Así juega Brian Oliván: El Sporting ficha verticalidad y experiencia para el lateral izquierdo
SPORTING 1905
Texto de análisis
17 dic 2025 . Actualizado a las 23:13 h.Se hizo esperar, pero finalmente el Real Sporting de Gijón ya tiene cerrado el fichaje de Brian Oliván -a falta de anuncio oficial- después de que el lateral zurdo de 31 años superase en las últimas horas el reconocimiento médico. El barcelonés ya fue pretendido en el pasado mercado de invierno y llegará a la escuadra de Borja Jiménez para reforzar la defensa representando un perfil de lateral muy completo, si bien puede destacar ligeramente en los parámetros ofensivos, como un carrilero al uso.
El zurdo cuenta con una dilatada experiencia en Primera y Segunda División, con 137 encuentros disputados en la categoría de plata y otros 75 en el máximo escalón del fútbol español pasando por equipos importantes siempre aspirantes al ascenso como Cádiz, Girona, Mallorca o Espanyol. Precisamente, con estos dos últimos clubes logró ascender a Primera, sumando experiencias en dos Playoff a lo largo de su carrera.
Así juega Brian Oliván
Siendo un lateral con recorrido, eminentemente vertical y que gusta de ganar línea de fondo, sus atributos en ataque le permiten sumar en ese apartado, si bien es un futbolista bastante completo y equilibrado para el rol que ocupa en una defensa de 4 atrás. Una buena nota media en la mayoría de sus atributos sin destacados sobresalientes o remarcados suspensos en algunas facetas concretas. Aun así, se puede analizar al detalle algunos de sus comportamientos tanto en ataque como en defensa.
En la faceta defensiva es un jugador al que le puede costar más ganar el duelo ante su par en el choque o en el juego aéreo. Sus condiciones físicas le delatan en ese sentido, siendo más bien liviano y sin alcanzar el 1,80 de altura. La parte positiva es que con su fútbol demuestra ser consciente de ello. No es el clásico lateral agresivo en sus saltos hacia adelante, solo cuando toca obligatoriamente por ejemplo al molestar la recepción de espaldas del extremo rival, por lo que no acostumbra a atosigar a su par y estar permanentemente encima con un marcaje.
Suele marcar distancias, con un marcado concepto de los perfiles defensivos a la hora de medir a su par. En distancias cortas y de cara en el uno para uno sí se maneja mejor, quizás con alguna dificultad en algunos giros, sobre todo al replegar, lo que le puede hacer algo más vulnerable en área -sumado a su citada condición física- que al espacio. Sin embargo, tiene buenos conceptos defensivos y trata de ocultar en la medida de lo posible sus carencias. Un jugador que mantiene la línea en defensa, concentrado a la hora de leer las jugadas y aprovechando habitualmente sus ventajas en la defensa al espacio, con buena velocidad para corregir. Es, por tanto, un lateral que encuentra un contexto más adecuado en una defensa mayormente adelantada.
En ataque, si algo destaca de él es su verticalidad. Habitualmente suele atacar en amplitud, siendo el futbolista más abierto a banda de su equipo, algo que encaja bien con el perfil de extremos que actúan por su lado en clave rojiblanca. Sin embargo, cuando más destaca es cuando ataca, desde esa amplitud, la profundidad. Su lectura para medir cuándo incorporarse y sorprender y su velocidad y determinación para ganar esos últimos metros hasta la línea de fondo le hacen ser un recurso muy válido para sumar peligro en ese tipo de jugada, algo diferente a lo que son los habituales titulares Diego Sánchez o Guille Rosas, uno más posicional y otro con diagonal hacia el área.
Por último, en el aspecto mental, es un jugador bastante temperamental, con carácter. De hecho, sonado fue su encontronazo con otra personalidad fuerte como la de Álvaro Cervera durante su etapa en el Cádiz, hecho que le hizo salir del conjunto gaditano primero rumbo al Girona como cedido y posteriormente al Mallorca, donde lograría el ascenso como jugador importante. Aun así, apenas cuenta con un par de expulsiones como profesional, una de ellas en un filial, con lo que sabe medir esas pulsaciones sobre el terreno de juego, pero a priori sumará carácter sobre el verde a la plantilla rojiblanca.
Un futbolista con una carrera creciente, siendo importante en los últimos ascensos de Mallorca y Espanyol y con participación también de relevancia en Primera División. Sin embargo, el principal interrogante a su llegada a Gijón está en el aspecto físico. El jugador ha venido trabajando durante este tiempo sin competición, pero lleva sin sumar minutos de juego desde el mes de enero, una circunstancia relativamente habitual en este tipo de incorporaciones de jugadores libres y que dilatará su impacto en la plantilla, pero con sensaciones positivas desde su entorno de cara a poder adaptarse con celeridad a la dinámica de trabajo grupal de los de Borja Jiménez.