La fuerte apuesta del Sporting por el mercado internacional

Dani Souto

SPORTING 1905

Emanuel Gularte
Emanuel Gularte Real Sporting

El club buscó en el extranjero la mayoría de sus operaciones de mercado

26 ago 2026 . Actualizado a las 17:32 h.

Ocho de los once fichajes que ha cerrado el Real Sporting de Gijón este verano proceden del mercado extranjero, una cifra que retrata con nitidez la estrategia seguida por la dirección deportiva rojiblanca para la confección de la plantilla de cara a la temporada 26/27.

Del total de incorporaciones, tan solo Jorge Sáenz (Leganés), Egoitz Arana (Real Sociedad 'B') y Aimar Duñabeitia (Bilbao Athletic) llegan procedentes de clubes españoles. El resto del bloque construido por el Sporting este mercado tiene pasaporte de fuera: un giro que no responde a la casualidad, sino a una filosofía concreta a la hora de detectar oportunidades en un mercado, el de Segunda División, cada vez más competido.

La clave de esta apuesta no está tanto en el origen geográfico como en el perfil futbolístico buscado. La prioridad del club ha sido incorporar jugadores con experiencia previa en la categoría de plata española, o bien en el fútbol español, de manera que la base competitiva ya estuviera asentada y el rendimiento pudiera llegar de forma más inmediata, sin necesidad de largos procesos de adaptación al fútbol y al país. De los once fichajes, únicamente Alejo Sarco (procedente del Bayer Leverkusen alemán) y Emanuel Gularte (del Puebla mexicano) aterrizaron en Gijón sin haberse probado antes el fútbol español.

Ese perfil de jugador foráneo pero ya rodado en Segunda es, precisamente, el que ha permitido al Sporting esquivar en varios casos una de las mayores dificultades del mercado nacional: la elevada competencia que existe por los futbolistas propios de la categoría, sobradamente conocidos y vigilados por el resto de clubes. Buscar fuera de ese radar habitual ha dado margen a la entidad rojiblanca para moverse con mayor agilidad y menos rivales acechando la misma operación.

No siempre ha sido así y, precisamente, no teminó saliendo bien, como ejemplo de esta dificultad. Ahí está el caso de Álex Forés. El Sporting intentó su fichaje y estuvo muy cerca del acuerdo definitivo, pero la elevada competencia que rodea a los futbolistas ya asentados en Segunda le llevó finalmente a otro rival de la categoría, una muestra de que la vía nacional, pese a resultar en apariencia más sencilla por cercanía y conocimiento, no está exenta de la misma tensión competitiva que el club ha tratado de minimizar mirando hacia fuera.

De ahí que el resto de la lista confirme este patrón. Hugo Guillamón llega procedente del Hajduk Split croata, con experiencia previa en el Valencia; Nikita Iosifov procede del Celje esloveno; y Andrés Ferrari, cedido por el Sint-Truiden belga, comparte con el extremo ruso un pasado en el filial del Villarreal. A ellos se suma Konrad de la Fuente, que llega del Lausanne suizo tras pasar también por el Eibar, el Ceuta y la cantera del Barcelona, y Andrés Cuenca, procedente del Como italiano, con paso previo por el propio Sporting y formación en el filial azulgrana.

El ejemplo más reciente, y uno de los que mejor resume esta filosofía de fichaje, es el de Antonio Casas. El delantero llega cedido desde el Venezia italiano, pero cuenta ya con experiencia en el fútbol español gracias a su etapa previa en el Córdoba y su formación en las categorías inferiores del Sevilla, encajando a la perfección en ese perfil de jugador bajo el radar de Segunda pero momentáneamente lejos de nuestro fútbol que el club ha priorizado este verano.