Análisis: Los 5 grandes fallos del Sporting

Alejandro Vigil Morán

SPORTING 1905

César Quian

Opinión sobre el Sporting - Deportivo

28 ene 2019 . Actualizado a las 17:53 h.

Natxo ganó la partida desde el banquillo a José Alberto, y al igual que ocurrió frente al Zaragoza y durante la segunda parte en Mestalla, los jugadores no fueron capaces a reponerse del golpe a nivel individual. El Dépor rompió las costuras de un proyecto cogido con pinzas al que le cuesta generar fútbol y que se queda sin argumentos cuando encaja goles.

El primer párrafo se puede contrarrestar sobre el papel en base a que el Sporting llevó el peso del encuentro y seguramente mereció hasta puntuar en El Molinón por sensaciones. Sin embargo, el Dépor sí supo hacer daño al rival:

1. El error de Peybernes en el segundo gol llega provocado por una mala salida de balón rojiblanca y una buena presión rival. No hay que quedarse exclusivamente en el fallo individual del francés, ya que llega tras una serie de problemas en el Sporting para construir jugadas durante la primera parte, cuando los centrales no encontraban líneas de pase porque sus compañeros ni apoyaban correctamente la jugada en corto, ni rompían por dentro, ni buscaban el desmarque en largo, ni siquiera estaban bien colocados, tal como ocurrió en ese caso con Geraldes. Solo por momentos puntuales de inspiración de Cris Salvador se resolvió la papeleta a nivel individual.

2. Otro detalle que delató el hecho de que el Deportivo conocía mejor al Sporting que el propio Sporting pasa porque Jiménez siempre tenía un dos contra uno tapando su pierna derecha y nunca, o casi nunca, le dobló Canella, Sousa, o el hombre que fuese menenester. Una acción por la que se pitó al extremo diestro, pero que también es responsabilidad en buena medida de sus compañeros.

3. También se señaló a Hernán en el primer gol, ya que aparentemente pierde la marca de Bergantiños en el saque de esquina. Por contra, el tanto se empezó a cuajar desde el momento en el que el Deportivo se coloca para realizar una jugada ensayada básica y se dispara el nerviosismo, desde Mariño, más pendiente de pegarse con el "jugador pantalla", hasta al último hombre del Sporting que no supo poner orden. A su vez, cuando se prolonga el balón en el primer palo, la jugada pasa a ser una lotería y aumentan exponencialmente las posibilidades de gol. Una jugada clásica en el fútbol español que fue defendida como novatos.

4. Precisamente a balón parado, pero en este caso a nivel ofensivo, se notó otra de las carencias tanto colectivas como individuales del Sporting frente al Deportivo. Los gallegos apostaron, como siempre desde agosto, por no tirar la línea adelantada y acumular hombres en su área a modo de pantalla frontal, una acción que puede resultar un muro si no se ataca bien, o una fuente de ocasiones de gol si se logra descolocar a su defensa porque cualquier rebote llevará el cuero a portería sin gran margen de reacción para el guardameta. Salvo por una oportunidad en la que se consiguió doblar el balón del costado izquierdo al diestro con un disparo final que bloqueó un defensa visitante, los rojiblancos no hicieron sudar a los gallegos.

5. El cambio táctico resultó una bendición para el Deportivo. José Alberto apostó por acabar el encuentro con dos delanteros y el Sporting se alejó, más si cabe, de la posibilidad de empatar. Con la táctica alternativa el equipo rojiblanco tuvo más problemas si cabe para filtrar pases o colgar centros, y se presionó peor la salida de balón rival.