«Aprobado para Borja por sacar la versión competitiva del Sporting y por sus claves tácticas para ganar en Leganés»

Dani Souto

SPORTING 1905

Borja Jiménez
Borja Jiménez LaLiga

Texto de análisis

21 dic 2025 . Actualizado a las 23:13 h.

Victoria sobre la bocina del Real Sporting de Gijón frente al CD Leganés en su visita a Butarque en un partido de alto ritmo, fases alternas de dominio y opciones para ambos equipos en el que el acierto individual de Gaspar Campos para la asistencia y Jonathan Dubasin en el control y definición terminaron por marcar la diferencia. Analizamos en base a 4 claves tácticas destacadas el rendimiento de los rojiblancos:

Plan de inicio I: Riesgo elevado en la defensa exterior

Borja Jiménez decidió modificar el dibujo habitual en una elección inesperada al contar de vuelta con el grueso de efectivos de los que dispone en plantilla. Álex Corredera partió sobre el papel del costado izquierdo, algo visible sobre todo en fase defensiva, como principal novedad. Una elección que tomaría protagonismo por la importancia de ese costado en la generación de juego ofensivo del Leganés. Duk fue el principal conductor del cuadro local hacia el último tercio; un encarador nato, muy desequilibrante que no paró de intentarlo ante la oposición de Diego Sánchez.

A pesar del sacrificio habitual de Corredera sin balón, el plan pasó porque el catalán hiciera coberturas por dentro, especialmente ante la amenaza de un Juan Cruz que se movía con libertad entre líneas, más que ayudas defensivas a Diego para contener a Duk, entendiendo innecesario doblar esfuerzos sobre su lateral, Marcos Leiva, que apenas tenía la intención de incorporarse al ataque. Borja dio en el clavo en una serie de consignas individuales que trasladó a Diego para defender a Duk, arriesgando -y mucho- al acierto del lateral rojiblanco en constantes situaciones de uno para uno. La principal indicación era 'sencilla', pero entrañaba otro gran riesgo: aguantar y recular, no meter el pie para no facilitar un cambio de ritmo o recorte como especialidades del extremo caboverdiano. Una jugada a cara o cruz que fue de menos a más en el acierto rojiblanco, pero que supuso una amenaza importante que bien pudo tener otro desenlace en más de una ocasión a poco que hubieran tenido más acierto en la finalización. Riesgo excesivo plantear ese duelo sin ayudas, por mas que diera resultado final.

Plan de inicio II: Presencia interior y falta de profundidad por fuera

Con balón, el Sporting volvió a sufrir el habitual atasco para atacar en posicional, si bien fue un partido de mucho ida y vuelta, con lo que esto tuvo escasa influencia a efectos prácticos. Sin embargo, la comentada posición de un Corredera mucho más centrado, aunque por el perfil izquierdo y a una altura intermedia entre el doble pivote y Gelabert, daba una opción más por dentro, restaba a su vez y de una forma muy marcada la incidencia del equipo por el costado zurdo. Diego no tuvo la orden de incorporarse tanto como otras veces, por lo que su presencia en amplitud era apenas testimonial para aportar en circulación de balón, sin intención de amenazar última línea. Una función que nadie tenía por ese lado. Un factor que hacía más predecible y fácil de defender al Sporting y que sólo ahondaba en el atasco que el equipo suele tener en posicional.

Atacando el lado libre con verticalidad

Parte importante del plan de partido del Sporting trazado por Borja pasaba por sacar tajada de las transiciones y el juego vertical en ataque. En ese sentido, si algo hicieron bien los rojiblancos fue juntar varios jugadores en un mismo perfil para atraer a esa zona los defensas rivales y aprovechar lo estrecho de la disposición rival para aparecer y atacar con ventaja el lado más liberado. Relacionado con el posicionamiento comentado en la clave anterior, esto se vio especialmente juntando jugadores por izquierda para atacar libres por derecha con la presencia de Dubasin o las incorporaciones de Guille Rosas. La acción del gol tuvo algo de esto, aunque fuera en una transición muy directa, pero curiosamente se dio por el otro perfil, con Gaspar y Manu juntándose por el costado diestro y habilitando a un Dubasin que atacó la zona más alejada a la espalda del último defensa. Pero mejor ejemplo que ese no hubo en el partido.

Positiva defensa interior

Además del rol específico de Corredera sumándose como un tercer mediocampista más en fase de repliegue -con sus debidas coberturas por fuera si era necesario-, el Sporting priorizó la defensa proactiva por dentro. Ahí volvió a ser fundamental la figura de Eric Curbelo, que además tuvo un socio con el que se retroalimenta como Jesús Bernal, muy disciplinado en las ayudas y permutas por el lado del central canario, que, como acostumbra, abandonaba mucho su posición para saltar a las recepciones sobre todo de un Diego García muy ducho en el juego de espaldas y habilitar al compañero de cara. Un planteamiento defensivo que complicó la faena a los pepineros, que incluso cuando lograron generar situaciones de centro al área, el Sporting estuvo mayormente sólido con los despejes de Pablo Vázquez, por más que todos se quedaran en su retina -lógicamente- con la salvada valor gol de Curbelo sobre la línea en la última jugada del partido.

Los cambios

Queipo y Gaspar por Corredera y Otero. Paso a un dibujo en forma de 4-2-3-1 más claro con perfiles de extremos más definidos, dejando la punta del ataque a un Dubasin del que se quiso exprimir su velocidad aunque estuviera siendo un partido gris del catalán. Ayer todo iba a salir de cara, con Gaspar y el propio Duba protagonizando el gol de la victoria.

Manu Rodríguez por Gelabert. Refresco en los minutos finales en la posición de mediapunta con un jugador que podía aportar mayor recorrido con y sin balón. También clave en la combinación con Gaspar previo al gran pase al espacio que generó el gol.

Nota a Borja Jiménez y el resto del cuerpo técnico

Bien. Sin ser un partido brillante, muy con su 'sello Leganés' en algunas fases del encuentro, especialmente en la segunda mitad, Borja ideó un planteamiento sacrificado en defensa, cuyos riesgos dieron frutos, y muy dependiente en ataque de las transiciones. Fue con lo justo en ambos sentidos, pero fueron los pequeños detalles de entrenador, como las consignas individuales a Diego Sánchez para su duelo con Duk o en cuestiones colectivas como incidir en atacar el lado débil, lo que en su conjunto permitieron al Sporting llevarse los 3 puntos de Butarque. Versión competitiva con el mejor sabor de boca posible en términos de resultado para cerrar el año, pero con un patente margen de mejora que se mantiene semana a semana.