«El Toralín sabe a poco»

David Herrero García

SPORTING 1905

Celebración del gol del Sporting
Celebración del gol del Sporting LaLiga

Artículo de opinion

10 mar 2021 . Actualizado a las 00:09 h.

Era mediodía y deambulaba por el centro de Madrid en busca de un cajero y con una bolsa cargada de sábanas y ropa sucia que terminarían por entrar en una lavandería. Ralenticé el paso cuando atravesé un pequeño bar castizo decorado con decenas de inconexas bufandas de equipos de fútbol. En la entrada del bar una señora le preguntaba al camarero con sorpresa y educación, como hace un asturiano, si iban a poner el partido del Sporting. «Oye, déjame hacerte un pregunta, ¿no pondréis hoy el partido del Sporting no?». La respuesta fue negativa. No es que los trabajadores de aquel bar no quisieran ver un Ponferradina - Sporting, sino que a esa misma hora se jugaba el derbi madrileño. En el pecado va la penitencia y quien eligió el Atlético - Real Madrid como sobremesa del domingo se perdió un choque en El Toralín en el que ocurrió de todo y más.

El Sporting partió de inicio con varios cambios, dos de ellos por obligación, que funcionaron perfectamente, ante el desconcierto de algún que otro tuitero, durante los primeros cuarenta y cinco minutos. Nacho Méndez tuvo una de las primeras ocasiones con un buen golpeo desde fuera del área; Bogdan hizo notar su potencia física por la banda derecha; Pablo Pérez bregó en todos los balones aéreos y generó el penalti que supuso el cero a uno, y Pedro, encargado de transformar la pena máxima, ayudó a Javi Fuego en la salida de la pelota.

La segunda mitad comenzó con idéntico guion. A los dos minutos de juego, Pablo, el jugador más determinante del encuentro, cabeceó un centro lateral de Pedro para poner el cero a dos en el marcador. Llegaron entonces los errores. Mariño midió mal su estirada para atajar un disparo lejano de Curro Sánchez y Pedro dio una asistencia de gol a Pablo Valcarce que supuso el empate del encuentro. 

Los fantasmas de Las Palmas asustaron a los aficionados rojiblancos pero no a la plantilla, que supo rehacerse de los golpes y colocó, nuevamente de cabeza, esta vez con Pablo como asistente y Gaspar como goleador, el dos a tres. Aún seguimos sin comprender por qué se anuló el gol. Sí empezamos a intuir que el VAR, más que corregir los errores del árbitro principal, sirve para justificar sus malas o buenas decisiones. A cámara lenta siempre hay un detalle que te da la razón.

Terminó el choque, a diferencia del encuentro anterior frente al Espanyol, con un Sporting que quería más y que hacía méritos para ello. Babin y, sobre todo, Marc Valiente se mostraron solventes a la hora de defender los ataques bercianos. Manu García intentó emular el gol maradoniano que anotó a la propia Ponferradina en la primera vuelta, pero se atragantó de balón. Carmona y Javi Fuego también tuvieron la victoria en sus botas. El partido se fue hasta el noventa y seis con Saúl llegando a línea de fondo y buscando el remate de Campuzano o de Aitor.

No fue posible. El colegiado señaló el final del encuentro en El Toralín con un empate importantísimo que sabe a poco.

 *Recuerda comentar la noticia en el foro que se encuentra debajo de esta publicidad.