Texto de análisis
14 oct 2022 . Actualizado a las 17:56 h.Desastre absoluto. Sin paliativos. Nada positivo se puede rescatar de la goleada que recibió anoche el Real Sporting de Gijón en su visita al Nuevo Los Cármenes. El peor encuentro de la temporada y más allá, con una sonrojante goleada de la que no se veían precedentes similares en la categoría en los últimos 21 años. Un resultado y un partido que debe invitar a la autocrítica y la reflexión.
Invisibles en el área
Por los mensajes que se lanzan desde el vestuario, la premisa parecía estar clara y sobre la mesa desde el primer instante. El equipo tenía que ser fuerte en área propia especialmente para contener la amenaza rival en los centros laterales. En apenas 6 minutos, todo saltó por los aires. El Sporting fue especialmente endeble, frágil y vulnerable en defensa. Se vio superado en todo tipo de situaciones, pero en el área prácticamente ni compareció. Eso de "llegaron 5 veces e hicieron 5 goles" que tanto se repitió, además de no ajustarse a la realidad, respondería a algo lógico, pues no solo ellos tenían calidad diferencial en los últimos metros, sino que las facilidades fueron totales. Difícil recordar un día peor en este aspecto.
Sin balón y a merced
Hacer una fotografía del encuentro después de los 90 minutos conociendo ya su desenlace puede hacer que se pierda la perspectiva de muchas cosas que ocurren, sobre todo, al inicio del mismo. Un Sporting que había encontrado cierta calma y poso con balón en la última jornada ante el Villarreal 'B', volvió a mostrar esa falta de control y pausa para manejar los ritmos. Con el marcador en contra muy pronto y un planteamiento de partido de ida y vuelta con dominio local que no les estaba beneficiando, los de Abelardo no tuvieron la capacidad de dar un paso al frente y cambiar el guion del mismo. No hubo siquiera el amago de que esto se pudiera dar.
El Sporting no tuvo el balón en posesiones de más de tres segundos, perdiendo el cuero con demasiada facilidad e invitando al Granada a que siguiera atacando cada poco a una zaga superada.
Desacierto en los últimos metros
A pesar del desastre, a lo largo del partido el Sporting tuvo incluso opciones de asomarse en la mitad de campo rival, mejorando sobre todo en la segunda mitad con un resultado ya sentenciado. Sin embargo, cualquier 'amago de' se quedó mayormente en eso. Con algo de acierto en asistencias y/o remates se podría haber maquillado el resultado, aunque por los momentos en que estas situaciones llegaron, parece imposible pensar que hubiera podido cambiar el signo del partido.
De nuevo, las ayudas
No hay peor diagnóstico en un equipo que el hecho de que este repita sus síntomas. Esto ocurre con las ayudas defensivas del Sporting 22/23. Ya sea por colocación, por intensidad o por dudas sobre el terreno de juego acerca del posicionamiento rival -la que se entiende como menos probable-, el cuadro rojiblanco sigue mostrando las mismas deficiencias en cuanto a las coberturas y apoyos en defensa.
Se dan demasiadas situaciones de uno contra uno en zonas clave como los espacios interiores en campo propio o la defensa de los costados cerca del área. De igual manera, de forma individual es habitual verlos llegar tarde a muchas acciones, otorgando una ventaja al rival que en ningún caso debiera tener. Algo que continúa penalizando mucho al Sporting y que no se ha logrado corregir, por más que Abelardo haya brillado como técnico en tiempos pasados por su gran hacer defensivo.
Los cambios
Cote y Queipo por Diego y Zarfino. El lateral volvió a dejar muestra de no estar a su 100%, superado en algunas acciones defensivas, sustituyendo a un Diego que tampoco tuvo su mejor noche, poco contundente en acciones clave. Queipo, siendo otro perfil, sí mejoró las prestaciones de Zarfino, aunque duró poco en esa posición, pasando luego a ocupar la banda.
Cali y Campuzano por Insua y Otero. Ambos cambios mejoraron la cara del equipo en ataque y defensa, aunque muy unido esto al contexto de partido. Cali estuvo correcto y Campuzano logró aparecer en alguna acción cerca del área rival.
Nacho Martín por Rivera. A pesar de que sí tuvo tiempo, Nacho apenas tuvo incidencia en el encuentro. Sustituyó a un Rivera con signos de cansancio.
Nota a Abelardo y al resto del cuerpo técnico
Insuficiente. El planteamiento de partido no se llegó a ver, mientras que el desarrollo del mismo, desde lo individual pero también desde lo colectivo, dejan la peor imagen posible del equipo.
No todo es su responsabilidad, aunque sea positivo que lance el mensaje opuesto después. El Sporting no se puede permitir dar esta imagen y lo ocurrido ayer no debería repetirse.