Orfila: «El Sporting siempre está obligado a estar arriba»

David Acebal

SPORTING 1905

Pedro Orfila
Pedro Orfila CD Atlético Baleares

Entrevista al exjugador rojiblanco que se mide esta jornada al filial

11 oct 2019 . Actualizado a las 16:53 h.

El segundo equipo del Real Sporting de Gijón afrontará esta jornada un complicado desplazamiento. Los de Samuel Baños rinden visita al CD Atlético Baleares, líder de la categoría. Un duelo que será especial para uno de los componentes del conjunto isleño, el defensa asturiano Pedro Orfila, criado en Mareo, que se medirá por primera vez en su carrera al filial rojiblanco.

Con una extensa carrera, que le ha llevado a vestir de rojiblanco en Primera, a rondar el centenar de encuentros en Segunda y la doble centena en la categoría de bronce, este verano comenzaba una nueva etapa en el Atlético Baleares. "Muy ilusionado, es un proyecto importante, con un objetivo claro después de quedarse el año pasado a las puertas del ascenso. Hemos empezado muy bien, con una rápida adaptación del vestuario y al nuevo grupo", señala Orfila, que se mantiene a la expectativa de poder sumar un mayor número de minutos, "el equipo está funcionado, el míster mantiene la confianza en los compañeros que está logrando los resultados y eso complica entrar, pero hay que pelearlo", reconoce.

Forjado en Mareo, "desde los doce años, hasta que me fui con 25", el reencuentro con el filial, "es una sensación extraña y eso que no conozco a nadie salvo a alguno de los auxiliares del cuerpo técnico, ya que con el míster no llegué a coincidir, pero pese a todo, jugar contra el Sporting siempre es especial". No oculta su querencia por los colores rojiblancos mientras apunta un pique recurrente con uno de sus compañeros de vestuario, "Diego Cervero es un currante, un gran compañero, esta semana le he visto un poco más motivado igual", bromea.

La distancia no impide la rivalidad y ni mucho menos el seguir pendiente del primer equipo. "Siempre que puedo los veo, más aún ahora que tengo un buen amigo allí, pasé dos grandes temporadas con Unai Medina en las filas del Numancia", recuerda, mientras analiza los primeros partidos del lateral vizcaíno en el Sporting, "el día del Almería le vi más reconocible, con sus conducciones hacia arriba y soltándose en ataque, también es cierto que el equipo en general estuvo muy bien, me gustó mucho".

"Yo creo que en cuanto den con la chispa de continuidad el equipo va a ir para arriba, les veo con opciones de entrar en play off. Creo que van a estar ahí, es cuestión de que empiece a fluir todo y lleguen un par de buenos resultados", señala. "Tiene muy buen equipo, se reforzaron muy bien, Javi Fuego, Manu García. Ayer estuve viendo el partido de la sub 21, es un jugador que va a marcar diferencias seguro, cada partido va entrando más en juego, cuando termine de coger rodaje y adaptarse a la Liga será diferencial", destaca.

El defensor asturiano, que pasa por ser uno de los últimos laterales derechos que dieron el salto desde el filial, "son rachas, en mi época salieron Cote, Canella, Álex Menéndez, todo laterales zurdos, parecía que no salía otra cosa, pero estoy seguro que con el buen trabajo pronto habrá frutos", conoce a la perfección la categoría y el ambiente que rodea al conjunto rojiblanco y apunta a la paciencia como una de las claves para lograr los objetivos.

"Gijón es muy exigente y el Sporting está obligado siempre a estar arriba y pelear ascenso directo, o mínimo play off, pero también hay que darle ese tiempo mínimo a los proyectos, para que todo encaje bien, tener un poco de paciencia siempre es importante", reflexiona. "La exigencia es una presión añadida, pero no considero que la afición tenga poca paciencia. Yo creo que es más por la trayectoria de estos últimos años. Tener ilusión al principio y luego llevar el mazazo, un año y otro, repetido. Cuando no se cumple el objetivo es normal que haya dudas, porque la afición quiere a su equipo siempre peleando arriba, pero la afición es lo más grande que tiene el equipo, más de 20.000 abonados cada año es una locura, los bajones en Gijón duran poco, siempre están apoyando", concluye.