Hablamos con Keita Shimada, aficionado del Real Sporting que nunca ha pisado España
25 ene 2018 . Actualizado a las 21:46 h.Lo bueno de las tecnologías que hay a nuestra disposición hoy en día es la facilidad con la que se puede compartir la información desde cualquier rincón del mundo con acceso a Internet. Así, nos hemos encontrado con Keita Shimada, un japonés de veintitrés años que nunca ha pisado Gijón, pero que es fiel seguidor del conjunto asturiano desde hace ya siete años.
Después de varios intentos en español, terminamos hablando en inglés. Descubrió al Real Sporting en un partido que todo sportinguista recuerda, el 0-1 de los de Preciado en el estadio del Real Madrid. Aquel épico partido se vio en todo el mundo y Keita fue uno más de los espectadores extranjeros que lo siguieron por televisión. Sin embargo, él también conectó con un equipo que "mató" al gigante, el pequeño David que creyó en sí mismo y derrotó al Goliat de turno, y nos sigue desde entonces.
Luce orgulloso la camiseta del Real Sporting de Gijón en su foto de perfil de Instagram, e incluso tiene alguna que otra prenda más del equipo rojiblanco. Es un espectador fijo de todos los partidos que juega el equipo y lamenta que ninguno de sus amigos sean sportinguistas. Aún así, no le importa. Mientras no le falte conexión y pueda verlo él, es feliz. ¡Ah! Incluso su foto de perfil de Twitter irradia sportinguismo: David Villa mandando callar a la afición del Oviedo.
Le pregunté por Baraja y por la situación del equipo. Es optimista. Piensa que este mismo año ascenderemos y que el míster, pese a estar haciendo un buen trabajo, todavía tiene margen de mejora. Incluso tiene ídolos dentro del equipo. Sergio, Barba y Nacho. No duda.
Sueña con poder pisar el Molinón algún día, vivir en primera persona y en directo lo que significa ver un partido en el Templo. Hasta entonces, nos seguirá desde Japón, con su camiseta del Sporting y la ilusión de alguien que, a pesar de la distancia, se siente identificado con este equipo nuestro que tantos sentimientos mueve en la gente.