Nacho Méndez: «No me fui del Sporting por dinero, con Albés probablemente renovase. Estaba muy expuesto si iba mal, si hubiera tenido más confianza en el proyecto...»
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Entrevista en el podcast 'A Fueu Celta'
11 jul 2026 . Actualizado a las 00:43 h.Declaraciones del ex futbolista y capitán del Real Sporting de Gijón, Nacho Méndez, en el fragmento de una entrevista concedida en su Luanco natal al podcast A Fueu Celta, donde repasa sus inicios y su carrera profesional. Puedes escuchar la entrevista completa en el siguiente reproductor:
«Fue una decisión complicada, por todo lo que al final engloba salir del Sporting. Salir del Sporting es salir de casa, de tu entorno, es alejarte de la familia, de los amigos. Entonces, hay que crecer, igual que cuando uno se va a trabajar fuera. No siempre es lo que más nos gustaría, pero son decisiones que se toman, y le dimos muchas vueltas para un lado y para otro, muchas dudas sobre qué era lo mejor. Al final, cada uno toma las decisiones intentando no equivocarse; a veces sale bien, otras no. Cuando las tomas de manera consciente, habiendo valorado todo, creo que no te equivocas; luego pueden salir mejor o peor, pero tomar la decisión, con el riesgo que conlleva, ya es un acierto. Para mí, lo fácil hubiera sido, lógicamente, quedarme en mi zona de confort en el Sporting, donde ya solo me quedaba una cosa por cumplir, pero todo lo demás era conocido; era capitán, en la última temporada en casa, un entorno y una situación soñada»
«Al final, no sé si el club podría haber hecho algo más; creo que conmigo no. En mi caso personal, no fue en absoluto un tema económico, ni de que no me mostraran interés, todo lo contrario. Lo dije muchas veces durante el año: tengo una relación muy buena con David Guerra, que era presidente en ese momento, y con toda la gente del club. Hicieron lo posible para que me quedara, y luego se juntan muchas cosas. Probablemente, si hubiera seguido Albés en el banquillo y la temporada se hubiera dado de otra manera, probablemente hubiera renovado, o la decisión hubiera sido todavía más difícil de lo que fue, que ya fue complicada. No lo sé; probablemente, si hubiera visto otro rumbo, hubiera tenido más confianza de cara al proyecto de la temporada siguiente, y eso también me lo hubiera puesto más fácil. Ya te digo que no era un tema solo conmigo, sino más hacia dónde iba el equipo, y hacia qué tan cerca iba a estar de cumplir ese sueño que me quedaba, el del ascenso, porque al final yo estaba muy expuesto, y si la temporada iba mal, iba a tener que dar la cara, y lo hubiera hecho encantado, pero también teniendo un poco de esperanza de que las cosas podían salir bien»
«Llegaron muchas ofertas, muchas cosas durante todo el año, desde diciembre, que ya puedo firmar libre; hay muchas conversaciones con muchos equipos, tanto de un lado como de otro. Pero, en firme no llegan hasta que yo ya tengo decidido que no voy a renovar, porque hasta entonces tampoco quería saber mucho de todo lo demás. No iba a ser una comparación entre el Sporting y otra cosa, iba a ser una decisión mía, personal, primero de seguir o no seguir, y una vez tomada esa, si era no seguir, empezar a escuchar todo lo demás. La decisión llega un poco a final de temporada, cuando ya conseguimos librar ese marrón en el que nos metimos después de Navidades»
«Pues sin duda Luanco es lo que más he echado de menos, y la verdad que son los mejores recuerdos que tengo, con todo lo que tenemos aquí alrededor, que no es poco. Luego hice también mucha vida en Gijón a raíz del fútbol, en el que tuve que mudarme prontito porque aquí mis amigos preferían el balonmano al fútbol y no había críos de mi edad para montar equipo. Empecé en Roces y luego en el Sporting desde muy pequeño, pero guardo tanto esa etapa en el cole y en el pueblo con mis amigos, como esos largos y divertidos veranos con el grupo y con toda la gente que viene también a pasarlos aquí desde fuera. Son experiencias que no todo el mundo tiene la suerte de vivir y de las que uno se guarda muchos recuerdos»
«Como entrenadores que me marcasen el primero que tuve fue Sardín, en Luanco, y luego en el Roces, mi entrenador de los dos años de alevín, Oliveros. Ya en el Sporting, he hablado más a menudo de José Alberto, durante toda la etapa de fútbol base, probablemente los dos últimos años. Aparte de Paco Herrera, que fue quien me hizo debutar, José Alberto y luego Miguel Ángel Ramírez y Rubén Albés, ya en los últimos años, después de la lesión, con los que tengo también una relación muy especial»
«En el fútbol base del Sporting fueron años muy bonitos. Teníamos una generación espectacular de la que siempre se habló mucho y muy bien en Mareo, con mucha gente que luego tuvo la suerte de llegar también al fútbol profesional, y muchos con los que fui compartiendo luego muchísimos momentos juntos. Guardo de esos años a varios de los que son a día de hoy mis mejores amigos, ya más allá del fútbol, tanto Manu García, que ahora lo tenemos en Kansas jugando, como otra gente como Bertín, Aizpiri, Pelayo...»
