La rescisión se produjo en unos términos provechosos para la entidad
26 jul 2026 . Actualizado a las 20:53 h.El Real Sporting de Gijón ha logrado ganar espacio en su masa salarial después de haber anunciado de forma oficial este sábado la rescisión de contrato de Dani Queipo, con quien alcanzó un acuerdo para poner fin a su vinculación pese a que el futbolista contaba todavía con un año más de contrato en vigor.
La salida llega tras varias semanas de negociación entre ambas partes, un proceso que arrancó ya en el cierre de la pasada temporada, cuando el club trasladó al jugador en sus habituales reuniones previas a las vacaciones que consideraba lo más adecuado para ambos separar sus caminos de cara al nuevo curso y que explorase las opciones que pudiera manejar en el mercado. Algo que el futbolista valoró en sintonía tras un último año complicado en lo personal para el canterano.
El acuerdo alcanzado finalmente entre la entidad y el futbolista incluye unas condiciones económicas beneficiosas para los intereses del club según se valora desde Mareo. La rescisión permite al Sporting aligerar la masa salarial de la plantilla, un movimiento con el que la entidad gana margen en su presupuesto previsto para seguir avanzando en su planificación deportiva de cara a las próximas semanas del mercado de fichajes.
La operación se enmarca en el trabajo que la dirección deportiva de Mareo lleva desarrollando durante todo el verano para equilibrar los números del club, en una temporada en la que el Sporting también ha buscado reforzar sus cuentas por otras vías, como la ampliación de capital aprobada recientemente por el accionariado.
La salida de Queipo, prevista en la planificación de la plantilla a cargo de Nicolás Larcamón, se suma así a los movimientos con los que el club trata de ganar margen dentro del límite salarial fijado para la temporada 26/27, en un mercado en el que la entidad aún tiene varias incorporaciones y salidas pendientes de cerrar, siendo la del canterano la tercera de este mercado tras el traspaso de Lucas Perrin y la rescisión de Jesús Bernal.