El Sporting quiere explotar el 'turismo deportivo', una industria de más de 1.200 millones
SPORTING 1905
El club explora cómo rentabilizar una vía de negocio en crecimiento
13 mar 2026 . Actualizado a las 23:01 h.El Real Sporting de Gijón explora desde la llegada del Grupo Orlegi a la dirección del club una vía de negocio cada vez más presente en la industria del fútbol: atraer jugadores y academias extranjeras a sus propias instalaciones para estancias formativas. La idea se articula alrededor de la Academia Internacional de Mareo que ahora se reformulará a partir del acuerdo cerrado con una academia de los Estados Unidos. En el club se pretende potenciar esta vía mediante programas que permitirían a jóvenes de otros países vivir la experiencia de entrenar en la ciudad deportiva rojiblanca con la metodología del club y alojarse en su residencia durante varios días, semanas o meses. Este modelo se inscribe dentro del llamado 'turismo deportivo formativo', un segmento en expansión en el que las ciudades deportivas de los clubes se convierten en destino de entrenamiento para jugadores y academias extranjeras y que ya mueve más de 1.200 millones de euros.
El crecimiento de este tipo de iniciativas se explica por el auge del turismo deportivo a escala global. Dentro de ese ecosistema, el fútbol ocupa una posición central. El estudio Football & Tourism Report elaborado por el World Football Summit sitúa al fútbol como uno de los principales motores de este fenómeno y estima que alrededor del 40% del potencial económico del turismo deportivo está vinculado directa o indirectamente al balompié.
Dentro de esa industria global existe además un segmento específico relacionado con la formación y los campus internacionales, más cercano al tipo de actividad que buscan desarrollar muchos clubes en sus ciudades deportivas, y más concretamente el Sporting con Mareo. Distintos análisis de mercado sitúan el negocio de los football camps y programas de entrenamiento formativo en torno a 1.200 millones de euros en 2025, con previsión de crecimiento hasta los 2.200 millones en 2035, impulsado por el aumento de academias privadas y la demanda internacional de experiencias de entrenamiento en Europa, según estimaciones del informe Football Camp Market publicado por la consultora 360 Research Reports.
Este mercado incluye campus de verano -que en Mareo ya se practica desde hace 3 décadas y que ahora se quiere extender a más periodos del año-, programas residenciales y estancias formativas en instalaciones de clubes profesionales. En muchos casos estos programas tienen una duración de entre una y cuatro semanas y combinan entrenamiento, alojamiento y actividades educativas. Las tarifas habituales en academias europeas oscilan entre 1.500 y 4.000 euros por participante durante toda su estancia, con todos los gastos incluidos. Precios que permiten generar ingresos de entre 40.000 y más de 100.000 euros por edición en grupos de 20 a 40 jugadores, según distintos análisis del sector. En Mareo la actual residencia estaría planteada para combinar estancias temporales del área internacional con otras destinadas a jugadores de la cantera, por lo que se establecería en el escalón inferior de estas horquillas estimadas.
Este modelo ya forma parte de la estrategia de diversos clubes del continente. En España, entidades como el Valencia desarrollan programas de campus y estancias formativas en la Ciudad Deportiva de Paterna que reúnen cada verano a cientos de jóvenes futbolistas de distintos países. Solo el campus de verano celebrado en sus instalaciones alcanzó unos 800 participantes en cuatro turnos, mientras que el conjunto de los campus internacionales organizados por el club llegó a reunir más de 4.500 jugadores en una sola temporada repartidos en diferentes países, según datos difundidos por la propia entidad. El Villarreal es otro ejemplo en nuestro fútbol, mientras que en Europa destacan clubes con gran tradición formativa como Benfica o Ajax.
La posible explotación de este mercado en el Sporting está directamente vinculada a la capacidad de sus instalaciones en la Escuela de Fútbol de Mareo, que incluso tras la renovación puede ir algo limitado para esta industria. La residencia del complejo cuenta con unas 40 plazas, parte de ellas ocupadas actualmente por futbolistas de la cantera rojiblanca, lo que limita el número de jugadores internacionales que pueden alojarse simultáneamente en programas formativos.
Esa disponibilidad obliga por ahora a plantear estancias reducidas o escalonadas si se quiere ampliar el número de participantes procedentes del extranjero. Una propuesta muy diferente a la que tuvo en un primer momento la idea de la Academia Elite, que utilizaba el recién creado Sporting C como escaparate para que esos jugadores pudieran competir con la camiseta rojiblanca en competición federada. Un camino que se abandonó tras no tener recorrido.
En ese contexto aparece el terreno anexo de La Marruca, adquirido por el club en 2022, escasos meses antes de la llegada de Orlegi, y cuya dimensión abre un horizonte potencial de crecimiento para el complejo deportivo de Mareo. Aunque los «planes» que anunció Alejandro Irarragorri hace escasos días durante la inauguración del Mareo Sports Bar no están plenamente definidos, su gran extensión sí permite valorar otros escenarios a futuro para explotar esta vía de negocio del turismo deportivo.
Más allá de lo meramente formativo, múltiples son los ejemplos de instalaciones que se ofrecen como servicio para diferentes clubes profesionales o selecciones. En España, complejos como el Pinatar Arena o el Marbella Football Center han desarrollado un modelo de negocio basado en acoger concentraciones, stages de pretemporada o torneos internacionales de clubes y selecciones de todas las edades que encuentran allí un paquete integral de servicios que incluye campos de entrenamiento, alojamiento, restauración, gimnasio o logística deportiva. Instalaciones similares funcionan también en complejos como La Manga Club, utilizado con frecuencia por equipos europeos durante los meses de invierno -entre ellos el Malmö dirigido por el técnico español Miguel Ángel Ramírez- .y que ilustran cómo este tipo de infraestructuras se han consolidado en los últimos años como un nicho específico dentro de la economía del fútbol, capaz de atraer a clubes y selecciones de todo el mundo durante diferentes momentos de la temporada y generar impacto económico.