Situación contractual del canterano
15 abr 2026 . Actualizado a las 23:05 h.Álex Oyón se acerca a un punto crucial para su futuro. El atacante del Real Sporting de Gijón afronta los últimos meses de su contrato, que expira el próximo 30 de junio, con la duda de si encontrará en Mareo la continuidad como futbolista rojiblanco. A partir de la próxima temporada dejará de ser sub-23, lo que cambia el marco de su situación: el club tiene una opción contractual para prolongar su vinculación un año más, hasta 2027, pero únicamente con ficha profesional del primer equipo. Es algo que el club deberá estudiar.
La 25/26 no ha sido la excepción a un patrón que lleva repitiéndose desde su regreso de la cesión al CD Linares en la temporada 22/23, aquella que se cortó a mitad de curso por su pérdida progresiva de protagonismo en Primera RFEF. Desde entonces, Oyón ha tenido presencia testimonial en el primer equipo, con convocatorias intermitentes y minutos sueltos, siempre bajo la etiqueta de futbolista con potencial pero sin continuidad real.
Este curso, de hecho, comenzó incluso peor de lo esperado, pero por razones ajenas al rendimiento. En verano se le buscó acomodo como cedido y se contaba tanto con su salida que el club no llegó a inscribirlo a tiempo para competir con el primer equipo con ficha del filial. Cuando su salida no se cerró, contando con mucho mercado en Primera RFEF, y Oyón se quedó en Mareo, el mercado de verano ya había cerrado, lo que le impidió participar con el conjunto sénior durante toda la primera vuelta. Un error burocrático del club que le costó la mitad de la temporada. Lo cual aprovechó para ser importante en el B, donde suma 24 partidos y 10 goles en Tercera RFEF.
Las últimas semanas han traído cierto cambio de tendencia en el primer equipo. Borja Jiménez ha recurrido a él en 6 ocasiones durante los 2 últimos meses, incluyendo minutos en el tramo final del partido ante Las Palmas. Las bajas en el ataque rojiblanco han abierto una puerta que Oyón trate de aprovechar sus oportunidades de cara al futuro. Además, el tramo final de la temporada, a priori con menos en juego sobre la mesa y la posibilidad de que el técnico administre cargas y dé más descansos a los habituales, puede ofrecerle más oportunidades de las que ha tenido hasta ahora para ganarse minutos y dejar una imagen más clara de cara a la decisión de su futuro inmediato.
En Mareo siempre se han manejado buenas referencias del futbolista, aunque no ha terminado de explotar en los tiempos que se esperaba, a día de hoy sin un hueco definido en el primer equipo a punto de concluir su etapa sub-23. La temporada pasada ya estuvo integrado en la dinámica del primer equipo durante todo el curso, pero apenas tuvo participación con Rubén Albés, que lo utilizó en dos encuentros de Copa del Rey y de forma residual en tres partidos de liga. Con Garitano, el margen fue todavía más estrecho: una única aparición, en el cierre de la temporada en Ferrol. El filial, mientras tanto, competía en Tercera RFEF, un nivel que el club consideraba poco adecuado para su desarrollo en esa fase de su carrera, aunque ahora se optase por el camino opuesto.
Ahora el escenario es diferente. Al cumplir la edad sub-23, la vía del filial queda descartada y la decisión se simplifica: renovar con ficha del primer equipo o no renovar. El club tiene esa opción en la mano, pero ejercerla implicaría darle un estatus que hasta ahora no ha trasladado en forma de minutos. Lo que sí parece claro es que estas semanas finales de competición son, probablemente, su mejor oportunidad para terminar de inclinar la balanza.
Así lo definía Borja Jiménez semanas atrás al incluirlo en una de las convocatorias rojiblancas: «Oyón es un chico que desde el primer día tenía ese problema de la inscripción cuando éramos menos gente. Tiene buenos contactos entre líneas. Ha hecho la semana con normalidad con nosotros y es habitual que esté muchos días. Tiene muy asimilado lo que es el primer equipo y es muy querido en el vestuario. De tres cuartos en adelante nos puede dar esa pausa, su juego entre líneas, cómo se gira... ».
Y estas eran las palabras de Nacho Cases, ex técnico asistente del atacante en el Sporting Atlético, en una entrevista concedida a La Voz de Asturias: «Me parece que el talento asturiano está muy menospreciado hoy en día. Oyón es un talento futbolístico muy bueno, y otro chaval de aquí. Sí es cierto que los procesos son diferentes en cada jugador. Cada uno llega a ese punto del fútbol profesional y reacciona de forma distinta. Yo, si fuese entrenador, le habría dado más oportunidades, aun equivocándome, para ver ese talento. En los días que le dejan salir, demuestra parte de lo que tiene. Eso sí, cada uno madura futbolísticamente en su momento. Yo mismo a los 21 años aún no estaba preparado».