Seis minutos de locura encumbran al Sporting B

Toño Suárez GIJÓN

SPORTING 1905

Sporting B
Sporting B Real Sporting

Los de José Alberto se sobreponen a las bajas y a un gol tempranero del Gernika

08 ene 2018 . Actualizado a las 14:40 h.

La vuelta a la actividad liguera para el filial rojiblanco tras el parón navideño se presentía como una vuelta de tuerca más en la trayectoria del equipo rojiblanco tras cerrar un año 2017 brillante. Los Reyes Magos de Oriente, a su paso por Mareo, dejaron un virus que actuó con virulencia en el vestuario, alguna lesión, llamadas continuas y en cantidad de jugadores reclutados para la causa de Pipo Baraja  y, en consecuencia, un filial en cuadro, con dos juveniles reclamados para poder cerrar la convocatoria rumbo a Vizcaya para enfrentarse a una SD Gernika que cotiza al alza. Homérico. 

El panorama era poco halagüeño pero, a la vez, estimulante para los de José Alberto. Empapados por la ambición de su técnico, los guajes  se crecen ante las adversidades y dan lo mejor de su repertorio  en lo bueno y en lo malo. Un Gernika embalado, haciendo sufrir al líder Mirandés en su último encuentro en Urbieta y que no conoce la derrota en los últimos cinco encuentros ligueros, parecía un buen contrincante para reafirmar, más si cabe, las aspiraciones de los rojiblancos.  

Pero las cosas no pudieron empezar peor para los intereses rojiblancos. Transcurridos poco más de tres minutos desde que el colegiado navarro ordenara el inicio del juego el local Pradera era derribado en el área rojiblanca y Abaroa marcaba el consiguiente penalti decretado por el colegiado. El Gernika golpeaba primero. Y el golpe fue duro ya que las sucesivas jugadas de peligro corrieron a cargo de los locales que intentaban cerrar un partido que casi ni había comenzado: Pradera remataba fuera tras una falta botada por Carracedo y Dani Martín, dos minutos después, detenía el remate de cabeza de Abaroa. El Gernika no quería prisioneros. 

Quince minutos tardaron los de José Alberto en tantear la meta rival. Víctor Rodríguez quiso comprobar mediante  un lanzamiento directo de falta si Diego Carrio estaba ya en el partido, a lo que el meta local respondió blocando el lanzamiento sin excesiva dificultad. El Gernika bajaba un poco la intensidad y el Sporting comenzaba a tantear terrenos ajenos hasta el hasta el momento: el área local, ese desconocido. 

Y le cogió gusto al lugar: tanto que comenzó a frecuentarlo con peligro, un peligro que Pedro Díaz, en el minuto veinte, transformó en el tanto del empate tras un soberbio disparo desde fuera del área ante el que el guardameta local solo pudo limitarse a recoger el esférico de las mallas. Un Sporting reconocible, que sabe reponerse de las adversidades, levantarse e imponer su calidad empataba a uno el encuentro. Empate a uno. Comenzamos de nuevo.  

Y tanto fue así, tan buenas las sensaciones rondando el área del Gernika que cuatro minutos más tarde, los de Josë Alberto López daban la vuelta al marcador tras el remate a gol de Pablo Fernández después de un servicio desde el corner de Berto Cayarga. Y lo bueno del caso, al menos para los visitantes, era que la cosa no había finalizado aun. Ni mucho menos. 

El ímpetu visitante forzó una falta fuera del área que se encargó de transformar en gol Berto Cayarga tras pegar en la barrera y despistar al portero: tres goles en seis minutos despejaban el camino del filial rojiblanco que empezaba a noquear a un rival que no veía por donde le llegaban los golpes aunque se encontraba en el suelo. La locura 

EL Gernika se levantó del suelo antes de que el árbitro llegara a diez y, enrabietado, casi fusila la meta de Dani Martín en el minuto veintiocho tras un centro lateral que a punto estuvo de concretar Berasaluze. Había que poner un poco de pausa y calmar un encuentro que se convulsionaba por momentos. Y eso era misión del Sporting. 

Y el encuentro se calmó: más allá de un coletazo de Entziondo desde fuera del área que Dani Martin vio perderse por el horizonte los equipos fumaban una pipa de la paz momentánea antes de volver a las hostilidades: los locales remando la corriente rio arriba y los rojiblancos que, lejos de conformarse con el tercero llevan en el adn la búsqueda del cuarto. Quedaba mucha tela por cortar. 

Y claro que encontró el cuarto el filial: es solo cuestión de no acomodarse, de seguir trabajando como si te fuera la vida en ello y en interiorizar una filosofía de juego que José Alberto López interioriza en sus jugadores desde que una lumbalgia lo deparó del centro de la defensa y lo sentó en un banquillo; así, Álvaro Traver se escapó como un tiro de su marcador y batió por bajo a un impotente Diego Carrio que veía una vez más como su marco era derribado. A este filial hay que echarle en la bebida isotónica algo más que un virus para tumbarlo. 

