Los rojiblancos mantienen la racha sin encontrar el triunfo
29 sep 2019 . Actualizado a las 14:49 h.El Real Sporting de Gijón suma un triste punto en su visita al Málaga CF y da continuidad a la línea sólida en defensa y desaparecida en ataque. Una nueva muestra de fútbol soso que aumenta las dudas en el esperado crecimiento acompañado de resultados, en un equipo que repite en La Rosaleda el guión de una película que amenaza con convertirse en drama.
Tres cambios en el once
Dar continuidad al sistema y la idea de juego que había dejado sensaciones positivas frente al Racing. Con extremos, mediapunta y Javi Fuego, en la medular, tras el descanso de la última jornada y Valiente junto a Damián como novedades en la línea defensiva, buscó José Alberto cambiar sensaciones por puntos.
Comedidos en el inicio, esperando que se apagara el ímpetu inicial de los locales, que manejaban el esférico, los rojiblancos, hoy de negro, bien plantados, esperaban su momento. Ritmo lento, control de daños, con miedo al riesgo en ambos conjuntos, se consumía el primer cuarto de encuentro sin sal.
La línea de tres centrales en los locales, aumentaba la sensación de abandono de Djuka en las posiciones de vanguardia. El área blanquiazul, zona prohibida. Nacho Méndez, amonestado antes de la primera media hora, repetía patrones de encuentros anteriores. La pausa para la hidratación tenía tanta emoción como el tiempo del balón en juego. La timidez astur encontraba reflejo en un ensayo, lejano y desviado, de Nacho Méndez, único intento de inquietar en un primer tiempo de sopor, que una desafortuanda salida de Mariño a punto estuvo de convertir en drama.
El paso por vestuarios, parecía despertar a los rojiblancos. Djuka cazó un buen centro de Traver, que hizo estrenar los guantes a Munir. Los de José Alberto se asentaban unos metros por delante del planteamiento inicial, buscando mejorar la imagen y aprovechar la necesidad local. Perdonaba Sadiku, instantes antes de que Álvaro Vázquez ocupara el lugar de Djurdjevic, aire fresco para el desaparecido ataque astur.
El ritmo aumentaba, a la par que los acercamientos, estériles, se repartían. Aitor García lo buscó en individual, sin acierto, ausente para ambos equipos. Luis Hernández llevaba el susto a las líneas rojiblancas, con un remate al larguero, que hacía temblar el arco y el banquillo. Se consumían los minutos, pertrechados en defensa y sin inquietar en ataque, el punto comenzaba a tomar regusto de botín suficiente.
Nadie quería perder, en un momento en el que habría que pensar en ganar. Los cambios no sumaban argumentos para el triunfo, desgaste, pelea pero sin fútbol. La tuvo el Sporting en la prolongación, Carmona de cabeza, con un paradón de Munir, que aumentaba el contador de detalles, pero sin puntos. El pitido final dejaba un escaso premio de consolación en una semana de tres citas, que toma color de decisiva de cara al futuro, mientras pasan las jornadas sin acaba de dar el estirón.
Ficha del partido
Málaga: Munir; Cifuentes, David Lombán, Luis Muñoz, Luis Hernández, Juankar; Lorenzo González (Antoñín min.58), Bare, Adrián, Juanpi y Sadiku.
Real Sporting: Mariño; Molinero, Babin, Valiente, Damián Pérez; Aitor García, Javi Fuego, Nacho Méndez, Álvaro Traver (Carmona min. 67), Manu García (Pablo Pérez min. 81) y Djurdjevic (Álvaro Vázquez min.58).
Goles: 0-0.
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