El club trabaja con prudencia en la recuperación del mediocentro
14 ago 2026 . Actualizado a las 23:03 h.Mamadou Loum sigue su proceso de recuperación con extrema cautela en el Real Sporting de Gijón. El centrocampista senegalés continúa bajo estrecha vigilancia médica desde que sufriera una rotura del tendón de Aquiles durante el calentamiento previo a la eliminatoria de Copa del Rey ante el Caudal Deportivo de Mieres, el pasado mes de octubre, un percance que le ha mantenido apartado de los terrenos de juego desde entonces.
La configuración del calendario juega a su favor de cara a las próximas semanas. El Sporting disputará cuatro de sus cinco primeros partidos de liga como local, un escenario que facilita que Loum pueda ir apareciendo en convocatorias y sumando algunos minutos con el respaldo de su propia afición. El objetivo en Mareo no pasa tanto por su reaparición dentro de este mes de agosto, aunque se intentará que pueda llegar a finales del mismo, como por el primer tramo de septiembre, con dos partidos consecutivos en casa que también configuran un escenario propicio para que empiece a entrar en las listas de Nicolás Larcamón.
El mediocentro lleva desde octubre siendo objeto de un seguimiento constante por parte del cuerpo médico de Mareo, que ha ido marcando los tiempos de una recuperación que, por la gravedad de la lesión, se ha alargado durante buena parte de la pretemporada. A lo largo de estas semanas, Loum llegó a equipararse casi por completo al ritmo de trabajo de Nacho Martín, otro de los lesionados en el tramo final de la pasada campaña, avanzando de forma paralela en la incorporación progresiva de ejercicios hasta completar sesiones enteras al mismo nivel que el resto del grupo.
Sin embargo, en esta última semana esa evolución conjunta se ha visto matizada. Mientras Nacho Martín ha seguido completando entrenamientos con normalidad y ya ha entrado en convocatorias para sumar minutos en los últimos amistosos de pretemporada, Loum ha vuelto a realizar trabajo parcial este mismo martes. No se trata de un retroceso en su recuperación, sino de una gestión de cargas particular con los futbolistas que acumulan más tiempo sin competir, en su caso participando en los ejercicios de posesión y trabajo con balón, pero sin formar parte todavía del partidillo final, de mayor intensidad y riesgo de contacto.
El senegalés ya había realizado ejercicios similares en momentos recientes de la pretemporada, entre finales de julio y las semanas de agosto, aunque en las primeras fases del proceso su trabajo se limitaba casi en exclusiva al gimnasio o a sesiones en solitario sobre el césped, de mucha menor intensidad. Poco a poco va a más, pero todavía con ciertas reservas para fijar su retorno a las convocatorias.