«Las 4 claves de la victoria del Sporting y del notable a Ramírez contra el Cartagena»

Dani Souto

SPORTING 1905

El entrenador del Real Sporting de Gijón, Miguel Ángel Ramírez en el derbi asturiano entre el Real Oviedo y el Real Sporting de Gijon en el estadio Carlos Tartiere
El entrenador del Real Sporting de Gijón, Miguel Ángel Ramírez en el derbi asturiano entre el Real Oviedo y el Real Sporting de Gijon en el estadio Carlos Tartiere César Quian

Victoria fundamental del Real Sporting de Gijón ante uno de los referentes de la categoría en la segunda vuelta, el FC Cartagena. Un triunfo que sirve para recuperar la buena dinámica en casa y a su vez cumplir el expediente de la mejor manera, con un triunfo a la espera de lo que hagan todos los rivales a lo largo de la jornada. Un partido en el que se supo ser superior y también sufrir, como parece que no queda remedio. Analizamos en 4 claves la victoria rojiblanca:

Vuelta al sistema habitual y presencia en área con 2 delanteros

Miguel Ángel Ramírez decidió volver al sistema más repetido durante la temporada para este encuentro, repitiendo patrones y comportamientos en la mayoría de perfiles que dispuso sobre el campo. Bien es cierto que desde lo individual hubo dos diferencias a destacar, por un lado Róber Pier en el rol habitual de Pascanu y Mario González en el lugar de Juan Otero, siendo futbolistas bien diferentes.

Con el burgalés se ganó presencia en el área, algo que dado el rival parecía una cuestión buscada por el cuerpo técnico, más allá de las molestias físicas del colombiano. A la vista está que resultó, con un contexto de partido que beneficiaba a la finalización en área rival y la acumulación de hombres de ataque para encontrar situaciones de remate. Un sistema equilibrado atrás y que dio sus réditos en ofensiva, incluyendo la acción del gol.

Control eficiente de las transiciones defensivas

Dentro de las claves del plan de partido estuvo la faceta defensiva, especialmente en la primera mitad. Tan relevante es un correcto funcionamiento en ataque como tener una disposición defensiva ante la pérdida ajustada a lo que se demandaba.

El Sporting fue capaz de controlar en el primer tiempo aquellos intentos del Cartagena de contragolpear. Finalizó muchas jugadas, incluso sin ser situaciones claramente ventajosas, con la premisa de no dar segundas opciones al rival. Tal y como destacó Ramírez tanto en la previa como en el post partido, evitar pérdidas sobre todo en zonas centrales resultaba fundamental, y se consiguió. Más allá de eso, el posicionamiento de la línea defensiva y los duelos en cualquier intento de transición ofensiva del Cartagena impidieron que los de Calero sacaran rédito de su principal virtud. Mérito de los gijoneses.

Se ganó la profundidad, aunque faltó movilidad

Decía Ramírez en la previa que para abrir el previsible repliegue bajo del Cartagena -que se terminó dando- sería fundamental la capacidad del equipo para tener profundidad y sobre todo con desmarques cortos, debido al poco espacio que daría la zaga efesé a su espalda. El Sporting lo logró, pero con matices. Jugadores como Hassan, Gaspar apareciendo por el lado del franco-egipcio o Cote dieron esa profundidad deseada a los rojiblancos, pero siempre por los carriles exteriores.

El equipo se mostró falto de más movimientos por delante de balón y capacidad para desequilibrar desde esos desmarques en posiciones más propicias para la finalización en la zona ancha. Obviamente hay un rival enfrente, y el interior es la prioridad a proteger, pero el Sporting pudo hacer o intentar más para poner en problemas a la zaga rival, fiando en demasía su capacidad para desequilibrar solo por fuera, aunque mayormente lo lograra.

Cambios para refrescar las ayudas defensivas y defensa del área sin control

La segunda mitad tuvo una cara bien diferente a la primera. El Sporting, después de toparse con el larguero en el reinicio, tuvo que sacar su lado de oficio para aguantar el resultado. Los cambios ayudaron a ello, refrescando aquello que era necesario por la fatiga pensando sobre todo en sus ayudas defensivas, así como reforzando la línea defensiva con las entradas de Guille Rosas o de Cali Izquierdoz para sumar jerarquía en el juego aéreo, algo que se notó en los minutos finales.

Que el Cartagena finalizase el encuentro sin rematar entre los tres palos habla bien del trabajo realizado en el entorno del área, empezando por el portero. Aun así, el equipo llegó a sufrir en exceso, sobre todo por verse incapaz durante algunos minutos de ser dominador del contexto de partido como sí lo había sido con anterioridad. Entra dentro de lo habitual a lo largo de un partido, pero más allá del acierto rival o del peligro a la contra, el Sporting pudo acabar el partido sin tanto sufrimiento, pero no fue capaz.

Los cambios

Queipo por Mario. Cambio obligado por el derroche físico de Mario. Con un perfil diferente, Queipo encontró la forma de sumar sobre todo cuando el equipo pudo transitar. Aun así, le faltó algo de finura en algunos gestos para sumar de forma clara en ataque.

Izquierdoz y Rosas por Hassan y Cote. Ajuste del sistema para formar con 5 defensas, aunque con la libertad para Guille de incorporarse. El lateral sumó tanto en defensa como -especialmente- en ataque, mientras que Cali fue imperial por alto como acostumbra, siendo cambios acertados para mantener el marcador a favor.

Zarfino y Mesa por Méndez y Gaspar. Piernas frescas para las ayudas por dentro que aportaron ese trabajo y derroche tanto en la presión como en las coberturas. Partido de poco lucimiento personal para ambos, pero con un trabajo bien valorado por los técnicos.

Nota a Miguel Ángel Ramírez y el resto del cuerpo técnico

Notable. Siendo un partido claramente de más a menos, el Sporting estuvo en disposición de obtener una mayor ventaja que bien hubiera cambiado el escenario sobre todo de la segunda parte. Un plan de inicio premeditado con el cual minimizó a un rival en una fantástica dinámica, se culminó con una segunda mitad de poco brillo pero mucho oficio.

Los rojiblancos supieron sufrir, aguantaron como gato panza arriba el marcador, y sacaron también una buena versión defensiva. Siempre se querrá ganar arrollando, de hecho hubo cosas a mejorar, como siempre, pero la victoria fue merecida desde el plan inicial y conseguida con la intervención desde el campo.