sporting B: Dani, Adri Montoro, Ramón, Cordero, Víctor Ruiz, Cristian, Isma Cerro (Sanabria, min 75), Pedro, Cayarga (Pablo Fernández, min 63), Traver (Berto González. Min 63) y Claudio
Árbitro: Cesar Soto Grado, del Comité Territorial riojano, asistido en las bandas por Carlos Álvarez Fernández y David Moreno Pardo
Goles: 1-0 (Gorosabel, min 9); 2-0 ( Le Normand, min 62); 2-1 ( Berto González, min 84)