El bueno, el feo y el malo del Sporting

Emilio Ordíz

SPORTING 1905

Scepovic
Scepovic LaLiga

Mal partido de un equipo rojiblanco que cometió errores ya conocidos

21 dic 2017 . Actualizado a las 11:59 h.

Volvió la versión más rácana del Sporting después del esperanzador debut de Rubén Baraja. No sirvió con el orden de la primera parte para aguantar un empate que en todo momento pareció lo máximo a lo que podían aspirar los pupilos del cuadro astur. Inoperantes en ataque y con nula capacidad de reacción después del primer gol, más allá de la duda de si el penalti es dentro o fuera del área. Pocos jugadores dieron el nivel mostrado hace tres días y nunca se sabe si esto le servirá al nuevo míster para ir sacando más conclusiones, aunque no sea para bien.

Cierto que se sufrió poco hasta el descanso, pero todo se desmoronó al volver de vestuarios. El Sporting revivió la poca precisión con la pelota que se le criticaba en encuentros anteriores y ni Santos ni Stefan tuvieron opciones siquiera de acercarse a la portería de Varas. Esto es la Segunda División: cada encuentro es un mundo, y hay que saber vivir en todos.

El bueno: Bergantiños

El más correcto visto lo visto. Dio todo el empaque que pudo a partir de que el equipo no tenía la pelota. Corre como el que más y siempre quiere abarcar todo el campo posible. Esta vez no fue suficiente con su tesón, pero incluso sin estar al cien por cien parece pieza clave para lo que viene. Si el fin de semana no estaba todo ganado, después de Granada no está todo perdido, y el gallego ejemplifica que el trabajo acaba pagando.

El feo: Carmona

Si el equipo no domina la posesión, es medio jugador. Desubicado y muy exigido tácticamente, y por tanto, inoperante en ataque. Ni siquiera asomó a ser desequilibrante y el Sporting notó su escasa presencia. Con Baraja pinta a jugador importante, pero todo parte porque sea el eje en el ataque y no se desgaste más de la cuenta en defensa.

El malo: Scepovic

No dice nada. Igual que Moi, por poner otro ejemplo. Pueden estar para destellos, pero poco más. Al menos de momento. Insiste Baraja en darle confianza y quizás haga bien, pero lo cierto es que, además de vivir alejado del área, no enlaza dos jugadas consecutivas de manera exitosa. Mucho camino por andar para ser decisivo como se prevé.