Las 4 claves del empate del Sporting

Dani Souto

SPORTING 1905

Gallego
Gallego Real Sporting

Artículo de opinión

25 may 2021 . Actualizado a las 16:16 h.

Ya no hay margen de error. El tropiezo del Sporting en Fuenlabrada obliga a los rojiblancos a ganar al Almería mientras espera por otro resultado lejos de El Molinón que le permita alcanzar el sueño de la promoción. Los de Gallego no fueron lo que venían acostumbrando a ser, en un partido mucho más precipitado de lo habitual, más abierto, que desembocó en muchas ocasiones a favor y en contra. Carrusel de emociones con los porteros como protagonistas, que son los únicos que pueden explicar cómo este choque finalizó con cero a cero. Analizamos algunas de las claves del empate del Sporting:

Partido de ida y vuelta

No hubo control alguno de los de David Gallego. Un Sporting que venía siendo un equipo de posesiones largas -o al menos pretendía- y de buscar un ritmo bajo para sorprender después en una acción más vertical, en Fuenlabrada fue todo lo contrario. Se encontró con un contexto mucho más favorable a su rival, un partido de ida y vuelta, sin demasiado freno ni control por parte de ninguno de los contendientes, y es que esto era más propio de una velada de boxeo organizada por Ibai que un partido de fútbol. Es cierto que los rojiblancos gozaron así de más espacios y opciones en ataque, pero el precio a pagar fue una endeblez defensiva muy inusual en los de Gallego. Podía haber pasado cualquier cosa, y eso en un escenario como este, en la penúltima jornada y necesitando la victoria, quizás suponía un riesgo desmedido.

Vulnerables en transición

Si el Sporting tuvo opciones de atacar verticalmente con espacios, el Fuenlabrada encontró ese mismo contexto para su ofensiva. Los de José Luis Oltra parecían estar más adaptados a este escenario tanto individual como colectivamente. El desarrollo del juego beneficiaba a los locales, con los de Gallego demasiado expuestos y dejando al descubierto las costuras de una pareja de centrales que se había mostrado imperturbable prácticamente durante toda la temporada. El Sporting sufría en cada transición, sin capacidad para retornar a tiempo corriendo hacia propia portería y con Babin y Borja multiplicando vigilancias en una situación de inferioridad que los perjudicaba. Uno de los contextos más difíciles para los de Gallego en toda la temporada, que se saldó con otra puerta a cero a pesar del desacierto defensivo.

La mejor versión de Mariño

La explicación de esa portería a cero tiene nombre y apellidos esta vez: Diego Mariño Villar. El meta gallego ha pasado por picos de forma muy pronunciados durante la temporada, pero por si alguien había olvidado su verdadero nivel, el meta volvió a ser decisivo con paradas de mucho valor en la noche de ayer. Recuperó no solo su mejor versión, sino esa salvadora, la que da puntos. Mariño tuvo más trabajo del habitual en el Fernando Torres, pero respondió a este aumento de la demanda con paradas y firmeza bajo palos. Ha respondido cuando debía responder, en un momento de fragilidad defensiva raro de ver en este Sporting. Sirvió para sumar un punto, que no es poco visto el partido y las ocasiones del rival, pero no deja de ser insuficiente para las necesidades actuales.

Desacertados en la definición

En un partido con tantas concesiones, el Sporting dispuso de varios acercamientos peligrosos al área de Belman. Si bien no contabilizó tantas ocasiones manifiestas como los locales, sí hubo situaciones suficientes para haber sumado algún tanto a favor, pero volvió a hacer acto de presencia la falta de acierto en los metros finales que tanto ha venido perjudicando al equipo durante toda la temporada. Djuka sin lograr orientar bien ninguna de sus recepciones en área contraria rodeado de rivales o la errática ejecución de Campuzano en la más clara del partido dejaron al Sporting sin premio. Aunque no es algo meramente individual, pues en esas situaciones de centro lateral prácticamente a la desesperada en los últimos minutos tampoco la disposición colectiva a la hora de ocupar el área era la idónea. Sea por unos motivos o por otros, los de David Gallego volvieron a ser presa de su falta de efectividad en los metros finales.

Los cambios

Campuzano por Fuego. Cambio de intenciones con la incorporación de un delantero más, retrasando unos metros a Manu. El equipo necesitaba el gol y la sustitución avivó el ataque rojiblanco, con el fichaje invernal ofreciendo soluciones y movilidad entre líneas y encontrando incluso una situación clara de gol, aunque por desgracia no terminó en tal.

Gaspar por Aitor. Partido activo pero improductivo ?una vez más- del onubense. Gaspar pudo sumar algo más de juego interior y fluidez a las posesiones del equipo en campo contrario, aunque no terminó de ser suficiente para facilitar el gol que diese la victoria.

Nota a David Gallego y el resto del cuerpo técnico

Insuficiente. Versión pobre del Sporting con balón en gran parte del encuentro, que prácticamente estuvo sometido a la voluntad del rival, siendo incapaz de sacar el partido de un contexto que no terminaba de favorecerle. Tuvo opción de salir airoso por las facilidades que se generaban para crear ocasiones de peligro, pero en la foto final del partido no se sale con la sensación de que una victoria rojiblanca hubiera sido justa, incluso el mismo empate es para agradecerlo. Un Sporting muy cambiado en unas modificaciones que no le sentaron muy bien, mostrando su falta de pólvora arriba y una fragilidad defensiva nada usual. Mal partido en el peor momento.

*Recuerda comentar la noticia en el foro que se encuentra debajo de esta publicidad.