El Sporting guarda dinero para fichar en el mercado de invierno

Dani Souto

SPORTING 1905

Riestra y Ferrari
Riestra y Ferrari Real Sporting

El club trabaja con margen de cara a posibles necesidades de mitad de curso

02 sep 2026 . Actualizado a las 23:02 h.

El Real Sporting de Gijón cerró el mercado estival con tres fichas libres y un colchón económico pensado para reforzar la plantilla en el próximo mercado de invierno si el rendimiento, las lesiones o las necesidades detectadas por el cuerpo técnico así lo requieren.

El club rojiblanco trabajó durante todo el verano en la optimización de su masa salarial de cara al límite de gasto que LaLiga hará público en los próximos días para todos los equipos de la categoría, pero no agotó del todo ese margen. La dirección deportiva prefirió reservar tres fichas sin ocupar, una decisión meditada que responde a la experiencia de mercados anteriores, en los que enero suele traer consigo la necesidad de sumar efectivos que en verano no estaban sobre la mesa, ya que en este caso todos los deberes 'autoimpuestos' por el área de gestión deportiva los fueron cumpliendo.

Un colchón que también se explica en parte por un factor que no entraba en los planes iniciales del club: la venta de Jonathan Dubasin a Osasuna, operación cerrada por 4 millones de euros fijos más una variable adicional ligada a la permanencia de los navarros en Primera División. Una salida de ese calado no figuraba en la hoja de ruta trazada por la dirección deportiva, por lo que su impacto económico llega como un ingreso extra que refuerza todavía más las cuentas del club y que, tanto en este mercado -donde ya se trabajó con ese margen- como en los próximos, elevará el límite salarial disponible para el Sporting.

Ese doble colchón, las fichas libres reservadas y el dinero extra procedente del traspaso del delantero que elevará el techo de gasto, configura un escenario en el que el club afronta el mes de enero con más herramientas para intervenir en el mercado si la situación deportiva lo demanda.

Al cierre de la ventana de fichajes estival, tanto la dirección del club como el cuerpo técnico que lidera Nicolás Larcamón se mostraban conformes con el trabajo realizado, con la sensación de haber cumplido los objetivos marcados para esta primera fase de la temporada 26/27. La planificación, además, tuvo margen de flexibilidad durante la pretemporada para encajar situaciones que en un primer momento no estaban contempladas, como la continuidad de Pablo García, inicialmente descartado, o la promoción de un futbolista del filial como Iker Martínez, que finalmente encontró su hueco en la dinámica del primer equipo.

Esa capacidad de adaptación es, precisamente, la que el club quiere mantener intacta de cara a la segunda mitad del curso. Cualquier carencia que se detecte con el paso de las jornadas y el consiguiente desgaste físico o futbolístico de la plantilla podrá abordarse en el mercado invernal, sin que ello suponga forzar las cuentas del club ni renunciar a la prudencia que ha marcado la gestión económica en los últimos ejercicios.

No sería la primera vez que el club recurre a esta ventana para reforzar puntos concretos de la plantilla por deficiencias detectadas durante las primeras semanas del campeonato. En el mercado invernal de la pasada campaña, la 25/26, el Sporting ya se movió con decisión al incorporar a Brian Oliván como agente libre y sumar a Andrés Cuenca y Andrés Ferrari mediante sendas cesiones. Un año antes, en la 24/25, el club también apostó por la fórmula del préstamo para hacerse con Carlos Dotor y Nico Serrano, mientras que en la 23/24 fue Mario González quien llegó en enero para reforzar la delantera. Precedentes que confirman que enero es, para la dirección deportiva rojiblanca, una ventana más a la que dar encaje en la planificación tanto deportiva como económica.