«Alguna vez, seguro que sí liamos alguna que otra, pero no tantas. La verdad es que José Alberto también nos llevaba bastante enfilados, y nos comportamos bastante bien tanto en Mareo como en las convivencias fuera. Nuestros padres también hicieron una relación espectacular, se iban de un lado para otro con nosotros»
«Según vas creciendo, probablemente en comparación con un equipo base cuyo primer equipo no está en la élite, las facilidades son la mayor diferencia. Son muy grandes las facilidades que tienes en Mareo en cuanto a material, instalaciones, cuerpo técnico, compañeros, todo. Estás en una pequeña burbuja en la que tienes todo muy fácil, y en la que luego, cuando ves las cosas con perspectiva, lidias con otras dificultades; alguno dirá que eso es lo difícil, pero también coges vicios que a la larga no sé si son los mejores. Fuimos siempre muy superiores, ganamos siempre todas nuestras categorías, lógicamente por cómo aglutina en ese momento el Sporting a los que ellos creen que son los mejores críos o los jugadores con más proyección de cada generación. En Asturias eres muy superior y compites muy poco; compites en esos torneos fuera o cuando en el infantil B competíamos en primera infantil y eran todos chicos mayores que en los demás equipos, en una edad en la que todavía se nota»
«En el Sporting siempre te ves con esa pequeña esperanza, o con ese sueño, por decirlo así, de poder llegar al primer equipo. Pero yo creo que cuando eres tan pequeño, no sé, yo siempre lo vi muy lejos. Nos cruzábamos con el primer equipo por la tarde, las veces que coincidíamos con ellos en la clínica. En Mareo está todo muy dividido por zonas, o lo estaba mucho más en nuestro momento. Casi no nos cruzábamos con la gente del primer equipo, ni con el filial; lo veía siempre muy lejos, incluso estando en cadetes»
«Sí, se me quedó algún sueño por cumplir. Lógicamente, el jugar en Primera División, el jugar en Primera con el Sporting, lograr el ascenso, poder vivir en primera persona esos ascensos que tuvo el club cuando yo estaba en la cantera»
«Yo creo que sí celebraría más un ascenso que un título, no lo sé, hay que ver también el título. Yo creo que sí hubiera celebrado más un ascenso que los títulos que acabo de conseguir, por todo el sentimiento que hay detrás, por compartirlo con los tuyos, disfrutarlo en familia, con tus amigos, y eso al final vale doble. Lógicamente, un éxito como el del Sporting no tendría comparación con nada, ya no solo por mi sentimiento y por lograr esos sueños que tenía de pequeño, sino por hacer felices a tanta gente alrededor con la que tienes tan buena relación. Mi padre es del Sporting desde antes de que yo naciera. Mis mejores amigos son, la gran mayoría, socios; también tenemos alguno que no lo es, con el que teníamos ese pique con el Oviedo, igual que gente de mi familia. Al final aquí te toca de los dos lados, pero eso hubiera sido... no me lo quiero ni imaginar. Recuerdo con emoción la ilusión que teníamos todos, junto mis amigos desplazados a Barcelona, en aquel Playoff con el Espanyol»
