«Las 4 claves de la tercera victoria consecutiva del Sporting y del notable a Garitano»

Dani Souto

SPORTING 1905

LaLiga

Texto de análisis

30 ago 2025 . Actualizado a las 17:55 h.

Tres de tres. Nueva victoria del Real Sporting de Gijón en un encuentro ante la Cultural Leonesa en el que los de Asier Garitano se mostraron dominadores del partido en su mayoría, tanto en fase ofensiva, con un control de balón más acentuado en jornadas precedentes, como en defensiva, conteniendo mayormente bien los intentos de su rival. Un partido completo que analizamos en base a 4 claves tácticas destacadas:

Elección de perfiles a partir del plan rival

El nombre propio en la previa del encuentro estuvo claro: Amadou Matar. El delantero rojiblanco se estrenaba como titular en el primer equipo en un ajuste que empujaba, sobre el papel, a Juan Otero al costado diestro. Un perfil físico, de referencia, al que se le sumó el colombiano en muchas ocasiones, con marcada presencia interior. Dos figuras clave para enfrentar la defensa de 3 centrales de la Cultural, a la que emparejó con la fortaleza en los duelos de las dos piezas en ataque que dispuso Garitano. Dubasin, por izquierda, también tuvo tendencia interior, pero no de partida, pues solía recibir más abierto y alejado del área que el colombiano, pero siempre con la premisa de abrir los carriles a los laterales, con constantes incorporaciones ofensivas tanto de Diego Sánchez como de Guille Rosas. Una idea que terminaba por completarse con la intención de colgar centros al área aprovechando estas subidas y la presencia de varios futbolistas en la zona de castigo con capacidad por alto. La toma de decisión en algunos centros o ese último toque preciso faltó como para generar más situaciones de peligro por esa vía, que fue recurrente.

Control de balón y buena lectura para verticalizar

A diferencia de las dos primeras jornadas, muestra de la versatilidad del equipo, el Sporting planteó el partido desde el control del balón, sabedor de que en esta ocasión la Cultural favorecía ese contexto por su planteamiento. Los gijoneses se mostraron cómodos con el cuero, dando circulación con sentido en la mayoría de jugadas y tratando de entrar por dentro en último tercio, donde había más atasco, con la alternativa de los centros laterales como recurso habitual. Algo que destacó en esta fase del juego, igualmente, fue la buena lectura del equipo de las situaciones en las que podía verticalizar. Ya no solo tras el robo, que es lo lógico, sino también a la hora de encontrar espacios que atacar tanto de forma directa con envíos a Amadou o encontrando el pase a un Gelabert que siempre permitía girar el juego hacia adelante, donde Dubasin solía aparecer aportando soluciones con sus carreras por banda.

Evitar transiciones del rival con éxito

A pesar de las dificultades para traducir ese amplio volumen de posesión en ocasiones, este sí se correspondió con el control del partido. El Sporting tuvo el contexto que buscaba la gran mayoría del tiempo, adueñándose del balón y asentado en campo rival. Además del buen hacer con el esférico, también contribuyó a esto la inteligencia para evitar que la Cultural pudiera contragolpear. El equipo mostró una cara muy positiva en la presión tras pérdida para dificultar la salida limpia del rival, y fue muy solidario en las ayudas y los retornos cuando los leoneses conseguían avanzar. Ya fuera por medio de superioridades defensivas o faltas tácticas como último recurso, el Sporting evitó que la Cultural sacara tajada de su principal argumento, sin apenas llegadas hasta el tramo final.

Correcto plan defensivo salvo las dificultades en amplitud en el tramo final

Hilado con la clave anterior, el Sporting estuvo sólido y consistente en defensa hasta los últimos minutos. En esta ocasión, Garitano decidió mantener el sistema inicial y no pasar a defensa de 5, sumando músculo y centímetros en la medular -adelantando a Corredera- y asumiendo que tocaría bajar el bloque unos metros para proteger el área. El equipo había solventado con éxito cada intento de la Cultural, pero en los últimos minutos sí se le vio algo más vulnerable. Al lógico agotamiento físico, el revulsivo en la segunda línea no terminó de contribuir como se necesitaba, especialmente a la hora de defender la amplitud. Las ayudas no estuvieron bien coordinadas, exigiendo en muchos casos el despliegue de futbolistas más cansados como Corredera en cobertura a un Diego también con minutos en sus piernas. La defensa de los costados no fue la adecuada en este tramo, y el equipo sufrió más para estar compensado en amplitud, lo que facilitó que la Cultural dispusiera de opciones de centro al área que tuvieron peligro, aunque no encontraran remate. Con los cambios bien enfocados desde la pizarra, toca revisar estos aspectos para que el equipo no se descomponga en el tramo final.

Los cambios

Gaspar por Amadou. Cambio de la disposición en ataque, pero no de sistema. Gaspar dio algo más de frescura por banda, aunque no consiguió marcar diferencias.

Queipo y Smith por Dubasin y Gelabert. Ajuste de la altura de Corredera, sumando más altura en el mediocampo, y cambiando de costados a los extremos con la entrada de Queipo, lo cual generó algún desequilibrio defensivo por izquierda.

Loum y Caicedo por Nacho y Otero. Más músculo para el carril central, ya en los minutos finales. Caicedo apenas dispuso de una opción tras cortar bien un pase, pero con un disparo tímido desde fuera del área.

Nota a Asier Garitano y el resto del cuerpo técnico

Notable. Más allá de la posesión de balón, el equipo controló el partido desde la personalidad de ser protagonista, pero a su vez conteniendo de muy buena manera las opciones de transitar del rival. Salvo en los últimos minutos, con algún desajuste colectivo en las ayudas por fuera, el Sporting estuvo cómodo en el grueso del partido tanto en la fase ofensiva como la defensiva. Sacó rédito de ambas situaciones, aunque no tuviera el acierto suficiente en últimos metros para haber optado a una victoria más cómoda. Aun así, un partido muy serio y completo sobre el que seguir creciendo.