La pizarra: El Sporting de Baraja empieza a ilusionar

A.V.

SPORTING 1905

Baraja
Baraja Real Sporting

Análisis táctico del Sporting-Alcorcón

14 ene 2018 . Actualizado a las 19:27 h.

La contratación de Rubén Baraja generó muchas dudas entre el sportinguismo durante las primeros días por su falta de currículum. Sin embargo, con el paso de las semanas su crédito ha ido subiendo. No en vano, ya son tres victorias en sus tres partidos disputados en Gijón, marcando en todos ellos tres goles cada día.

Además, con el paso de los días se comienzan a ver una serie de ideas firmes en el modelo de juego y que empiezan a ilusionar sobre una posible remontada de puestos en la clasificación liguera.

Táctica

El cuerpo técnico mantiene su apuesta por dos puntas (4-4-2), lo que también supone dar continuidad a Carlos Castro como delantero titular.

En la salida de balón, uno de los mediocentros se incrusta entre los dos zagueros centrales y los laterales se convierten en carrileros pegados a la línea de cal, mientras los hombres de banda buscan el apoyo por dentro o en situaciones de ruptura junto a los delanteros.

El objetivo no es otro que aumentar las líneas de pase, lo que facilita una mayor seguridad en la salida del cuero y ofrece más papeletas para romper la línea de presión rival. Algo fácil sobre el papel, pero no tanto sobre el terreno de juego. Se observa una notable mejora desde la primera cita hasta la acontecida ayer.

Por otra parte, en fase defensiva el rigor en la presión ha crecido, tanto en los hombres de ataque como en los de banda. El buen hacer de Bergantiños y Sergio Álvarez en sus constantes coberturas hace la guinda para evitar problemas extra a la zaga.

Cambios

Sin grandes genialidades. Tampoco hacían falta con el marcador a favor y el encuentro controlado.

Juan Rodríguez entró por el lesionado Calavera en un cambio de hombre por hombre. Jony entró por Carlos Castro en banda izquierda, desplazando así a Rubén García a otra zona con mayor libertad y se ganó verticalidad en las contras, además de presión defensiva. Y con la entrada de Moi Gómez por el propio Rubén García buscó dar continuidad a su trabajo entre líneas, con una mayor dosis de pausa para controlar los tiempos.

Balón parado

El técnico sigue apostando por los saques en corto para buscar la superioridad y el desconcierto rival. En esta ocasión se llevó más peligro que en la jornada anterior y aunque la jugada está planificada para el centro desde atrás de Calavera e Isma López, con la entrada al campo de Juan Rodríguez se mantuvo. Además el primer gol llegó tras un lanzamiento de falta colgada.

Nota final

Notable. Un partido controlado de principio y a fin. No obstante, lo más importante son las sensaciones de crecimiento a nivel colectivo, el Sporting se empieza a parecer a un equipo y a dejar de vivir de las individualidades.