Texto de análisis
30 ago 2022 . Actualizado a las 23:22 h.La primera impresión tanto en Mareo como de los aficionados del Real Sporting de Gijón que han visto en redes el vídeo subido por las cuentas oficiales del club donde Axel Bamba (23 años), último fichaje rojiblanco, realizaba las pertinentes pruebas médicas ha sido de asombro. Pasmo por sus dimensiones y su trabajada musculatura, y es que este central suizo, con pasaporte costamarfileño y francés, mide 1,85 metros y pesa 87 kilogramos, cifras que no suelen ir emparejadas en un futbolista. Precisamente esas mediciones de grasa corporal y musculatura son las que el cuerpo médico rojiblanco evaluó esta mañana.
En cuanto a recorrido, Bamba pasó el grueso de su carrera en el club del que procede, el Paris FC, adonde llegó con apenas 10 años en edad alevín. Debutó con tan solo 19 a nivel profesional, sumando 91 partidos, todos ellos en el conjunto de la capital gala, siendo 77 de ellos en la Ligue 2, categoría de plata del país vecino. Su buen hacer en la 20/21 hizo que despertara el interés de diversos clubes de las principales ligas europeas el pasado verano. Sin embargo, una desafortunada lesión en plena pretemporada lastró cualquier oportunidad de salir traspasado.
Tras ser operado de la rotura del tendón de la corva en la parte posterior del muslo y superar un periodo de 6 meses de baja, Bamba volvía a los terrenos de juego, pero no gozó de la confianza con el nuevo entrenador del equipo, que hizo uso de él especialmente en el lateral diestro en la mitad de la pasada temporada que estuvo disponible. En total, 16 partidos con 10 titularidades fue de lo que dispuso en la 21/22. Este verano, con el objetivo de acortar la plantilla, Bamba tuvo que buscar un nuevo destino, encontrando en Gijón el proyecto perfecto para recuperar su nivel y sus sensaciones. Todo dio un giro de 180 grados en cuestión de un año.
Así juega Axel Bamba
Bamba es un futbolista con grandes capacidades para ser central: alto, fuerte, sólido y contundente. Su físico no engaña a simple vista, y cumple con varios de los clichés que se pueden asociar a este tipo de central, aunque, como cada perfil, cada uno tiene sus particularidades. El suizo no brilla por su velocidad en largas distancias, pero sí hace uso de una poderosa zancada en distancias medias, donde no se nota tanto la diferencia de velocidad punta con su par, siendo inteligente y aprovechando su fortaleza física también para incomodar la carrera del adversario. Donde sí sufre más es en la arrancada; la aceleración entra dentro de sus debe, mientras que ya no en un sentido físico sino táctico y de lectura del juego, muchas veces parte ligeramente descolocado al tirar la línea y muestra una baja capacidad de reacción para iniciar la arrancada, lo cual le hace ser más vulnerable a campo abierto. Si está posicionado correctamente y tiene el estímulo a tiempo para salir a la carrera no se nota tanto su falta de velocidad punta, pero este contexto no siempre se da.
En el aspecto defensivo también muestra ciertas peculiaridades: es un central que se perfila bien a la hora de defender un uno contra uno, aguantando como manda el manual de un buen zaguero, sin embargo, acostumbra a meter el pie a la mínima que cree que puede robar, teniendo éxito en muchas de estas acciones, pero en otras permitiendo que le superen con mayor facilidad. De igual manera, sabiendo que su fuerte está en el choque y el duelo cuerpo a cuerpo, es muy raro verlo irse al suelo para rebañar un balón, solo si es estrictamente necesario. Esto le hace ser consistente en las disputas y, aunque en balones divididos muestre un porcentaje de victoria positivo, en ocasiones puede llegar a penalizarle sumado a su velocidad. Una aceleración que también le puede restar en otra cuestión que, igualmente, es una de sus especialidades: la anticipación. Busca de manera habitual adelantarse al receptor para cortar el pase o meterle el cuerpo lo justo para desequilibrar, incomodar la recepción y robar la posesión. Aun con esa escasa aceleración citada, anticipa generalmente muy bien esos envíos verticales a su par tanto por alto como por bajo.
Precisamente en el juego aéreo también muestra más virtudes que defectos, siendo un buen cabeceador tanto en jugada como en acciones a balón parado en ambas áreas; 4 son los goles que ha firmado hasta la fecha, todos ellos finalizando una situación de centro (tres de cabeza y uno con su zurda). Con balón no es un central que brille asociativamente en corto, pues habitúa a jugar con el ofrecimiento más cercano aunque esa no sea la opción más provechosa, en ese sentido no arriesga, pero donde sí tiene una virtud es en el desplazamiento en largo con envíos profundos o cambios de orientación bien medidos. Además, en ocasiones se anima a conducir para salir de la presión rival, generalmente avanzando tras un recorte, un recurso útil en escenarios concretos.
Diestro de pie, habitúa a ocupar el lado diestro de la zaga, siendo central la mayor parte de su carrera, donde contaba con la confianza de su anterior técnico, René Girard. Con el cambio de rumbo en el banquillo y la llegada de Thierry Laurey, a Bamba se le ha visto más prácticamente ocupando la posición de lateral diestro que la de central, jugando incluso de manera puntual como lateral zurdo o pivote defensivo. Una polivalencia que estará al servicio de Abelardo, aunque la posición que está llamado a ocupar en el Sporting sea la predilecta para sus cualidades, la de central. Veremos qué perfil ocupa, pues este resulta ser el detalle en el que no encaja con lo que buscaba Gerardo García al no dominar la pierna zurda.
El Molinón firma la mayor asistencia de Segunda
El sportinguismo late con su equipo en El Molinón. En la segunda cita de los de Abelardo ante su público en la temporada 2022/23, el estadio rojiblanco registró la mejor asistencia de LaLiga SmartBank, con 20.552 espectadores.
En el fútbol español, solo cinco partidos de la máxima categorías superaron las cifras de afluencia del Real Sporting-Burgos CF: FC Barcelona-Real Valladolid (83.972 espectadores), Real Betis-CA Osasuna (52.580), Valencia CF-Atlético de Madrid (43.910), RCD Espanyol-Real Madrid (27.778) y Elche CF-Real Sociedad (22.656).
La entrada registrada en El Molinón supera la de la jornada 2, cuando el Sporting se estrenó ante 19.078 aficionados en su partido contra el FC Andorra. Las entradas para el encuentro de la jornada 5 contra el Real Racing Club del próximo 11 de septiembre ya se encuentran a la venta.