Pereira, de estar cerca de comprar el Sporting y pagar deudas con arte, al descenso por impagos en el Lleida
SPORTING 1905
El empresario gallego está siendo muy criticado en Lleida
03 jul 2025 . Actualizado a las 18:24 h.Una década atrás, el empresario gallego Luis Pereira negociaba la compra del Real Sporting de Gijón. Tiempo más tarde, bajo la misma estrategia de asumir las deudas de un club en graves problemas, llegó al Lleida FC, que hoy desciende de categoría por las denuncias de sus futbolistas, cansados de pasar varios meses sin cobrar.
Su plaza en Segunda RFEF ha salido a subasta por 288.920,94 euros. Tienen prioridad, por este orden los descendidos Cornellà, Peña Deportiva, Alzira, Mallorca B y Badalona Futur. Y en caso de que ninguno de ellos se interesa o no cumpla con las condiciones exigidas para hacerse con la plaza, la opción pasaría a tenerla el Atlètic Lleida, que quedó segundo del grupo de Tercera RFEF de la misma territorial que el club que deja la vacante.
El empresario gallego llegó a pactar en su día un principio de intenciones de compra con la familia Fernández, aunque finalmente no se dio la operación, mientras los guajes seguían ganando partidos y finalmente ascendieron a Primera división semanas después.
Pereira, que llegó a estar presente en El Molinón junto al representante Gelu Rodríguez, también acaparó por aquellos tiempos varios titulares al ser la persona que cedía las obras de arte con las que el Sporting intentó pagar a Hacienda. Los dirigentes quisieron abonar una deuda de 2,3 millones de euros mediante un pago en especie, es decir, obras de arte que supongan un relevante beneficio para el bien cultural del país. Las piezas propuestas eran: 'Dios Solar emergiendo de las aguas de Okinawa' y el 'Retablo de los Reyes'.
El plan consistía en convertir la deuda pública en deuda privada con Pereira, mediante un nuevo calendario de pagos más prolongado en el tiempo. Un movimiento que finalmente no fue posible. Después de llegar a un principio de acuerdo con el Subdirector General de Procedimientos Especiales de Recaudación de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT), Hacienda se echó atrás a nivel administrativo, lo que supuso diversas sanciones por impagos de hasta 500.000 euros. Esas cantidades fueron recuperadas años más tarde, cuando la sección séptima de la Audiencia Nacional daba la razón al conjunto rojiblanco en su recurso frente a Hacienda.
Pereira explicaba por ese entonces que sus negocios consistían en asuntos inmobiliarios, financieros, importación de alimentos, obras de arte, representación de futbolistas y jurisprudencia. Una de sus operaciones más sonadas fue al hilo del fichaje por el Mallorca de tres representados por sus empresas Viasport e Impera: Ratinho, Joao Víctor y Alejandro Alfaro. Las discrepancias con los administradores concursales y los propios futbolistas acerca de la propiedad de los derechos y las comisiones de la operación generaron sombras.
Comunicado de abril en el que denuncia haber sufrido una estafa
«En preámbulo, mi mensaje no tiene el destino de una excusa. En el club siempre prohibí las excusas para que me dejaran en mi disciplina solitaria de responsabilidad. Si antes había salido a la luz porque no era cierto lo que se decía, esta vez no lo he hecho porque las dificultades atravesadas son reales. Los ingresos del club se confunden con mi aportación permanente.
La mujer más bonita del mundo no puede dar más de lo que tiene. En estos momentos es mi caso. Tengo un camino doloroso que afronto con honradez. Nadie me puede reprochar que me he beneficiado o que he hecho acto de bajeza moral. Nunca en mi vida he cometido un acto deshonesto. Cuando el entrenador se permite el lujo de criticarme es porque puede hacerlo; fallé y lo puede hacer porque el club está vivo. Sus conclusiones precipitadas, solo encajan en el maravilloso mundo de la Teoría.
De ahí a ponerse medallas en el pecho diciendo que aparte yo nadie falló me parece precipitado. Tampoco en ningún momento agité una pancarta cuando los demás actores fallaron, ni pedí soluciones. Ni nadie se mostró solidario en ausencia de resultados, ni busqué excusas. Hace un mes el entrenador cuando estuve en Lleida me reservó una poción de ciencia infusa. Me preguntaba porque no había aceptado una proposición de unos empresarios locales. Pues porque la proposición era que siguiera pagando cuando atravieso una situación delicada.
Que el club no puede ser ayudado cuando toso y me resfrió es desviar la atención. Mi preocupación por el club no ofrece lugar a dudas. Si el club sea patrimonio de la región porque en los momentos de dificultad nadie se solidariza. Solo se busca un culpable, cuando mi aportación al club ha sido desproporcionada para un club de esta categoría. Con un poco de ayuda y sin tantos problemas creados por arte de magia, el club estaría saneado, viable y próspero.
Los últimos tiempos me reservaron un mal vivir indirectamente causado por las soluciones que busqué para el Lleida. Provocaron que mi hija cierre la puerta a doble vuelta de llave, que ella tome tranquilizantes de noche, que mi hijo me llame para saber como estoy o que mis hermanas se preocupen por mí.
Por razones de discreción, porque no me gusta contar la historia que estoy viviendo, porque no quiero victimismo, ni excusa, no lo he hecho. Lo hago para que entre todos busquemos la solución porque no quiero que el club se muera. En todas mis gestiones ha sido mi principal preocupación.
