Análisis: Pascanu reforzaría el juego aéreo y la velocidad del Sporting

Dani Souto

SPORTING 1905

Alexandru Pascanu
Alexandru Pascanu LaLiga

El Real Sporting de Gijón se mantiene en la idea de cerrar el fichaje de un nuevo central para terminar de reforzar su zaga en este mercado de verano. En las últimas horas, tras avanzar en las negociaciones, el área de gestión rojiblanca ha acercado posturas con la SD Ponferradina para hacerse con los servicios de Alexandru Pascanu.

El central rumano, de 24 años, llegó en el mercado de verano de la temporada 2020/21 al conjunto berciano, inicialmente en calidad de cedido para posteriormente hacerse con su pase a cambio de 800.000 euros procedente del Cluj, equipo de su país, Rumanía. En ese tiempo, Pascanu ha sumado 105 partidos en Segunda División, una nutrida experiencia para su edad en la categoría de plata.

Sin embargo, el descenso el pasado curso de la Ponferradina a Primera RFEF ha abierto la posibilidad de que el central abandone la entidad este verano, también por el importante impacto económico que supone para las arcas de los blanquiazules el verse fuera del fútbol profesional. El Sporting lo marcó como uno de los objetivos prioritarios de este mercado a inicios del mismo, pero las altas pretensiones de los bercianos adelantaron que su salida tendería a alargarse en el tiempo, como así ha sido, desarrollando la pretemporada íntegramente hasta la fecha en el conjunto de El Toralín. Los rojiblancos, eso sí, no lo perdieron de vista, y ahora se encuentra en cabeza por hacerse con su fichaje, a falta de concretar algunos detalles como los referentes a la compensación por la cesión del jugador y la opción de compra para terminar de sellar el acuerdo entre clubes, con la voluntad del jugador de recalar en Gijón.

Así juega Pascanu

Central de pie diestro como dominante -aunque ha venido jugando indistintamente en ambos perfiles-, lo que más resalta entre sus cualidades reside en el aspecto físico. Es un zaguero de 1,87 metros de estatura que acompaña adecuadamente con su envergadura y constitución. Algo que no le hace ser un central lento y pesado, sino más bien todo lo contrario. Pascanu destaca por su alta velocidad para tratarse de un central, en ese sentido, superior a los jugadores que tiene ahora mismo el Sporting en plantilla para dicha demarcación. De hecho, esa cualidad le ha permitido jugar en ocasiones también como lateral. Esto le hace ser un gran defensor al espacio y a la espalda de la línea defensiva, además de ser una gran cualidad para el retorno defensivo en un contragolpe, a lo que suma un gran compromiso y dedicación en estas acciones en concreto. Eso sí, en más de una ocasión ese extra tan poco habitual entre los centrales le hace confiarse cediendo uno o dos metros sobre la línea defensiva que no siempre consigue recuperar o que no son convenientes en según qué situaciones.

Se trata de un central que destaca en cuanto a sus aptitudes defensivas, siendo sólido en los unos contra uno (la temporada pasada sumó un 75,4% de éxito en estas acciones, apenas 3 décimas por debajo de Cali Izquierdoz, por contextualizarlo) y con especial predilección por meter el pie con mucho criterio a la hora de hacer la entrada. Muestra correctos conceptos defensivos, desde el posicionamiento en situaciones de inferioridad -algo relacionado con lo comentado anteriormente en cuanto a los contragolpes- hasta en el perfil defensivo (orientación corporal) para afrontar esos uno contra uno. Su fuerza también le hace ser poderoso al choque, aguantando bien el cuerpeo con los atacantes rivales, y siendo muy difícil de llevar al suelo. De hecho, también recurre poco a esas acciones en segada, como comúnmente se denominan, haciéndolo apenas cuando es estrictamente obligatorio, lo que le reporta un alto índice de éxito.

En el juego aéreo también suele imponerse, con un 58,6% de éxito en los duelos por alto, si bien aquí se distancia más del Cali -el más comparable por concepto defensivo, aunque como perfil sea diferente a los centrales rojiblancos por su velocidad- sigue mostrando números y capacidades más que correctas. Con balón, sin embargo, no es un central que destaque asociativamente, pero es consciente de ello. Rara vez arriesga en la entrega y suele jugar pases sencillos a jugadores cercanos, apoyando en la circulación de balón, pero no siendo habitualmente quien rompa líneas de presión desde un pase vertical. Sí tiene un buen desplazamiento en largo, aunque en esas jugadas el índice de acierto es ya de por sí menor. Un central físico y de corte puramente defensivo que ayudaría a reforzar la zaga del Sporting con un perfil un tanto diferente a aquello de lo que ya dispone Miguel Ángel Ramírez.