El Sporting está en octavos
06 ene 2022 . Actualizado a las 22:05 h.Con la ilusión de un niño pequeño. El Día de Reyes deparaba al Real Sporting de Gijón un regalo 'envenenado' en forma de eliminatoria de Copa del Rey frente al Villarreal. El conjunto castellonense llegaba en un gran momento de forma a El Molinón - Enrique Castro 'Quini' para medirse a los de Gallego, de nuevo con dudas tras el último empate de los asturianos en ese mismo feudo escasos días atrás frente al Lugo. Sin embargo, la imagen en este día de copas fue mucho más positiva, remontada incluida, para que el Sporting pueda mantener la ilusión al menos en la Copa del Rey esperando que eso también se revierta en liga.
De inicio, tal y como había adelantado Gallego, el once presentaba numerosas novedades, como la titularidad de Berto o Rivera, Nacho en la mediapunta o el retorno, una vez superado el Covid, de jugadores como Puma, Kravets o Babin. A pesar de los múltiples cambios, la cara del equipo fue muy buena desde que el árbitro indicara el inicio de partido. El Sporting salió midiendo mucho cada acción, consciente del peligro del rival, pero sin tapujo alguno, dominando durante largos tramos y consiguiendo establecerse más en campo rival que los groguets.
Si bien el principal caudal ofensivo rojiblanco se estaba destapando por banda izquierda, con un Puma muy activo, la primera ocasión clara de gol llegaría curiosamente a balón parado, una de las facetas que más dificultades ofrece en los rojiblancos. Tras un saque de esquina en corto, el centro dirigido al segundo palo encontró solo en la frontal del área pequeña a un Bogdan que no supo dirigir el remate con el interior y se le fue alto. Rédito a los buenos primeros minutos de juego de los de Gallego, que trenzaban largas posesiones y que conseguían recuperar el esférico con celeridad.
Esta situación no fue ningún espejismo, pues el control rojiblanco se extendió durante los primeros 25 minutos. A partir de ahí, comandados por Trigueros desde la medular, los de Emery lograron despojarse del dominio local y comenzaron a tener algo más de balón, alejando a los asturianos del área de Rulli. A pesar de este cambio en la dirección del encuentro, el Sporting se mantuvo firme y organizado en defensa, impidiendo que los amarillos llegaran a generar ocasiones, simplemente amenazando con algún disparo desde media distancia del propio Trigueros o de Capoue, que no entrañaron mayor peligro para Mariño.
Una última jugada en la que Berto no pudo enganchar un remate franco ante la oposición de la zaga amarilla puso punto y a parte al partido tras una primera mitad muy positiva en clave sportinguista. Mejoraban su imagen reciente los de Gallego, mostrando al menos una versión más competitiva y coral. Algo muy necesario ante un rival de Champions como este. Sin goles, pero ligeramente mejor a los puntos el Sporting al descanso.
Actividad frenética para los delegados tras el paso por vestuarios. Gallego realizó un triple cambio, ampliamente condicionados por el brote de Covid que iba superando estos días el cuadro rojiblanco, y Emery por su parte decidió dar entrada a su jugador franquicia, Gerard Moreno. Esto tuvo un efecto inmediato, pues el delantero groguet fue capaz de generar dos acercamientos de peligro en los dos primeros minutos, más de lo que había conseguido generar su equipo en todo el primer tiempo.
Fue de la segunda llegada amarilla, con disparo del propio Moreno, de la que saldría la acción a balón parado que cambiaría el escenario de partido. Un córner rechazado en su inicio, dio con un centro en segunda jugada que, tras desvío de Rivera, pilló a contrapié a la zaga rojiblanca y permitió el remate franco de Albiol, que la enviaría al fondo de la red. Castigo cruel nada más comenzar el segundo tiempo.
Este gol hizo saltar por los aires lo visto en el primer tiempo, con el Villarreal ya consolidado en controlar el esférico y comandando los ataques ante un Sporting mucho más reactivo por obligación. Este dominio amarillo tuvo su punto álgido con una ocasión clara de Alberto Moreno, que se plantó solo en el área de Mariño tras una gran combinación por dentro de los de Emery. Sin embargo, ya frente al meta gallego se notó su poca costumbre en esas situaciones, no por ello restando mérito a la acción del portero, que salvaba el 0-2 cerca de la hora de partido.
Sin embargo, el fútbol nos volvió a demostrar que no todo está escrito. Tras un contragolpe rojiblanco, Rulli saldría de su área por uno de los costados para despejar una acción después de la recuperación de Albiol a campo abierto. El envío del guardameta argentino encontró para su desgracia al peor posible: Uros Djurdjevic decidió aprovechar el regalo, precisamente en el Día de Reyes, y dibujó una sonrisa en los niños presentes en El Molinón cual parábola del lejano y preciso disparo del balcánico, que remataba de nuevo sin pensar y obtenía el mejor premio posible, el del gol. Se aferraba a sus opciones el Sporting con el 1-1.
El empate no modificó el rumbo del encuentro, aunque sí sumó algo más de esos intangibles que tanto cuentan, traducidos en cierto nerviosismo en el conjunto amarillo y esperanza en el cuadro rojiblanco. Es más, con el paso de los minutos la mejor ocasión de peligro la firmarían los locales, de nuevo, a balón parado. Nacho sacaba una falta centrada algo alejada del área con un globo que Aitor pincharía con un gran control que le dejaba solo frente a Rulli pero cuya definición se fue muy desviada.
El aviso, esta vez sí, tuvo su correspondiente premio. En una contra fantásticamente trenzada, con la participación de todos los hombres de ataque rojiblancos, los de Gallego llevarían como mandan los cánones la jugada de una banda a otra para la llegada desde segunda línea de Bogdan, que reventaría el esférico ante lo que nada pudo hacer Rulli, haciendo estallar de júbilo a la parroquia de El Molinón sin apenas tiempo para el final. El Sporting le daba la vuelta a todo. 2-1 y felicidad para niños y mayores.
Muchas versiones dentro de los 90 minutos, pero una misma cara: la competitiva. El Sporting volvió a mostrar ese gen tan añorado por su parroquia en un día especial y frente a su público, algo que venía necesitando. Los de Gallego estarán mañana en el sorteo en el que conocerán a su rival en octavos en una Copa del Rey que puede servir de bálsamo, de reválida, para un equipo que necesita, al igual que hizo hoy, remontar su situación en liga.
Alineaciones del partido:
Real Sporting de Gijón: Mariño, Bogdan, Babin (Berrocal, 45'), Borja, Kravets (Pablo García, 45'), Pedro (Villalba, 45'), Rivera, Gaspar, Nacho, Puma (Aitor, 79') y Berto (Djuka, 62').
Villarreal: Rulli, Gaspar, Albiol (Foyth, 68'), Pau, Capoue, Trigueros (Parejo, 68'), Raba (Gerard Moreno, 45'), Alberto, Moi, Pedraza (Estupiñán, 89') y Jackson (Iborra, 89').
Goles: 0-1, Albiol (48'). 1-1, Djuka (66'). 2-1, Bogdan (87').
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