El nuevo reparto de poder en el Sporting, en fase de estudio

Francisco Rodríguez / A.V.M.

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Presentación Pitu Abelardo
Presentación Pitu Abelardo Real Sporting

Semanas clave en el futuro rojiblanco

07 may 2022 . Actualizado a las 17:12 h.

La que va camino de ser una de las peores temporadas históricas del Real Sporting de Gijón obliga al Consejo de Administración a tomar decisiones importantes, empezando por la llegada de Abelardo Fernández.

La parcela que actualmente lidera Javi Rico, cuyo futuro sigue sin estar nada claro, estaba pendiente de modificaciones y se valoraba la creación de un puesto superior como Director de Fútbol o Director General Deportivo. Una situación que ahora queda en el aire con la llegada del técnico asturiano, que curiosamente se trataba de uno de los candidatos para ese nuevo rol, una persona que debe velar por el largo de plazo del Sporting, mientras el director deportivo lo hace por el medio camino y el entrenador por el día a día. Un cuidador de la filosofía rojiblanca, en resumen.

Sin apenas tiempo para ahondar en la materia por su fichaje exprés. sí queda patente que Abelardo tendrá mucho más peso en las decisiones del que han podido disfrutar otros inquilinos del banquillo de El Molinón - Enrique Castro 'Quini', como José Alberto López o José Luis Martí, entre otros. El gijonés llega con ganas y energía de proponer una profunda reflexión, tanto en la metodología formativa, como en la planificación del primer equipo. Ese movimiento no ayuda a la hora de incorporar, ya no solo a un director general, tampoco a un director deportivo de caché, como se venía sondeando desde diciembre, dado que deberá asumir el contrato de un entrenador al que no fichó y tampoco podrá tener la influencia total que disfrutaba en su anterior club.

Más concretamente en Mareo, el Pitu apuesta entre otras cosas por un mayor número de entrenamientos de técnica individual. Por ejemplo, que los centrales de la casa se manejen bien en la anticipación, se perfilen bien, que hagan buenas coberturas defensivas y ya en un segundo plano, que puedan tener buena salida de balón y otras virtudes. En ese sentido, el rol de manager general al estilo clásico inglés sería otra posibilidad, al igual que Víctor Font proponía ese papel para Xavi Hernández en su candidatura al Fútbol Club Barcelona. El problema en ese sentido radicaría en que hoy en día los entrenadores no suelen tener largos recorridos, el propio 'Pitu' ha firmado por una temporada y 4 partidos, un factor que no ayuda a trabajar en el largo plazo, cuando quizá esa persona no vaya a estar en la entidad un año después. En el caso de Xavi, la propuesta pasaba por ser un hombre de club y una vez que abandonase los banquillos pasase a los despachos manteniendo su poder de decisión, pero lejos del verde.

Prácticamente desde que ocupa la presidencia de la SAD asturiana, e incluso cuando fungía como vicepresidente, Javier Fernández ha recibido recomendaciones por parte de profesionales externos al Sporting sobre la idoneidad de contar en la estructura con el rol de director general. Una figura con sólidos conocimientos en las diferentes patas del deporte, capaz de adaptarse a las circunstancias que van surgiendo en la evolución de este deporte, que conozca la identidad del club y que sirva de enlace entre toda la parcela deportiva (dirección deportiva, primer equipo, dirección de Mareo…) y el propio dueño.

Más arraigado en Inglaterra, en España el organigrama conformado de arriba a abajo por un Director de Fútbol, o Director Responsable del Área Deportiva o CEO, un Director Deportivo y un secretario técnico cada vez es más común. Clubes de cantera como el Barcelona, el Athletic Club de Bilbao y la Real Sociedad utilizan esta fórmula, además de entidades como el Mallorca que en los últimos años ha crecido en todos los aspectos.

Tras lograr el último ascenso a Primera División en 2015, el Real Sporting de Gijón cambió la estructura y las formas de funcionamiento en la dirección deportiva con respecto a lo realizado después de la salida de Emilio de Dios. La idea de incorporar a una persona que estuviese por encima del director deportivo sobrevoló por los despachos de Mareo, aunque finalmente Nico Rodríguez ejerció la misma función que actualmente lleva a cabo Javier Rico.

El hipotético nuevo Director General Deportivo o Director de Fútbol prepararía el terreno para dejarle masticada cualquier decisión deportiva a un Javier Fernández que seguiría teniendo la última palabra, aunque sin sentirse obligado a involucrarse tan a fondo en movimientos puramente futbolísticos. Su mayor dominio como gestor radica en los aspectos económicos y no en lo deportivo. También le liberaría del estrés diario del club para poder ser más eficiente en su cargo en LaLiga. Eso sí, el profesional que llegase al Sporting, cuyo radio de acción sería bastante amplio, tendría que contar con la absoluta confianza personal del máximo accionista rojiblanco. En ese sentido, Fernández empezó con una delegación total en Miguel Torrecilla y con el paso de los años fue tomando una posición más fuerte en la parcela deportiva, un rol que todavía mantiene a día a día, siendo relevante en la llegada de Abelardo, al que llamó en primera instancia Rico; el fichaje de Jony o el de Campuzano, entre otros nombres.

Una crítica habitual a los recientes directores deportivos pasaba por su delegación en el día a día de la cantera, lo que no ayuda a gestar un proyecto de futuro basado en los guajes, este cambio podría sentar las bases del futuro. En paralelo, Javi Rico desvelaba en sala de prensa esta semana su búsqueda activa de un secretario técnico que sustituya a Noé Calleja, baja del Sporting desde finales de la pasada semana. La única certeza en estos momentos.