La sangría se detuvo por el pitido del colegiado. El Gernika pedía vestuario y el filial reclamaba más sangre, el Mirandés perdía 0-2 contra el Leioa y el Racing de Santander 2-0 en Getxo. Pero era tiempo de descanso. 

El segundo round  comenzaba intenso, como lo hizo el primero, y con el Gernika goleando y recortando distancias tras la transformación de un penalti, otro, por parte de Abaroa, nuevamente, en el  48 de la reanudación. Si alguien pensaba, antes del inicio de la segunda parte, que el asunto estaba finiquitado, los locales tardaron tres minutos en demostrar que quizá sí pero que se iban a dejar la piel en lo que restaba de encuentro para evitarlo. 

El Gernika seguía en su empeño y, pese a que el filial no sufría, Madrazo probó a Dani Martín en el 56 sin consecuencias para los intereses rojiblancos, más que nada, por la soberbia intervención del cancerbero. José Alberto movía ficha desde el banquillo y mandaba a Isma Cerro para la ducha, dando entrada a Claudio en la punta del ataque y mandando a Cayarga a la banda. Faltaban 30 minutos para la conclusión. Un paso atrás ni para coger impulso. 

Y ni un partido sin sufrir. Corría el 67 y los locales, que ya habían dicho que solo saldrían del partido con los pies por delante, comprimieron el marcador, 3-4, gracias al tanto de cabeza de Abaroa, que se marcaba un hat trick a poco más de veinte para el final. Miocárdicos abandonen la sala, por favor. 

Abaroa estaba enchufado por él, por todos sus compañeros y por los de la grada: en el 72 tanteó a Dani Martín de cabeza y puso el colapso en una grada que ahora sí creía en el milagro. Desde el banco local se quemaban las naves y el debutante  Petxarromán se unía a la causa sustituyendo a Ander Larrucea. En el Sporting tocaba quitarse el smoking y ponerse el traje de faena, achicar, multiplicarse y salir cuando las circunstancias lo aconsejaran. Quince minutos para la conclusión que parecían un mundo. Nadie dijo que estar segundo de la tabla fuera fácil. Era agónico, más bien: Dani Martín volvió a erigirse en protagonista y detenía el remate de cabeza de Pradera y luego de Abaroa. José Alberto se moría en la banda. 

Pero una idea llevada a su extremo, en cualquier circunstancia y pese a quien pese suele traer buenos resultados. Hemos visto cientos de veces la misma película: un Sporting replegado, repeliendo los envites rivales, multiplicado y una salida, sin renunciar a los principios, que acaba en gol: la película de siempre. Pablo Fernández hacía su segundo particular y el quinto en el global tras fenomenal volea, imparable para la estirada del portero local. Era el 82 y el filial respiraba: 3-5 y los puntos más cerca del autobús de vuelta. 

El partido agonizaba y el juvenil de primer año Morilla debutaba en la categoría sustituyendo a un superlativo Cayarga. El choque llegaba a su fin con una nueva demostración de competitividad de un equipo capaz de superar cualquier contratiempo y ofrecer siempre su mejor cara. La fiabilidad, la humildad y el trabajo puestos al servicio del futbol. Y un cuerpo técnico de primera: a veces, las soluciones a problemas de mayor calado se encuentran en casa y Mareo no solo abastece de buenos jugadores: también hay entrenadores. 

Alineaciones: 

SD Gernika: Diego Carrio, Kevin, Ander Lurrucea (Petxarroman, min 75), Berasaluze, Carracedo, Gorka Larrucea, Entziondo, Olaetxea (Txema Pan, min 45, Etxabe, min 58), Pradera, Abaroa, Madrazo 

Sporting B: Dani Martín, Adri Montoro, Ramón, Carlos Cordero, Víctor Ruiz, Isma Aizpiri, Isma Cerro (Claudio, min 60), Pedro Díaz, Álvaro Traver, Pablo Fernández ( Espeso, min 84), Alberto Cayarga (Pelayo Morilla, min 89) 

Árbitro: David Recio Moreno, del comité territorial navarro, auxiliado en las bandas por Alaiz Gutiérrez Martino e Iñaki Osta Lombardo 

Goles: 1-0 (Abaroa (p), min 3); 1-1 (Pedro Díaz, min 20); 1-2 (Pablo Fernández, min 24); 1-3 (Berto Cayarga, min 26); 1-4 (Álvaro Traver, min 38); 2-4 (Abaroa (p), min 48); 3-4 (Abaroa, min67); 3-5 (Pablo Fernández, min 82)