Así juega Casas: Olfato goleador y picardía para reforzar al Sporting en ataque

Dani Souto

SPORTING 1905

Antonio Casas
Antonio Casas Instagram

No por ser el último fichaje del verano era menos esperado. Antonio Casas firmó como nuevo futbolista del Real Sporting de Gijón con el objetivo de poder estrenarse como rojiblanco de cara a la tercera jornada del campeonato. Con el andaluz el conjunto asturiano da por virtualmente cerrada su plantilla y, por ende, su ataque, con un perfil de goleador que por características no se asemeja realmente al tipo de futbolista que representaba a quien viene a reemplazar, Jonathan Dubasin.

Casas, de 26 años, es un delantero centro que, si destaca por algo, es precisamente por esas cualidades que más definen a un '9' puro. Es un jugador acostumbrado a vivir permanentemente en lucha con los centrales rivales, fijando la última línea y atacando área, donde posee sus mayores virtudes. Un punta que hace lucir un repertorio de registros orientados al gol que le hacen ser muy peligroso en el área de castigo.

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Diestro de pie dominante, y con 1,83 metros de estatura, es un futbolista que domina varios recursos siempre con el objetivo de definir. Sea con buenas finalizaciones a puerta, mostrando una buena técnica de definición con pierna buena, la menos hábil o de cabeza, o con goles de pura pillería y oportunismo, Casas acostumbra a estar donde debe cuando pisa el interior del área rival. Tiene esa inteligencia espacial para ocupar zonas de remate prácticamente de manera natural.

Cuanto más lejos de la misma conviva, menos podrá mostrar sus principales fortalezas. Aun así, sí es un jugador al que le gusta intervenir en el juego de su equipo, apareciendo para asociarse y, sin mayores virtuosismos, ser de utilidad dando continuidad a las jugadas para acompañar en la progresión hacia último tercio. A pesar de no tener una estatura superior a la de los centrales en promedio, es un jugador que va bien al salto y que no rehuye ninguna disputa, aunque le cueste imponerse. De hecho, esa intensidad se transmite en su juego sin balón. Un jugador comprometido y trabajador, que ha ido ascendiendo por las categorías del fútbol español hasta llegar al escalón profesional, que muestra ese largo camino en su implicación defensiva a la hora de presionar e incomodar al rival.

Aunque sí sea un buen definidor, incluso tras largas carreras en situaciones de transición ofensiva con espacios, no es un futbolista que destaque por su velocidad punta en conducción, de ahí que su amalgama de desmarques luzca más en espacios cortos o situaciones que dependen más de la explosividad, sorprendiendo por movimientos y lectura del momento correcto para tirar esas rupturas que no por ser un arma muy peligrosa a campo abierto. Aun así, si la toma en ventaja, es un jugador habitualmente certero en situaciones de uno para uno, pero queda todavía más claro que es un futbolista especialmente aprovechable en área, con goles de todos los colores a lo largo de su trayectoria, que cuando se aleja de la misma, donde aporta en la medida que puede. En su única temporada en Segunda anotó 10 goles en el Córdoba, muestra de su buen hacer de cara a puerta.