Análisis táctico del primer boceto del nuevo técnico
10 ago 2026 . Actualizado a las 23:14 h.Un mes después de que iniciara oficialmente la pretemporada y con 6 amistosos para analizar la evolución del Real Sporting de Gijón bajo el mando de Nicolás Larcamón, la muestra es suficiente para realizar una aproximación de lo que está siendo la propuesta futbolística del argentino y sus primeras claves tácticas. Ideas y planteamientos que ya lo vienen definiendo a lo largo de su carrera bajo su sistema principal con 3 centrales y que tendrán continuidad esta temporada como rojiblanco con el estreno fijado para el próximo lunes 17 ante el Sabadell.
Salida de balón en corto de inicio con el objetivo de atraer
En fase de iniciación con pelota, el Sporting de Larcamón está mostrándose propositivo, involucrando al portero en la circulación de balón y con los jugadores muy cercanos a su área para fomentar las líneas de pase, la circulación y las triangulaciones en busca de esos espacios a una altura superior que permita al equipo avanzar desde el control. Sin embargo, no es la única vía. Con un mismo punto de partida posicional, repitiendo ese posicionamiento próximo a su portero, en ocasiones las combinaciones son mucho más cortas y se sucede el envío directo desde el portero o los centrales a uno de los puntas, habitualmente el más capacitado para la recepción de espaldas a portería rival, como la opción más rápida para tratar de llegar a campo contrario.
Esto se logra por el objetivo común de ambas propuestas, y es atraer al rival con esa salida en corto y el bloque bajo de la mayoría de jugadores, para así 'invitar' al adversario a que salte, se aleje de su área y se genere ese espacio a su espalda a conquistar. Sea de forma más pausada, con pases cortos y circulación de balón, o más directa, con el pase vertical a un receptor en zonas intermedias, la primera clave de todo pasa por atraer al rival y adelantar su bloque para generar ese contexto.
Combinar verticalidad dentro y fuera
Una vez el Sporting de Larcamón quiere elevar el ritmo de sus posesiones y llegar a campo rival, la fórmula preferida por el preparador argentino es a través de la verticalidad de sus jugadores; desmarques al espacio, pase que supere líneas, especialmente aplicando la activación del tercer hombre -que para que el balón llegue a un compañero desmarcado el pase previo vaya a otro mejor posicionado-... Todo ello alternando ese tipo de juego tanto por dentro como por fuera como carriles de avance. Para ello, jugadores verticales y con velocidad para correr con espacios o para liderar esas transiciones con la conducción, como pueden ser incorporaciones como la de Nikita Iosifov o futbolistas ya en plantilla como César Gelabert, se convierten en imprescindibles para esta propuesta de juego, que requiere de velocidad también en la reacción y precisión en la combinación. Una idea altamente demandante de la acción técnica.
Presión alta como punto de partida
En la faceta sin balón, el Sporting está apostando en esta 'era de Larcamón' por ir a presionar alto la salida de balón de sus rivales. Un concepto que no siempre se desarrollará de igual manera, pues dependerá de esa propuesta en inicio de los adversarios, pero que los rojiblancos están planteado con un sistema próximo al 1-4-4-2 para dar altura a uno de sus carrileros y que uno de los mediapuntas pase a ocupar la primera línea de presión junto al habitual delantero mientras el otro se desplaza a un costado. La idea base es la misma, ahogar al rival que pretende combinar en sus primeros metros para tratar de robar en su campo o bien forzar un desplazamiento más largo que no sea dirigido de la mejor manera para tener ventaja en el duelo por ese balón. La ejecución, en cuanto a sistema y forma, más zonal o con marcas distribuidas individualmente, sí ha sido más variable durante este primer mes de ensayos.
Desajustes defensivos en altura y especial atención a las pérdidas
Si hay algo que ha generado más alertas en esta pretemporada han sido diferentes comportamientos del equipo sin balón. Los riesgos asumidos por el equipo en sus combinaciones en línea defensiva traen aparejados una mayor probabilidad de pérdida, lo cual suele traducirse en peligros inminente en favor de los rivales por un doble motivo, y es que el posicionamiento del equipo es el menos indicado para defenderte pues tu ocupación de espacios está pensada para favorecer la circulación de balón basados en la amplitud. En ese contexto resulta fundamental la activación tras pérdida y un correcto balance defensivo, algo que en este punto no se está cumpliendo de la mejor manera, siendo el principal margen de mejora del equipo a nivel colectivo.
Algo similar sucede en el posicionamiento en situaciones a priori más estables de bloque alto. El planteamiento de presión alta mencionado anteriormente también trae consigo esa necesidad de tener al equipo ubicado en posiciones adelantadas, lo que genera un espacio a la espalda que siempre es difícil de defender, pero que el Sporting tiene que estar mejor organizado para cubrir de forma más eficiente esos metros especialmente a partir de esa línea de 3 con las que se cierra.