Análisis: Róber Pier, jerarquía y salida de balón para la defensa del Sporting

Dani Souto

SPORTING 1905

Róber Pier
Róber Pier Real Sporting

Texto de análisis

03 ago 2023 . Actualizado a las 23:02 h.

Amplia experiencia en Primera División y en una edad perfecta para rendir. El Real Sporting de Gijón buscó en el mercado una opción para su defensa que permitiera completar la gama de perfiles en el eje con un futbolista más contrastado que apuestas anteriores. Róber Pier, de 28 años, llega para ser un líder ofensivo desde el centro de la defensa, sin perder jerarquía en las labores propias de la retaguardia.

El central gallego, formado en la cantera del Deportivo de La Coruña, acumula una amplia experiencia en el Levante, donde ha estado 7 temporadas tras lograr el ascenso a Primera División, máxima categoría del fútbol español, en la cual acumula más de un centenar de partidos disputados. La pasada temporada disputó más de 3.000 minutos en Segunda División quedándose a las puertas de un nuevo ascenso. Pier llega al Sporting con la carta de libertad y firma por 2 temporadas.

El propio defensor reconocía hoy en su presentación que puede «jugar en ambos perfiles como central», de hecho suele «alternar durante la temporada», sin mostrar «ninguna preferencia» a la hora de escoger lado, algo siempre positivo, si bien es diestro de pie dominante. A la hora de definirse, Pier destacó de su juego su «buena salida de balón» y en un plano más mental reconoció que le «gusta organizar al equipo y tratar de ayudar al equipo».

Así juega Róber Pier:

Coincidiendo con su valoración, uno de los aspectos que resalta en Róber Pier a nivel de datos es su contribución ofensiva. Es uno de los centrales de la última campaña en Segunda División que más pases hacia adelante completa, siendo un elemento muy útil para superar líneas de presión. Es un central con un gran temple con el esférico controlado, con capacidad para jugar tanto en corto como en largo, donde muestra una alta precisión y predilección por los cambios de orientación en diagonal hacia el costado más alejado. Además, es valiente a la hora de salir en conducción hacia adelante cuando tiene oportunidad, acompañando siempre la entrega con un movimiento de apoyo.

Sin embargo, ser ducho con el cuero no le hace por ello perder capacidad defensiva, como muchos otros centrales de su perfil. En uno de esos documentales tan de moda en los últimos años, uno de sus entrenadores, Paco López, hace un comentario sobre Pier durante un entrenamiento del Levante a modo de confesión: «Lo hace todo tan natural y tan normal.. Además es muy inteligente para, sabiendo cómo está físicamente ahora mismo, medir todo tan bien». Una naturalidad entendida como virtud en su caso con y sin el balón.

En la acción defensiva destaca por ser un central pegajoso, de los que atosigan a su par. Encima muy rápido a su marca y no lo deja nunca encararse o girar con comodidad. Esto va acompañado habitualmente de movimientos que tratan de anticipar la jugada, sabiendo posicionarse para estar lo antes posible en el lugar correcto para la disputa del balón. Lógicamente no gana todos los duelos -nadie lo hace-, pero aun no saliendo vencedor, suele ser muy molesto para los delanteros, siendo inteligente para frenar con falta aquellas acciones en las que se ve superado, mostrando muy buena capacidad para el uno contra uno, siempre con el perfil defensivo -orientación corporal- correcto.

Sus principales debe residen sobre todo en dos aspectos: el juego aéreo y la defensa del espacio. El primer asunto, con su 1,82 metros de estatura, está incluso por debajo del promedio para un central, lo cual le dificulta este tipo de acciones, aunque muchas veces su buen posicionamiento le ayuda a no sufrir en demasía. Una correcta lectura que también le ayuda en muchas situaciones de defensa al espacio. No es un central lento, de hecho entre los actuales centrales rojiblancos podría ser hasta el más rápido, pero en esos escenarios a campo abierto con atacantes rápidos, sobre todo en el cambio de ritmo, puede sufrir algo más. Aun así, lo dicho, muchas veces elige dar un par de pasitos hacia atrás antes de que sea tarde para tener algún metro de ventaja sobre su par y no verse tan fácilmente superado. Un central de jerarquía que conoce sus limitaciones y que tiene la capacidad para minimizarlas, mientras que con balón está llamado a aportar ese plus tan necesario ahora mismo entre los centrales de los que dispone Miguel Ángel Ramírez.