Las 4 claves del empate del Sporting

Dani Souto

SPORTING 1905

Djuka derrota Sporting
Djuka derrota Sporting La Liga

Texto de análisis

01 nov 2021 . Actualizado a las 12:40 h.

Empate con pocas luces y muchas sombras en un partido que el Real Sporting de Gijón necesitaba ganar para frenar una dinámica antes de que esta comenzara a ser preocupante. Los de David Gallego jugaban en Lugo, pero bien parecía que lo hacían en su feudo, con los más de 2000 aficionados asturianos en las gradas sumando prácticamente la mitad de los asistentes al Anxo Carro.

Este ambiente no facilitó la labor de un Sporting perdido en el planteamiento de juego y que pudo obtener cualquier signo en la quiniela, pero que acabó con un empate que le deja en playoff, aunque igualmente tocado. Lo analizamos, como siempre, en cuatro claves: 

Más ocasiones que juego de inicio 

Daba la sensación que el partido del Sporting había tenido distintas fases, con un comienzo más positivo y ofensivo, un largo tramo de descontrol que benefició al Lugo y unos últimos minutos mejores, con el marcador en contra, en los que llegó el empate. Lo cierto es que ese inicio tampoco es tan esperanzador. Los de David Gallego salieron al partido prácticamente entregando las llaves.

El míster daba con una clave en la previa, teniendo que llevar el duelo a donde ellos querían y no donde el Lugo pretendiera.Sin embargo, en los primeros minutos no se percibió esa sensación. El Sporting trataba de salir jugando, pero no arriesgaba lo más mínimo ante la presión local; balón directo y equipo muy estirado. Esto hizo que pudieran llegar más que su rival, pero también reconocía que no se podría desarrollar el partido que el de Súria y los suyos querían. Quizás demasiado pronto para dar esa sensación de impotencia. 

Sin control del contexto de partido 

Estas intenciones iniciales, en un híbrido entre lo que quería y lo que podía hacer el Sporting, derivaron finalmente en la pérdida total de dominio del contexto por parte de los asturianos. El duelo entró en un ritmo muy alto desde muy pronto, con mucho fútbol directo y escaso control. Las ocasiones y llegadas se sucedían, pero estas llegaban lejos de la idea que habitualmente tratan de desarrollar los de Gallego. Puede que ese en algunas ocasiones fuese el plan, pero no parecía, al menos desde fuera, que en el Anxo Carro el Sporting se ciñera a un guion preestablecido. Se midió a un rival muy diferente y le atacó con sus mismas armas.

El resultado es que no se vio a un equipo reconocible, por más que el signo del partido pudiera haber sido cualquiera. Si no se analiza desde el marcador, la conclusión es que no fue un partido que beneficiara a los intereses rojiblancos.

Errores de peso en ambas áreas 

Puesto en una balanza, al Sporting le sale el resultado de siempre: generó más que el rival, lo cual siempre es positivo. Sin embargo, también como es habitual, el error se instaló en las áreas, algo que una vez más se pagó caro. El principal error en el área rojiblanca acabó en gol de los locales, mientras que la falta de acierto ante tantas oportunidades francas de gol limitó las posibilidades de salir con victoria del Anxo Carro. En esa zona donde se decide todo y que siempre son la clave para David Gallego, el Sporting volvió a encontrar su china en el zapato. 

Reacción tras los cambios 

Si bien el Sporting apenas pudo sumar fases largas de dominio, lo cierto es que en la segunda parte, gol del Lugo incluido, los de David Gallego habían perdido por completo el control del partido. Las sustituciones le permitieron cambiar su cara, sumando más en ataque en un momento en que tocaba arriesgar y generar. El equipo se echó arriba y modificó un guion que lo había borrado del encuentro. Se mejoró con los cambios, aunque eso no fuera suficiente para darle la vuelta al marcador.

Los cambios 

Pablo por Kravets y Gaspar por Aitor. Mejoraron las opciones por banda con sus entradas, especialmente la de un Gaspar que se mostró más participativo con balón que Aitor más individualista. 

Pablo Pérez por Puma y Nacho por Gragera. Dos cambios pensando en el empate, con Pablo Pérez ganando alguna acción aérea en el área lucense y Nacho, que permitió darle más continuidad con balón al Sporting cuando ya estaba asentado en campo contrario, algo en lo que Gragera, más ausente de lo habitual, no había logrado. 

Nota a David Gallego y el resto del cuerpo técnico: 

Suspenso. El partido no pareció desarrollarse en ningún momento bajo la idea que el cuerpo técnico tenía, o al menos según el plan de juego habitual del Sporting. Se midió a un rival con sus armas en su contexto, precisamente eso que quería evitar Gallego por sus palabras en la previa. Fue un partido con un largo tramo muy gris y en el resto poco reconocible. Las ocasiones podrían haber dado otro resultado si se hubieran acertado, pero si todo hubiera tenido el mismo desarrollo, el diagnóstico sería idéntico. 

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