«Mi debut con el primer equipo llega a última hora. Recuerdo un inicio de pretemporada que yo era juvenil y Rachid está con la selección de Argelia en un sub-23, Nacho Cases estaba renqueante de una lesión, Sergio Álvarez también, y Pedro, que estaba conmigo en el filial, se va a una convocatoria con la selección. Así que subo a un entrenamiento del primer equipo y probablemente hice uno de los mejores entrenamientos de mi vida, en un partido de once contra once. Al día siguiente, de un día para otro, en una semana en la que pensaba que iba a empezar entrenando con el juvenil, estoy debutando de titular con el primer equipo, aunque fuera un partido de pretemporada en Lezama contra el Athletic de Bilbao. Jugué 60 minutos, creo que además a bastante buen nivel para un chaval de 17 o 18 años recién cumplidos, y me quedo ya el resto de la pretemporada con ellos, por las bajas y porque creo que estuve muy bien con Abelardo»
«Me acuerdo del primer partido en el que debuto en la pretemporada con Abelardo, y de todo lo que me ayudó ese día Nacho Cases, que para mí era un espejo en el primer equipo, un jugador que me encantaba y en el que me fijaba mucho, cómo me trataron él y Sergio desde que llegué, cómo me ayudaron, siendo también compañeros de posición. Luego el miedo se te quita rápido, porque eran un grupo espectacular y porque te tratan muy bien desde el principio. Son gente muy cercana, tanto Canella como Lora, como Sergio y Nacho. Tengo la suerte de tener ahora una relación de amistad espectacular con ellos»
«No me gustan nunca las comparativas, porque entra también un poco el tema personal. Con José Alberto compartimos tantísimos años en categorías inferiores y luego en el filial y en el primer equipo, es una persona especial y me alegro de su ascenso en Santander como si lo hubiera conseguido yo. Más allá de eso, y luego Albés, con quien también tengo muy buena relación y que me sorprendió mucho a nivel táctico, probablemente, me quedo con esos dos y Ramírez, con quien disfruté muchísimo y confió en mí de una manera ciega y absoluta después de un momento tan complicado como romperme la rodilla y estar un año fuera. Me ayudó muchísimo en todo, desde la confianza, a nivel personal, de crecimiento. Hablamos muchísimo de fútbol; me encanta cómo entiende el juego a nivel táctico, cómo gestiona el grupo también a nivel personal. Vivimos un año muy bonito, en el que se formó también una conexión, motivada también, creo, por cómo es él hacia fuera, con la afición. Para mí es un entrenador tremendo, de nivel élite, aunque fuera de ese año no ha tenido suerte con los resultados»
«Tuve la suerte de tener al lado durante mi lesión a profesionales buenísimos y unas personas en Mareo que me lo pusieron todo muy fácil», desde la operación con el doctor Maestro, la relación que tengo con los doctores, con Gonzalo y con Cachero, y con los fisios del Sporting. Y luego fue todo trabajar, trabajar y trabajar, y por suerte no se complicó mucho; fue todo muy fácil desde el principio, muy natural, tanto con César, primero, como luego con Lorenzo del Pozo. No me queda, creo, ninguna montaña por subir en Asturias, ningún sitio al que ir corriendo (risas)»
«Hablaba el otro día con mis amigos la opción de jugar algún día en el Marino. No lo sé, nunca lo pensamos, pero si sigue Luis al frente del club, que es un fenómeno, yo encantado de volver a casa, de disfrutar de todo esto, del pueblo, de mis amigos, y de estar aquí de vuelta. No sé cuándo volveré, ni de qué manera. Físicamente me encuentro muy bien, espero poder seguir compitiendo muchos años más, y ya veremos en esos momentos en qué punto nos encontramos, y si tanto el Marino como cualquier otro y yo nos encontramos en un punto en el que los dos queramos, pues seguro que puede ser»