Las asesinas de Isabel Carrasco cuentan su versión desde la cárcel para un documental de HBO Max

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Montserrat González y su hija Triana Martínez, acusadas del asesinato de Isabel Carrasco, en una imagen de archivo
Montserrat González y su hija Triana Martínez, acusadas del asesinato de Isabel Carrasco, en una imagen de archivo Luisma Guerra

«Desde la celda: Crimen en León», que se estrena el 12 de mayo, incluye entrevistas con las condenadas, con su entorno y con responsables de la investigación

27 abr 2026 . Actualizado a las 17:40 h.

Las acusadas por el asesinato en el 2014 de la entonces presidenta de la Diputación de León Isabel Carrasco ofrecen una entrevista exclusiva desde prisión para un documental que se estrenará en HBO Max el 12 de mayo, día en que se cumplen doce años del trágico crimen. Montserrat González y Triana Martínez, madre e hija, han cumplido la mitad de su condena como responsables de uno de los crímenes más mediáticos de cuantos han ocurrido en España. La plataforma avanza que Desde la celda: Crimen en León es una producción Dadá Films que contiene varias conversaciones con las asesinas confesas en las que ellas analizan los hechos con la perspectiva que les ha dado el paso del tiempo desde la cárcel. Incluye, además, gran parte de su archivo personal de fotografías y vídeos. El relato, contado por primera vez por las condenadas, se complementa con testimonios de su entorno más cercano y de los protagonistas de la investigación del crimen, como abogados, Policía Nacional, fiscal y juez. También hablan los principales periodistas que cubrieron tanto el suceso como el multitudinario juicio, que fue emitido en directo por streaming.

Las autoras del asesinato relatan cómo y por qué mataron a Isabel Carrasco en León a plena luz del día, reflexionan sobre su condena y muestran arrepentimiento. Policías, abogados y criminólogos reconstruyen el caso y exploran la mente criminal de madre e hija.

La producción está escrita y dirigida por Fernando Ureña y María Pulido y tiene como productores ejecutivos a Alberto Ortega y Charlie Arnaiz, autores de series documentales como Raphaelismo, Anatomía de un dandy y Supergarcía.

Tres disparos

Isabel Carrasco, que tenía 59 años, era presidenta de la Diputación de León y también presidenta del PP en esta provincia. Murió a las 17.15 horas del 12 de mayo del 2014 tras recibir tres disparos cuando atravesaba una pasarela peatonal sobre el río Bernesga para dirigirse a la sede del PP, en el paseo de Salamanca. La asesina confesa culpaba a Isabel Carrasco de ser la responsable del despido de su hija de la Diputación de León, donde Triana Martínez, de 36 años, había logrado un plaza interina como ingeniera de telecomunicaciones, y de cercenar su carrera política en el PP.

Tras ser detenidas, madre e hija negaron su participación en el crimen, que conmocionó a la ciudad y a toda España, aunque horas después Montserrat González, esposa del comisario de la Policía Nacional en Astorga (León), reconoció ser la autora de los disparos y afirmó que sólo había hecho justicia porque la mala hierba debía cortarse, según consta en el sumario. «Era necesario que Carrasco muriese. Era una perra mala», sostuvo esta mujer ante la magistrada Sonia González, que ha instruido las diligencias a lo largo de casi un año.

La Fiscalía y las acusaciones particulares sostienen en sus calificaciones definitivas que se trató de un asesinato y solicitan una pena de 23 años de prisión para cada de las tres acusadas. La defensa de Montserrat González ha anunciado que solicitará una pena de ocho años y medio de prisión alegando enajenación mental cuando sucedieron los hechos, y para su hija el letrado José Ramón García, que representa a ambas, pedirá la libre absolución.

Planificado durante meses

El asesinato de la presidenta de la diputación leonesa fue un crimen planificado «durante semanas, sino meses», según los mandos de la investigación, que no tienen dudas de que madre e hija planearon juntas y al detalle el homicidio de su víctima, a la que terminaron «ejecutando con profesionalidad», aunque tuvieron la mala fortuna de que un policía jubilado las siguiera y las delatara. 

De la planificación del crimen da cuenta el propio asesinato. La política popular fue emboscada por las dos mujeres a escasos metros de su casa, probablemente después de varios días de intentarlo, ya que Carrasco sólo en contadas ocasiones se movía a pie sola por la calle dado que solía desplazarse en moto o coche oficial. El asesinato fue profesional, dos disparos por la espalda a quemarropa en el tronco. Un tercer impacto en la base del cuello, muy cerca de la nuca. Y un cuarto tiro en la cabeza, el de gracia, cuando la víctima ya estaba en el suelo.