Le han anulado más goles de los marcados en la 'era Ramírez'
07 mar 2023 . Actualizado a las 14:00 h.8 puntos en 7 encuentros de liga. Ese es el balance inequívoco que arrojan los resultados a día de hoy desde la llegada de Miguel Ángel Ramírez al banquillo del Real Sporting de Gijón. Una cifra que ha alejado al conjunto rojiblanco de las dos zonas calientes de la clasificación; la cara positiva por ver a 7 puntos el descenso, pero por otro lado la negativa, con un Playoff que se ubica ya a 14 unidades. Un ritmo de puntuación más elevado que los de abajo, pero inferior a los mejores del campeonato.
Sin embargo, si hay algo que ha caracterizado a este Sporting en este tramo de la temporada ha sido la reducción de incidencia de las áreas. El conjunto rojiblanco ha marcado y encajado menos de un tanto por partido en promedio en estos 7 encuentros, celebrando 4 dianas y sacando del fondo de su red 5 balones. Sin embargo, en eso de "celebrar" encontramos una inexactitud.
El Sporting ha sumado una cifra anómala de goles anulados en este periodo de competición. La afición sportinguista ha podido celebrar 5 dianas más, más del doble de los anotados hasta este punto, pero que con mayor o menor incertidumbre, han terminado por no subir al marcador. Curiosamente, de estos 5 tantos, que llegan en otros tantos partidos diferentes, 4 de ellos se dieron en encuentros en los que el equipo de Ramírez no consiguió ganar, solo con la excepción del primer duelo ante el Zaragoza. Salvo en Albacete, todos los goles del equipo habían permitido sumar puntos hasta entonces (7 en concreto), con dos victorias por la mínima y un empate (1-1) frente al Huesca. Una efectividad que va tan al límite que cuando se le anula algún gol, el Sporting no ha logrado sacar mayor rédito en los partidos.
El primero de ellos se dio contra el Zaragoza. Un tanto de Víctor Campuzano que aventajaba al Sporting con el 2-0 ante un rival en inferioridad numérica al filo del descanso. La jugada, previa revisión del VAR, se anularía por una falta de Insua varios segundos antes de su finalización, ya que al inicio de la jugada, con el equipo rojiblanco en posesión del balón, el central pisa sin mirar a Mollejo mientras ambos basculaban en paralelo. No tuvo mayor consecuencia, aunque sí hubiera sido un partido más plácido si ese gol hubiera subido al marcador.
A partir de esta circunstancia tan particular al anular un gol por una falta previa varios segundos atrás en la jugada, algo nunca antes visto en El Molinón, la maldición de los goles anulados parecía asentarse en el equipo. La semana siguiente, ante el Málaga, Aitor García vería anulado un tanto en el minuto 23 de partido tras un fuera de juego de Víctor Campuzano, que es quien asiste al onubense tras una gran contra. Esta jugada no ofreció lugar a dudas, anulando el 1-0 para los locales. No fue así con Cristo González en el siguiente encuentro en casa frente al Huesca, que hacía el 2-1 en el minuto 56 y que no subiría al marcador, en este caso en una posición más ajustada y que suscitaría polémica. Y es que a pesar de la parcial 'automatización' del fuera de juego desde el VAR ha ayudado, no es un tema exento de debate y aún en revisión por parte del estamento arbitral de cara a futuras ediciones del reglamento, sumando además la escasez de ángulos y cámaras que hay en los campos de la Segunda División en España.
Un nuevo fuera de juego, de nuevo polémico y muy ajustado, de Uros Djurdjevic frente al Andorra evitó el tanto de Gio Zarfino tras una falta frontal en la que el montenegrino prolongaría el balón para asistir al charrúa. Un gol que adelantaba a los rojiblancos en el Principado, pero que dejaba sin efecto la revisión del VAR. Un encuentro marcado por el videoarbitraje con varias acciones polémicas que beneficiaron y perjudicaron a los asturianos para finalmente sellar el 1-0 final en favor de los locales con gol de Bakis de penalti.
El último episodio lo vivimos este domingo, cuando el segundo gol de Djuka no subió al marcador en una jugada nuevamente extraña. En una acción que finaliza en un saque de banda claro en favor del Sporting, tanto linier como árbitro principal dudan a quién dar la posesión, momento en el que Jony se apresura a sacar aprovechando el desmarque del delantero rojiblanco y el despiste de la zaga local, que protestaba para obtener el saque a su favor. La jugada finalizó con el portero saliendo a evitar el disparo del montenegrino, que le coló una vaselina que pondría el 2-2 en el marcador. Sin embargo, el colegiado mandaría parar la acción tras el saque del cangués, pues se disponía a entregarle la posesión al Albacete en un claro error de interpretación. Los manchegos terminarían sacando de banda en una jugada en la que no está contemplada la intervención del VAR, a pesar de ser un fallo manifiesto.
Un total de 6 puntos que se han perdido por el camino con goles anulados entre encuentros que se podían haber empatado o ganado en caso de haber subido al marcador, más allá de la polémica de concluir si estaban bien o mal arbitrados. Un Sporting que arrastra un importante problema de cara a portería y que no está teniendo esa pequeña pizca de fortuna necesaria para que ese centímetro en un fuera de juego no termine de caer en su favor. Sea como fuere, lo anómalo estadísticamente hablando sería mantener este ritmo de goles anulados.