El defensa francés cuenta con más ofertas
15 jul 2019 . Actualizado a las 23:26 h.El mercado de fichajes tiene al Sporting de Gijón con el foco puesto en frentes diversos. A la espera de la confirmación oficial de la contratación de Manu García, con la salida de Robin Lod pendiente de los últimos trámites, el avance en el fichaje de Marc Valiente o el posible regreso de Mathieu Peybernes. La operación con el defensa francés ha entrado en un camino sinuoso y lento. Demasiado lento.
La cuenta atrás no termina de llegar al cero definitivo, apura los decimales y amenaza con seguir por las centésimas. El club rojiblanco, con una marcada carencia de zagueros para el centro de la línea defensiva, mantiene el deseo de contar con el galo. Sin embargo, las negociaciones no terminan de llegar a buen puerto. Sporting y Lorient, club propietario de los derechos de Peybernes, han acercado posturas hasta el punto deseado. El principal obstáculo se ha trasladado.
Con la pretemporada rojiblanca estrenando segunda semana, Peybernes sigue trabajando en solitario. Entrena en Toulouse, sin descanso, día a día, luciendo una indumentaria sportinguista pero sin terminar de cerrar la mudanza. El central galo, a sus 28 años, busca estabilidad para su carrera deportiva, pero también un contrato acorde al rendimiento del pasado curso, lo que le puede permitir elevar sus exigencias.
Ofertas no le faltan, son varios los conjuntos del panorama europeo que han llamado a su puerta y con emolumentos superiores a la propuesta rojiblanca. El deseo de Peybernes de volver a Mareo sigue presente, pero también quiere sentirse suficientemente valorado, lo que está enfriando la relación. Desde el Sporting se entiende la situación peor también se le pide asumir parte del traspaso con un reajuste en su sueldo. Dicen que la distancia es el olvido, la distancia entre defensa y club gijonés desafía a los recuerdos.