La apuesta del Sporting a la contra; Larcamón es el único técnico extranjero de Segunda

Dani Souto

SPORTING 1905

Nicolás Larcamón
Nicolás Larcamón Real Sporting de Gijón

El club priorizó su perfil por encima de su inexperiencia en Europa

09 sep 2026 . Actualizado a las 13:15 h.

No hubo ningún atisbo de duda. En cuanto la dirección del Real Sporting de Gijón tuvo la misión, inesperada, de tener que buscar un nuevo técnico para planificar esta temporada 2026/2027, la cual se visualizaba con Borja Jiménez al frente, José Riestra tuvo clara su mayor prioridad: Nicolás Larcamón. La convicción del dirigente mexicano en el entrenador argentino se sobrepuso a cualquier duda que pudiera existir por su falta de experiencia en el fútbol europeo, e hizo valer conversaciones previas para proponer el desembarco del míster en El Molinón. Una apuesta que fue a contracorriente respecto al resto de la categoría.

Larcamón inició el curso con la curiosidad de ser el único entrenador extranjero de todo el campeonato de Segunda División. Una circunstancia que no es muy habitual en un fútbol ya globalizado y en el que cada vez, de hecho, es más frecuente la presencia de inversores y propiedades de capital foráneo. De hecho, en el caso más semejante al gijonés, el Grupo Pachuca en el Real Oviedo optó por una gestión muy diferente a apuestas previas para su banquillo; descartó opciones que no contasen con experiencia en Segunda y priorizó perfiles nacionales cuya experiencia pudiera marcar la diferencia en ese mismo objetivo del ascenso, siendo Julián Calero finalmente el elegido. Bien es sabido en el entorno sportinguista el cambio de criterio en muchas decisiones referentes a la planificación deportiva que ha traído consigo la llegada del Grupo Orlegi a la mayoría accionarial. La contratación de Larcamón es parte de esa política.

Riestra puso por encima su valoración del entrenador a nivel técnico; su gestión humana del vestuario, su personalidad tanto en el banquillo como en las distancias cortas, pero, ante todo, su propuesta futbolística. Lejos de perfiles más ajustados a las demandas particulares de la Segunda División, el mexicano quería un preparador que se caracterizara por una propuesta basada en la posesión de la pelota y su intensidad sin ella. Un equipo agresivo, que arriesgue en las diferentes fases del juego, tanto a la hora de ir alto en la presión y adelantar su línea defensiva como cuando toca construir desde atrás en combinación y llegar a área rival con numerosos efectivos. Una idea que no se extiende en exceso en la categoría.

La contratación de Larcamón sí comparte algunos aspectos de las apuestas más sólidas de Orlegi desde su llegada al club. Es un entrenador joven, con un método de trabajo actualizado, pero que aun así cuenta con un bagaje suficiente en su historial, aunque sea lejos de nuestras fronteras. Características compartidas, en parte, con Borja Jiménez o Rubén Albés, con cartel en la categoría, o con un Miguel Ángel Ramírez con el que además comparte esa inexperiencia en Segunda en el momento de su llegada. El caso del canario, de hecho, es el que mejor sirve de espejo a esa adaptación, también en propuesta futbolística, que desarrolló en su año y medio en el banquillo rojiblanco. Larcamón aún está en un punto inicial.

Lo que sí parece claro por sus declaraciones en rueda de prensa es que el argentino mantiene su filosofía de juego y trabajo en el día a día conjugándolo con una adaptación a todo lo que le es nuevo que va interiorizando día a día. El propio Larcamón dejó claro públicamente lo que supuso su estreno en El Molinón, con la reacción del público en el empate ante el Sabadell, pero también como contrapunto el significativo reconocimiento de hace escasos días tras caer derrotado ante el Girona. Ese sentir de su afición es una de las claves internas para conseguir hacer una temporada en la dirección deseada.

Lo mismo sucede, en menor medida, en cuestiones más rutinarias; tanto la gestión de horarios, las costumbres cotidianas en un país diferente o todo lo que lleva aparejado a nivel de gestión dentro del club su llegada este verano. Como gran ejemplo estuvo su tramitación de la homologación de su título como entrenador. Todo ha requerido de un proceso más complejo que el que hubiera tenido un perfil nacional o habitual de la categoría, pero en Mareo esperan que todo esto termine mereciendo la pena.