«Las 4 claves de la victoria del Sporting en Ceuta y del aprobado a Garitano»

Dani Souto

SPORTING 1905

Asier Garitano
Asier Garitano LaLiga

Texto de análisis

24 ago 2025 . Actualizado a las 12:00 h.

Segunda victoria consecutiva del Real Sporting de Gijón en este inicio de temporada al imponerse a la AD Ceuta en un Alfonso Murube que condicionó al juego desplegado por ambos equipos. Los de Asier Garitano, mostrando nuevamente una cara efectiva en un inicio y sólida atrás en el grueso del encuentro, consiguieron sumar nuevamente de 3 desde un plan reactivo. Analizamos a partir de 4 claves tácticas destacadas el desempeño de los rojiblancos:

El rol de '9' móvil que volvió a generar ventajas

Más allá de debates, la figura de Juan Otero en la punta del ataque volvió a resultar diferencial en el encuentro. El punta colombiano actuó como '9', pero no fue una referencia al uso, sino que su movilidad aportó la capacidad de atacar los espacios para los rojiblancos en un partido en el que el juego directo sería protagonista no solo por el rival sino también por el estado del césped. Otero consiguió dar aire con sus caídas a banda en este tipo de acciones y su capacidad en los duelos facilitó que se produjera la acción del único gol del partido nuevamente con Gelabert atacando esa zona del área más propia de los delanteros. Una asociación que una jornada más vuelve a dar sus frutos y que en esta ocasión marcó diferencias en el marcador.

Defensa en bloque medio bien compensada

Tras el tempranero gol el partido discurrió por distintas fases, si bien el dominio de balón fue mayormente local y sólo en los reinicios del juego (inicios de primera y segunda parte o tras las pausas de hidratación) el Sporting tuvo mayor protagonismo. En el grueso, los rojiblancos pasaron largas fases sin balón, con un plan defensivo matizado respecto a la jornada inaugural frente al Córdoba. Los de Garitano volvieron a plantarse con continuidad en bloque medio, pero priorizaron la defensa exterior, con constantes coberturas de los extremos y un bloque más estirado en amplitud, respecto a la importancia de tapar líneas de pase interiores como en el encuentro en El Molinón, sabedores de la importancia de los carriles para el juego ofensivo del rival. En ese sentido, las ayudas fueron constantes y el Sporting se mantuvo sólido en este tipo de acciones, destacando sobre todo el papel de los centrales en los centros al área a la zona del primer palo, con contundencia para alejar el peligro.

Cambio de sistema para defender la amplitud

Superadas varias fases del partido, ya en la segunda parte Garitano decidió modificar el sistema ya con su primera ventana de cambios. Eric Curbelo entró al césped para formar con una línea de 5 atrás que permitía compensar la presencia de los extremos abiertos del Ceuta y, especialmente, la presencia interior de su lateral zurdo, José Matos, por zonas interiores. Guille Rosas quedó ocupándose del extremo de ese costado, con un perfil más vertical y desequilibrante que Anuar, que empezó por esa zona, mientras el central canario vigilaba las incorporaciones del citado Matos, dejando libres a los centrales, Pablo Vázquez y Perrin, para que siguieran teniendo esa posibilidad de abandonar su zona y saltar tanto a la defensa hacia adelante como a las coberturas y la presencia en área, destacando ambos tanto en intervenciones clave como en despejes. Un cambio de sistema, habitual con el técnico vasco, que en esta ocasión ganó todo el sentido para poder defender mejor desde el bloque la amplitud del conjunto ceutí.

Falta de mayor continuidad con balón

Si algo cabe achacar al equipo en este encuentro es la personalidad con balón. Bien es cierto que el césped era un importante condicionante, pero lo era para ambos equipos, y el Ceuta jugó sin tapujos a la hora de controlar el balón. El Sporting fue despojándose de esos miedos con el paso de los minutos, pero fue al comienzo de la segunda parte cuando demostró que tenía la capacidad de comandar el partido desde el control de la posesión. El equipo no estaba incómodo, e incluso podía convivir en la mitad de campo rival merodeando el área contraria en busca de alguna ocasión de peligro. Sin embargo, el tener el bloque más adelantado facilitaba que el partido se abriera y que el Ceuta tuviera opciones de transitar con más espacios. Quizás a los golpes el Sporting podía imponerse, pero Garitano priorizó no tomar esos riesgos. Era una opción, como también lo era poder aumentar la renta y afrontar el tramo final con mayor tranquilidad desde el dominio y el control del juego. No fue así, pero los resultados mandan, y la defensa tiene su remarcada relevancia, especialmente en esta categoría.

Los cambios

Curbelo por Gaspar. Cambio de sistema en un momento clave para poder defender mejor la amplitud en un momento de partido en el que los cambios de orientación comenzaban a generar problemas a la zaga rojiblanca. Aportó una mayor solidez.

Mbemba y Smith por Gelabert y Nacho. Mismo sistema tras el cambio inicial, sumando piernas frescas al medio del campo, además con Nacho sancionado minutos atrás. A título individual, Smith tuvo mayor protagonismo, pero esto fomentó que el Sporting pudiera defenderse más junto.

Enol y Amadou por Corredera y Otero. Cambios en los últimos minutos orientados a poder aprovechar alguna contra. El aporte de ambos permitió dar algo de aire en ataque, e incluso el senegalés dispuso de una acción de gol en la penúltima jugada del encuentro. Desde su papel más secundario lograron sumar.

Nota a Asier Garitano y el resto del cuerpo técnico

Bien. Nuevamente un partido poco lucido para el espectador, pero que a nivel táctico comprende pocos errores. El equipo defendió de forma ordenada a nivel colectivo, con escasas acciones de peligro concedidas, no más de lo normal en un encuentro de fútbol a 90 minutos. En área contraria se generó tanto de lo mismo, e incluso con mayor claridad respecto al rival como ocurrió en el día del Córdoba. Aun así, la falta de acierto en área contraria y la falta de control en determinadas fases del encuentro, sobre todo en esta ocasión cuando pudo ser más marcado, dejaron al Sporting con sensación de poder hacer más, sin pagarlo más caro de nuevo por minimizar errores; algo tan importante como potencialmente efímero en esto del fútbol. Ahora bien, estos 6 puntos ya nadie se los quita a los rojiblancos.