«Un Sporting más vertical»

Dani Souto

SPORTING 1905

Marc Valiente
Marc Valiente LaLiga

Texto de análisis

20 feb 2022 . Actualizado a las 18:22 h.

Cuestión de intenciones. El Real Sporting de Gijón, y más en concreto en responsabilidad de David Gallego, necesitaba ajustar ciertos parámetros dentro de su planteamiento para agitar al equipo en busca de un cambio de dinámica a tiempo para el tramo final de la temporada. Después de semanas muy oscuras tanto en juego como en resultados, hay comportamientos ciertamente diferentes dentro del modelo que plantea el cuerpo técnico a lo largo de los partidos. No son cambios fácilmente perceptibles, pues la organización, en cuanto al sistema, sigue siendo la misma, con el habitual 4-2-3-1 de partida y 4-4-2 en el momento sin balón, además de los movimientos ya desarrollados en la salida de balón, que apenas han variado.

Sin embargo, como ya se analizó previamente, hay otros factores que sí se han ido retocando como es el caso de la presión adelantada, la cual sigue en un punto muy alejado del que se encontraba en términos de eficacia respecto al inicio de curso, dando ligeros síntomas de mejora en esa presión tras pérdida tan característica en los últimos meses del verano y que poco a poco fue disipándose. Otra de estas cuestiones retocadas es la que nos centra en el día de hoy, más asociada con la construcción de juego ofensivo.

El Sporting es hoy por hoy más vertical de lo que era hace varias semanas. Bien es cierto que el juego directo a la zona del punta era algo ya habitual en el conjunto de Gallego, con el doble pivote habitualmente ocupando zonas próximas a la línea defensiva y a través de ellos o directamente desde los centrales buscar a los jugadores alejados saltándose una línea defensiva rival. Sin embargo, y es algo que la afición en términos generales nunca terminó de aprobar, el paso previo para llegar a esta situación se hacía muy largo de forma habitual, con excesiva combinación de lado a lado de la defensa y muchos pases horizontales desde los centrales que impedían el avance del equipo cuando les tocaba construir sus ataques.

De todo esto se derivaba que el ritmo de juego fuese en la mayoría de ocasiones muy lento, dificultando las situaciones de ventaja con balón al favorecer que el rival llegara a tiempo para presionar o tapar líneas de pase. En ese contexto, el Sporting copaba el ranking individual en número de pases: Valiente, Babin y Berrocal se encontraban como segundo, tercero y cuarto, respectivamente, en cuanto a la cantidad de pases dados por partido en toda la Segunda División hacia el mes de diciembre. Apenas dos meses después, la declaración de intenciones es total, con Valiente como único representante rojiblanco en ese podio (continúa como el segundo con más pases en promedio de la liga), pero con Babin cayendo hasta la octava posición y Berrocal saliendo del top10. No resulta un cambio radical en la fórmula, pues sigue siendo habitual ese pase para avanzar buscando la recepción de Djuka o el espacio entre líneas para la aparición de Villalba o el extremo por dentro, pero sí es reseñable el matiz en las formas, tratando de encontrar esa situación propicia para el pase vertical con menos combinaciones horizontales previas. Los centrales pierden protagonismo con balón en pos de mayor fluidez y un juego más directo en un Sporting al que le estaba costando cada vez más encontrar situaciones de ventaja en su juego ofensivo.

*El sistema de comentarios está dando problemas en versión móvil de Google Chrome por motivos ajenos a La Voz de Asturias, sentimos las molestias. Disqus trabaja desde hace varios días en ponerle solución.