El club intentó su cesión sin éxito
29 oct 2024 . Actualizado a las 00:28 h.Noche especial e histórica para el fútbol español. Rodrigo Hernández Cascante ha recibido el prestigioso galardón que lo acredita como mejor futbolista del planeta de la última temporada, el Balón de Oro. Es el segundo en toda la historia para un futbolista español después de que Luis Suárez fuese el primero hace ya 64 años. Su triunfo en la Eurocopa con la Selección Española, siendo clave como uno de los capitanes, así como su rendimiento fundamental en el Manchester City de Pep Guardiola, donde consiguió un triplete este último curso, incluida la Premier League inglesa, le han hecho sobreponerse a otros nombres destacados en el balompié mundial como Vinícius Junior, el gran favorito en las quinielas.
¿Qué tiene que ver la gran noticia del día en el mundo del fútbol con el Real Sporting de Gijón? Pues en realidad sí existe un vínculo. Toca remontarse al verano de 2016. Por aquel entonces, con el conjunto rojiblanco en Primera División, Rodri fue una de las opciones negociadas para reforzar el centro del campo de Abelardo Fernández, que afrontaba el mercado con Sergio Álvarez, Nacho Cases y Rachid Aït-Atmane -que acabaría saliendo cedido al Tenerife en Segunda División-.
Rodri tenía por aquel entonces 19 años y había conseguido en la temporada 15/16 que venían de cerrar su debut como profesional en el primer equipo del Villarreal. Lo haría de la mano, curiosamente, de un sportinguista como Marcelino García Toral. Su presencia ese año había sido escasa con el conjunto sénior, siendo uno de los líderes del Villarreal 'B' en su intento por ascender a Segunda División, objetivo que no lograron en la extinta Segunda División 'B'. Su salida no iba a ser sencilla, pues tanto el jugador como el club, con elevadas expectativas puestas en su talento, veían la posibilidad de asentarse en el primer equipo amarillo esa temporada, tal y como acabó sucediendo. No obstante, su entorno veía con buenos ojos la opción rojiblanca de ganar minutos en la liga de las estrellas con el Sporting, si finalmente no iba a tener continuidad en el submarino amarillo.
De la mano de Fran Escribá, llegado ese verano al banquillo de El Madrigal, Rodri sumó más de 1.400 minutos repartidos en 31 partidos disputados, incluyendo 4 en la Europa League. Era la temporada de su asentamiento en la élite, saliendo traspasado finalmente en el verano de 2018 por unos 20 millones de euros rumbo al Atlético de Madrid. El resto ya es historia.
En el caso del Sporting, ante la imposibilidad de conseguir la cesión del castellonense, el club terminó apostando en el mercado por un perfil un tanto diferente, sobre todo en cuanto a veteranía. Xavi Torres llegaría a Mareo a mediados del mes de agosto para cerrar la medular rojiblanca tras rescindir su contrato con el Betis con 29 para 30 años. El centrocampista tendría poco protagonismo, lo que empujó al club a buscar un golpe de efecto en el mercado de invierno al dar un relevo en el banquillo, apostando por Joan Francesc Ferrer 'Rubi' en detrimento del Pitu Abelardo, y consiguiendo la cesión de otra joven promesa hoy asentada en Primera División, Mikel Vesga. El vasco ofreció un gran rendimiento en un Sporting que mejoró su cara, pero no lo suficiente como para evitar el último descenso a Segunda en su historial hasta la fecha.
Marcos Llorente, otra opción valorada con trayectoria relevante
Antes de optar por la llegada de Xavi Torres, ese mismo verano el Sporting puso sus ojos en otro nombre de un futbolista joven y llamado a tener una carrera en la élite. Es el caso de Marcos Llorente, centrocampista internacional con España y actualmente en el Atlético de Madrid. Abelardo Fernández buscó su cesión como alternativa a la infructuosa operación por Rodri, llegando a contactar con el futbolista siendo por aquel entonces uno de las promesas más destacadas de la cantera del Real Madrid a sus 21 años, militando en su segundo equipo y habiendo debutado ya con el conjunto sénior de los blancos.
Esta sí era una opción más realista, y es que tanto club como jugador buscaban un destino en Primera donde pudiera tener minutos. Sin embargo, el madrileño terminaría recalando en el Deportivo Alavés, que superó la propuesta económica del Sporting al pagar íntegramente su ficha durante la cesión. Allí fue un jugador capital, siendo una de las revelaciones de Primera y firmó una temporada histórica para el conjunto babazorro, llegando a disputar por primera vez la final de la Copa del Rey, en la que caerían derrotados ante el FC Barcelona con Marcos como titular.