En agosto del año pasado, al constatar las trabas que nos habían puesto y las dificultades que nos acechaban, la falta de ayuda, amén de la apropiación indebida por parte de la RFEF, se dibujaban unas perspectivas que solo podía afrontar el futuro con unos fondos descomunales para la categoría. Por ello, a finales de agosto 2024 solicité el concurso de un intermediario financiero para levantar el capital suficiente en vistas a una navegación con el motor de circunstancias especiales que hacen que los problemas del Lleida CF sean un castigo de una minoría de gente de Lleida para una mayoría de gente de Lleida.
En septiembre 2024, me aseguraron que iba a obtener el 100 % de todo lo que pedía a través de una plataforma de arte. En paralelo, ya había puesto a disposición medios económicos para conseguir el objetivo. Esto dinero que se me adeuda y que ha mermado mi economía No entró en detalles, pero culminó en una estafa con promesa de acelerar la transferencia definitiva de aportación de capital con amenazas, chantaje, tentativa de extorsión a las que se unió otra persona ajena a la obra con ofrecimiento de servicio de mafia a domicilio de un país y de nacionalidad determinada. Esto ha mermado todavía más mi economía.
La historia planteada por el estafador es creíble en la medida que es inimaginable por el choque frontal con la realidad de la Justicia. Sobre todo, que esta persona trabajaba para una sociedad regulada por organismos financieros que me había facilitado un crédito importante en el pasado y que he devuelto. Me adeuda una cantidad millonaria. Las amenazas fueron hechas por escrito lo que me obligó a denunciar los hechos a la Policía y presentar una querella en el Ministerio Público.
El 12 de febrero de 2025, recibí una proposición que fue negociada, pactada, remodelada, modificada, en función de la desiderata de los interesados. Esta proposición surgió de la mano del intermediario aludido anteriormente que me puso en relación con el segundo intermediario financiero que activaba sus evoluciones en la plataforma de arte. Marc Torres, revisó el contrato que yo mismo había confeccionado con el contenido de los intercambios entre las partes, aportó las modificaciones y lo firmó con fecha 14 de febrero 2025 en mi nombre y representación.
Los acuerdos fueron plasmados en una de mis sociedades e integran todas las soluciones para el pasado, presente y futuro del Lleida CF, con todas las infraestructuras necesarias para la progresión del club. La transferencia del dinero debía efectuarse algunos días después por un procedimiento desconocido por nosotros, que por unas razones u otras no funcionó. Durante todo este tiempo, sin margen de maniobra, negocié, concilié, enduré todo lo posible e imaginable. Hace 2 semanas apelé a un equipo de trabajo para investigar, negociar, finalizar este asunto porque el tiempo se nos echaba encima.
Ese 14 de febrero, firmamos con una sociedad alemana, aunque el inversor es residente en Dubái. La sociedad alemana cuadraba en su objeto social con la mía. Indirectamente, a título personal, firmé otros 4 contratos más con el inversor que posibilitarían nuevas perspectivas para el deporte en Lleida. En el momento de la transferencia en un audio el intermediario me informó que el inversor había dado las instrucciones para la salida de fondos de Dubái hacia Alemania. Unos días después me informaba de la salida de fondos de Alemania hacia mi banco y lo probaba con un documento que justificaba el pago.
Como la transferencia no pudo cobrarse en su momento el intermediario financiero atribuyó el problema a mi banco. El equipo que trabaja conmigo en este tema, estudió el fraseado del procedimiento y el justificante de transferencia. Me probó con método que era, supuestamente, falso. Si tomamos en consideración las manifestaciones del intermediario financiero el dinero se perdió en el camino, ya que salió de Dubái y no llegó a nosotros.
Para mayor precisión: El 14 de febrero 2025 firmamos un contrato en el que medió Don Luciano Rodrigues De Sales con domicilio en Belho Horizonte con una sociedad alemana vinculada a un inversor de Dubái. El objeto del contrato es un préstamo convertible en acciones y establece: Que el prestamista no tiene ningún plazo para ejercer la compra, ni obligación alguna de adquisición. Que el prestamista pone su criterio para la oferta de adquisición del 100 % de la sociedad y del 30 % del Lleida CF. Que los ciudadanos de la región de Lleida pueden entrar en el capital social sin restricción únicamente respetando el 30 % de la sociedad.
A la demanda del prestamista se pactan nuevas condiciones que dicen: Que se hace un nuevo contrato ya que el primero ya había sido entregado al banco, que el objeto del contrato es de opción de compra de participaciones, que introducen una cláusula de renuncia a la compra de participaciones. Que se fija un plazo cerrado de 90 días sin ejercicio de compra o renuncia. Que introducen una indemnización en el caso de renunciar. Que en el caso de anunciar el desistimiento a ejercer la opción de compra tengo que devolver el 55 % del préstamo en 30 días. Que la penalidad para mi sociedad por no ejercer la opción de compra equivale al 40 % del préstamo o se fija el montante al montante por devolver. Que nos envían un documento que llaman fee irrevocable donde pagamos el 55 % directamente al inversor. Que el primer contrato fue enviado antes que el procedimiento de transferencia. Que el segundo contrato fue enviado después de no recibir unos días antes el fee irrevocable.
Todas las soluciones para el club están contenidas en esos acuerdos firmados. Pasado, presente, futuro, para las infraestructuras. Además, me impliqué financieramente con estafa al final para acelerar el proceso. Lo que añadido al tema de la Federación redujo mi margen de maniobra. Como mi preocupación es llegar a una solución rápida para el club. Envió una carta en las próximas horas al intermediario en cuestión. Mismo, si no pretérita un acuerdo más tarde mi inquietud es el momento presente. Todo ello, teniendo en cuenta que no impide que la solución siempre pensé que debe ser local».