El delantero está centrado en el ascenso del filial
04 jun 2025 . Actualizado a las 16:35 h.Mientras representantes de la dirección deportiva del Real Sporting de Gijón se reúne esta semana en Washington, capital de Estados Unidos, con la visita de Asier Garitano para conocer en persona a Alejandro Irarragorri, presidente del consejo de administración de la entidad, trazando las claves de la planificación de la próxima plantilla rojiblanca, a miles de kilómetros, en Mareo, aún hay cuestiones deportivas en juego que pueden tomar un papel clave en el enfoque de la temporada 25/26.
Las posibilidades de ascenso del Sporting Atlético, que este domingo (18:00 horas en Mareo) afronta el encuentro de vuelta de la final autonómica ante el Lealtad con la eliminatoria igualada -aún quedaría un duelo más a nivel nacional para ascender-, abren una oportunidad para que los canteranos rojiblancos se fogueen en una categoría de mayor exigencia y nivel como la Segunda RFEF. Jugadores como Amadou Coundoul, que ayuda ahora a los de Samu Baños para lograr ese objetivo, tienen mucho en juego en estos días.
El delantero tiene contrato con el Sporting, a priori con un año más de vinculación con el segundo equipo y dos años más ampliables ya con el conjunto sénior, según el acuerdo inicialmente pactado el verano pasado en su llegada a Mareo. Sin embargo, hay una cuestión importante, y es que la próxima temporada deja de ser futbolista sub-23. Esto supone que, en caso de estar inscrito en el Sporting Atlético, no podría participar con el primer equipo, así como a la inversa, evidentemente.
Es por ello que esta pretemporada será clave. Está previsto, al igual que el curso pasado con Rubén Albés, que Amadou forme parte del primer equipo durante la pretemporada y que se pruebe como uno más de la plantilla ahora con Asier Garitano. En juego estará la posibilidad de obtener contrato y dorsal del primer equipo. De no ser así, la categoría del filial toma un papel muy relevante.
Para no estancarse en su progresión, Amadou saldría cedido si no se hace un hueco en la plantilla del primer equipo y el B no consigue el ascenso, pero si el Sporting Atlético milita en Segunda RFEF, el club debería hilar muy fino dónde poder cederlo para que tenga protagonismo y pueda crecer en un contexto más demandante que el del equipo dependiente rojiblanco.
De lo contrario, podría darse la posibilidad de seguir en dinámica del segundo equipo, valorando de cerca su progresión y, en caso de explotar en cuanto a rendimiento, optar por inscribirlo en el mercado de invierno con los mayores para que pueda dar el paso al primer equipo. Esa sería la única fórmula para poder participar con los de Garitano si no se da esa inscripción durante el verano.
Estas semanas se antojan clave por esa doble vertiente, tanto por terminar de definir la planificación deportiva del primer equipo como por determinar el ascenso o no del Sporting Atlético. Un panorama cambiante que abriría unas opciones u otras a un Amadou bien valorado por los técnicos por sus condiciones, pero que no ha terminado de dar el paso para debutar con el primer equipo, a pesar de formar parte de varias convocatorias esta temporada.