La conjura de Riestra y Larcamón: Si el Sporting no asciende, se van en verano

Dani Souto

SPORTING 1905

Nicolás Larcamón
Nicolás Larcamón Real Sporting de Gijón

El club tiene determinado el objetivo del ascenso sin medias tintas

17 oct 2026 . Actualizado a las 17:43 h.

El ascenso o la salida. El presidente del Real Sporting de Gijón, José Riestra, reafirmó este jueves que abandonará el club si no se consigue el ascenso esta temporada. El entrenador rojiblanco, Nicolás Larcamón, se sumó a esa responsabilidad. Lo hicieron durante una reunión en Mareo con los medios de comunicación que cubren la actualidad sportinguista.

El encuentro se prolongó durante cerca de dos horas. Junto a Riestra estuvieron Larcamón y su segundo entrenador, Javier Bergés. Se trataron cuestiones relacionadas con la comunicación del club, con la gestión de la entidad y con el trabajo diario de puertas para adentro en la ciudad deportiva. Fue al cierre de la charla cuando el presidente volvió sobre la frase que ya había pronunciado semanas atrás en una entrevista con Siroko, patrocinador principal del club, y que generó un amplio eco en el entorno rojiblanco.

En aquella ocasión, Riestra aseguró que, si el Sporting no lograba subir a Primera, «se iban». El uso del plural abrió entonces la puerta a distintas interpretaciones sobre el futuro del Grupo Orlegi como propietario de la entidad. Este jueves, el presidente aclaró el alcance de sus palabras. No se refería al grupo mexicano, sino a su propia figura como máximo responsable del club y del proyecto deportivo. Si no se cumple el objetivo, se marcharía él y, con él, el equipo de trabajo que encabeza. De ahí el plural.

Riestra se mostró especialmente vehemente al defender esa idea. El objetivo de la temporada es el ascenso, sin matices, y si no se alcanza, asumirá él la responsabilidad y no continuará al frente de la dirección del Sporting. Un mensaje que eleva la exigencia de un curso en el que el club ha reforzado su apuesta deportiva y económica, con la ampliación de capital aprobada este verano en Junta Extraordinaria como principal respaldo institucional.

La meta se marca sin medias tintas. Tanto Riestra como Larcamón coincidieron en que, en un club de la dimensión del Sporting, no cabe otra ambición que el ascenso. El presidente fue más allá y entonó un mea culpa sobre su propio discurso. Admitió que se equivocó al hablar en su momento de los 50 puntos como objetivo. A su juicio, ese tipo de mensajes genera un conformismo interno y distintas escalas de exigencia dentro del club que acaban dificultando el camino hacia la meta final.

Riestra apeló a su experiencia para explicarlo. Cuando no se ambiciona el objetivo máximo, considera, lo habitual es quedarse a medio camino. No se logra un ascenso conformándose con alcanzar los 50 puntos y esperar a ver qué sucede desde ahí. De esa convicción nace el cambio de discurso que el club ha querido trasladar desde el inicio de esta temporada.

En ese punto de la conversación tomó la palabra Larcamón, que asumió su parte de responsabilidad como cara visible del banquillo. El técnico argentino fue una apuesta decidida del propio Riestra para dirigir este proyecto, y su destino queda así ligado al del presidente. Ambos subrayaron que tanto la llegada del entrenador como la de todos los futbolistas incorporados este verano se cerraron bajo esa misma ambición, y que en el vestuario existe la convicción de que el ascenso es posible.

La reunión terminó en un tono más distendido. Entre bromas, salió a relucir la hipótesis de que el Sporting llegue a la final del Playoff, y Riestra deslizó que en ese caso podría proponer a Larcamón su continuidad. La respuesta del técnico fue rápida, haciendo entender entre risas que si solo entonces le propondría la renovación. Una forma de dejar claro, también con un toque de humor, que en Mareo no contemplan otro escenario que no sea el ascenso como objetivo.