«Los guajes, como los buenos, siempre al prao»

Dani Souto

SPORTING 1905

Queipo
Queipo Real Sporting

Texto de opinión

08 sep 2022 . Actualizado a las 16:08 h.

"Los buenos siempre tienen que estar en el prao", es lo que siempre me recuerda mi buen amigo Pepe Brasín cada vez que charlamos o debatimos sobre cualquier cuestión futbolística. Una frase tan cándida en su forma como irrebatible en el fondo. La experiencia así me lo demuestra. El bueno no tiene esos "problemas de mortales" que muchas veces acompañan al discurso que todos entonamos; lo de la adaptación, lo del encaje.. El que de verdad es bueno se salta todos estos pasos.

¿Es difícil identificar al bueno? Más bien todo lo contrario, es al que más fácil se ve, el primero que te entra por el ojo, el que más llama la atención. Sin embargo, y como todo en esta vida, ante el cambio nos entra la duda y sin falta de que este llegue, ya nos la generamos nosotros mismos en nuestra cabeza: ¿Será igual de bueno en otro contexto diferente? Aquí no nos encontramos una máxima, pero habitualmente sí una misma respuesta: sí. Es el caso, por ejemplo, de Dani Queipo.

El guaje ha aterrizado de la mejor manera posible en este arranque de competición con el primer equipo del Real Sporting de Gijón. Alabado por la crítica de medios y aficionados, su rendimiento no ha pasado desapercibido incluso más allá de los límites de nuestra región. No es para menos, suma las cuatro titularidades posibles en este inicio de curso dando muestra de que el canterano está sabiendo aprovechar su oportunidad de la mano de Abelardo Fernández.

Sin embargo, echando la vista atrás unos pocos meses, muy pocos se atrevían a poner al ovetense como principal figura o promesa de un filial que vagaba por la quinta categoría de nuestro fútbol. Pocos contextos más opuestos se pueden encontrar al que tendría en el primer equipo a nivel profesional, pero todas esas dudas y obstáculos Queipo las ha derribado con una naturalidad pasmosa. Si no se le llega a probar en esa nueva realidad, quizás nunca hubiéramos llegado a ser del todo conscientes de cuál era su potencial real.

Esto invita a una reflexión: ¿Es tan relevante para la formación de un canterano que el equipo filial esté en una categoría o en otra? Para Dani Mori, técnico del segundo equipo, sí lo es. Así lo determinó en su primera comparecencia pública de la temporada. Esto es una cuestión opinable, pero su sentido tiene. Yo siempre diré que si te enfrentas contra los mejores tú también serás mejor. Pasaba cuando eras guaje y bajabas a la calle con tu balón deshilachado y jugabas ante otros chavales 5 o 6 años mayores que tú. Sí, sabías que lo más probable es que perdieras, pero cada una de esas experiencias te sumaba para ser mejor en la siguiente pachanga.

La cuestión en todo esto es que, independientemente del contexto que tenga un jugador en formación, sin experiencia en el mundo profesional, si no lo pruebas no puedes estar convencido de tu evaluación. El talento lo vemos fácil, el potencial no es tan sencillo de intuir. Son muchos los que han pasado y pasarán por la cantera -del Sporting en este caso- y que no llegaron a tener su oportunidad en el primer equipo o que, si la tuvieron, no fue más que testimonial. No se puede probar a todos, esto también parece una evidencia, y al final la 'suerte' también influye, pues las necesidades del primer equipo (falta de extremos en pretemporada y lesiones al inicio de Jony y Aitor) marcan las posibilidades de que el técnico tenga que tirar de lo que viene por debajo, pero parece claro que a los guajes, como a los buenos, hay que ponerlos en el 'prao' para medir fehacientemente cuál puede ser su techo.