Aarón y los 3 mediocampistas del B que intentar ganarse un puesto en el Sporting de Garitano

Dani Souto

SPORTING 1905

Aarón Quintana
Aarón Quintana Real Sporting de Gijón

Análisis de los jugadores procedentes del segundo equipo

19 jul 2025 . Actualizado a las 11:20 h.

En una medular aún por terminar de definir, con diversos objetivos de fichajes avanzando en sus incorporaciones, Asier Garitano ha contado en estos primeros entrenamientos de pretemporada con una amplia nómina de jugadores interiores, de diferente perfil, para completar su centro del campo y la mediapunta.

Varios de ellos no forman parte de la plantilla del primer equipo del Real Sporting de Gijón, sino que proceden del filial, teniendo así una oportunidad para reivindicarse y demostrar su nivel con el objetivo de poder hacerse un hueco en la plantilla. En la segunda entrega de este serial analizando sus perfiles por demarcaciones, vamos ahora con el centro del campo y la mediapunta.

Aarón Quintana: A sus 21 años, Aarón Quintana es uno de los 'veteranos' del Sporting Atlético, si bien ha completado este último curso su primer año completo en el filial, alternando B y C en su primera campaña tras la etapa juvenil. Es un mediocampista que parte de la posición de pivote, pero que cuenta con un amplio recorrido, el clásico definido en Inglaterra como 'box to box' y que interviene a diferentes alturas, siendo más móvil que posicional. De hecho, en su etapa formativa ocupó roles más ofensivos, prácticamente de mediapunta, sacando provecho de su potente disparo de media distancia, aunque con más metros que recorrer parece encontrar un rol más adecuado a sus características. De no lograr un hueco en el primer equipo, Aarón apunta a continuar con su progresión en el filial, contando para Garitano en la dinámica diaria de trabajo y en convocatorias donde necesite reforzar la medular, como el curso pasado.

Manu Rodríguez: Más posicional, y también más joven, resulta el perfil de Manu Rodríguez. El gallego llegó a Mareo el pasado verano procedente de la cantera del Celta de Vigo y fue un futbolista importante en el Sporting Atlético aún en su último año juvenil. A sus 19 años (cumplirá 20 en noviembre), Manu representa un perfil de mediocentro más organizador, con capacidad tanto de ayudar en la construcción como de unirse a posiciones de ataque. De hecho, hace gala de una importante movilidad, lo que le permite aparecer entre líneas, caer a los costados o tirar desmarques en profundidad. Siendo liviano, no es un perfil tan defensivo, aunque sí suele actuar en un doble pivote como complemento a un jugador más físico o destructor. Por juventud y estatus actual, se le intuye un alto margen de crecimiento, afrontando su segundo año en el filial en caso de no abrirse paso aún en el primer equipo, midiendo los tiempos para una correcta progresión.

Enol Prendes: El lavianés fue, a sus 21 años, una de las noticias más destacadas del pasado curso en el segundo equipo. Esto se debe a su notable progresión al representar un rol poco común, y es que Prendes pasó de ser un segundo punta, con movilidad e instinto en área, a ocupar posiciones más retrasadas sobre el campo, pasando desde la mediapunta a pisar zonas más habituales de un '8'. El atacante respondió con creces, entendiendo las demandas de la posición y siendo un recurso muy aprovechable a la hora de verticalizar el juego y generar fútbol ofensivo. Una 'sensibilidad' asociativa que se suma a ese instinto de área que ya posee de serie, por lo que le hace un elemento con llegada y gol con mucho potencial desde la segunda línea. Siendo la temporada de su explosión en el filial, vive una situación parecida a la de Aarón, con papeletas para ser importante con Samu Baños y poder estar a disposición de Garitano cuando lo requiera.

El caso aparte de Álex Oyón

Álex Oyón: Mención aparte merece Álex Oyón. Primero por lo que se refiere a su posición, dentro de este catálogo de mediocampistas, pues realmente se trada de un segundo punta que ha tratado de encontrar su sitio unos metros por detrás, haciendo las veces de mediapunta, más bien por las exigencias del sistema táctico empleado en el primer equipo el curso pasado. Si bien mantiene dorsal del B aún, es a todos los efectos una pieza más del conjunto sénior. El gijonés, de 22 años (aún sub-23), no competirá con el Sporting Atlético, pero la gestión de su situación supuso uno de los principales lunares de la parcela deportiva el curso pasado.

Promocionado como apuesta para doblar posiciones en la plantilla de Rubén Albés, su participación no alcanzó ni los 200 minutos en todo el curso, sin abrir una puerta a una cesión que le permitiese un crecimiento optimizado en un momento clave de su formación. Con un difícil encaje desde lo táctico, su situación podría repetirse esta temporada, con la salvedad de la presencia de otro inquilino en el banquillo. Aun así, en el club esta vez sí se valora de forma más abierta la posibilidad de cederlo nuevamente, como en la 23/24, para que no tenga otro año prácticamente en blanco, considerado uno de los jugadores de mayor potencial de su generación en Mareo.