Reencuentro en Córdoba entre el exdirigente y el club asturiano
17 mar 2019 . Actualizado a las 15:17 h."Si no conseguimos un aplazamiento con Hacienda, si el TEAC no nos da la razón, si tampoco conseguimos un aval ni financiación externa y si además cae aquí una bomba atómica, el Sporting podría estar en riesgo de descenso administrativo. Pero no de liquidación, porque la deuda concursal no vence hasta 2017", con esas palabras de Alfredo García Amado se comenzaba en septiembre de 2014 la temporada del último ascenso a Primera división de los rojiblancos.
Ese fue el escenario de los guajes del Pitu Abelardo, que empezó su proyecto sin conocer la sanción de LaLiga, un vestuario que afrontó problemas de impagos superiores a los que han condenado al Reus por las denuncias de sus jugadores. Un grupo de personas que de no haber ascendido a LaLiga sobre el terreno de juego, no habrían podido evitar una serie de graves impagos continuados en los despachos que habrían puesto en grave riesgo la supervivencia de la SAD.
Entre medias, un intento de captar a un inversor externo que nunca llegó, siendo Omar Zeidan el hombre más cercano a estampar su firma, aunque finalmente desapareció del foco, sin que todavía hoy se conozca la razón. Lo que sí se ha podido saber desde entonces es su relación como socio habitual de Quique Pina, al menos hasta que Zeidan decidió convertirse en confidente de la Guardia Civil en la "operación Líbero", con el citado expresidente del Granada como gran perjudicado de sus relatos.
La versión de García Amado sobre sus casi dos décadas en Mareo
El dirigente del Córdoba, rival del Sporting mañana domingo desde las 16:00, explicó así su etapa en Gijón cuando fue consultado en Andalucía:
"Yo entro en el año 97 de gerente sin responsabilidad y como director general lo hago con Vega Arango más tarde, estuve 18 años y medio con 6 presidentes. La situación real que nosotros cogemos era una deuda de casi 60 millones en Segunda y colistas, con Villa marcando un gol de penalti al Murcia. La ciudad deportiva era una cataplasma, El Molinón estaba horrible, las instituciones tenían las puertas cerradas y la situación era caótica. Don Manuel es mi referente en el fútbol, pasamos una ley concursal, se vendió Mareo,...fue una travesía en el desierto y yo me voy con el equipo en Primera".
"Además de la mano de Javier Tebas con el que tengo una gran relación y con el Sporting como uno de los clubes más activos del G30, se firma el Real Decreto de los derechos de televisión. Cuando estuve en Primera con el Sporting se cobraban 14 millones y ahora 40, eso más la ayuda del descenso y con un control económico que no te deja equivocarte, que fue el problema del Sporting con gastos para agradar a la afición".
"Ahí está mi trayectoria en una entidad como el Sporting, algo habré aportado, los números están ahí, en cómo cogí el club y cómo lo dejo cuando me voy, la foto inicial y la foto final, el trayecto fue muy duro".