El técnico rojiblanco suma su segunda victoria y deja buenas maneras
07 ene 2018 . Actualizado a las 21:52 h.La llegada de Rubén Baraja había generado muchas dudas. El técnico rojiblanco ha dado un pequeño giro que empieza a hacer efecto. Es pronto para hablar de cambio positivo o de inercia, pero sí que es cierto que el nuevo entrenador está acertando en la inmensa mayoría de decisiones. Ayer, ante un Córdoba irregular, Baraja decidió reforzar la idea que lleva trabajando: el 4-4-2. Aunque los rojiblancos dejaron dudas, sobre todo en clave defensiva, se puede considerar un acierto el cambio de sistema y la rápida adaptación del vestuario al nuevo método.
Claves
Presión alta
Los rojiblancos adelantaron líneas y presionaron arriba. El movimiento, reiterado, tuvo varias consecuencias. La primera: transiciones rápidas, cercanas al área, y más ocasiones de gol. El segundo: demasiados espacios entre la segunda línea de presión, el medio, y la defensa. Los extremos, García y Carmona, no ayudaron a los laterales y los delanteros tampoco acertaron en la línea de presión. El equipo quedó algo partido pero tuvo ocasiones de gol y marcó tres.
Defensa muy adelantada
Otra clave fue la línea defensiva. El Pipo ha adelantado mucho la ubicación de los zagueros, acostumbrados a jugar dentro del área, y esto lleva un proceso de asimilación, que está costando errores tanto a nivel individual como colectivo. Es uno de los conceptos a trabajar.
Estrategia en corto
El técnico también ha implantado el uso del córner en corto. Ante el Córdoba, los rojiblancos sacaron más en corto que en largo pero no se generó peligro.
Cambios rápidos
Baraja está muy pendiente del trabajo táctico que se va desarollando en el partido. Responde, siempre, a las decisiones del mismo. El cambio de Castro por Moi, por ejemplo, es un ejemplo. Baraja no duda y da la sensación de cambiar siempre y no esperar.
La semana del técnico ha sido positiva. La convocatoria, con un especialista en la izquierda por la lesión de Canella, parece lógica. Además está apostando fuerte por la política de la cantera, con canteranos en entrenamientos y en el partido.
También ha acertado en elegir un equipo con dos delanteros, ante la debilidad de la zaga rival. Bien, también, en los cambios. Nota final: bien. Un partido casi de trámite que sirve para recortar con la promoción pero que sigue dejando dudas. Queda mucha competición y mercado. Baraja aprueba en la última semana de la primera vuelta.