El Girona reconoce que el Sporting fue mejor pese a perder: «Nos superó claramente en varias fases»

Alejandro Vigil Morán

SPORTING 1905

Guille Rosas en una queja arbitral del Sporting
Guille Rosas en una queja arbitral del Sporting LaLiga

El Girona se marchó de El Molinón - Enrique Castro 'Quini' con los 3 puntos, pero su entrenador no ocultó las dificultades que encontró su equipo ante un Real Sporting de Gijón que, por momentos, consiguió someter al conjunto catalán. El técnico visitante, Quique Álvarez, fue especialmente claro a la hora de valorar el encuentro y puso en valor el trabajo de los rojiblancos durante buena parte de la tarde.

«Fue un partido muy complicado por culpa del Sporting. Es un rival que nos ha exigido mucho», reconoció el entrenador del Girona, que incidió en la intensidad con la que el conjunto gijonés afrontó el duelo. «En casa aprietan mucho, fue un partido muy físico y nos ha complicado las cosas», añadió.

La lectura del técnico visitante deja entrever la frustración de un Sporting que, pese a no encontrar el premio del gol, consiguió llevar el partido al terreno que más incomodaba al Girona. De hecho, el entrenador catalán admitió que su equipo estuvo lejos de ofrecer su mejor versión.

«No hemos logrado hacer nuestro juego, lo que nos gustaría», señaló. Y fue todavía más explícito al analizar el dominio rojiblanco en determinados momentos: «El Sporting nos superó claramente en varias fases del partido, pero hemos sabido defender».

El Girona tuvo que recurrir así a una versión más pragmática para conservar su ventaja. «Hemos sabido jugar el otro fútbol para ganar, que en esta categoría es muy importante», explicó el técnico, consciente de que el resultado no refleja por completo lo sucedido sobre el césped de El Molinón.

Porque el Sporting dispuso de opciones para cambiar el desenlace. «El Sporting tuvo alguna ocasión para empatar y para marcar gol», reconoció el entrenador del Girona, que atribuyó buena parte de los problemas de su equipo al rendimiento del conjunto gijonés y no exclusivamente a errores propios. «Ha sido más por mérito del Sporting que por demérito nuestro», apuntó.

El cansancio también fue protagonista en el discurso del técnico visitante. «En El Molinón hemos acabado muertos», afirmó, antes de valorar como especialmente importante haber sido capaces de resistir la presión rojiblanca hasta el final.

Para el Girona, el triunfo supone una inyección de moral, especialmente después de un partido en el que no consiguió imponer las condiciones que habitualmente busca. «Otros días jugamos mejor y no ganamos», recordó su entrenador. Esta vez, sin embargo, el conjunto catalán encontró la manera de sobrevivir a un Sporting que le llevó al límite.

«Nada más empezar hemos visto lo complicado que es ganar fuera de casa en esta categoría», señaló. Los puntos, según su análisis, «nos dan moral, nos refuerzan». El resultado termina sonriendo al Girona, pero las palabras de su entrenador dejan una lectura especialmente significativa desde el lado rojiblanco: el propio vencedor reconoce que el Sporting le exigió, le superó en varias fases y tuvo ocasiones suficientes como para haber cambiado el partido.