El escritor y cómico asturiano narra cómo se encontró una imagen de su madre ya fallecida cuando buscaba una dirección en la aplicación
31 mar 2019 . Actualizado a las 11:42 h.Quizá este sea un tiempo en el que el presente se difumina con los sueños del futuro y a veces es difícil distinguir la realidad de la ciencia ficción. Corren por la red episodios como el del chico que recuperó un viejo videojuego de coches de carreras, al encenderlo se encontró una partida guardada por terminar y el «fantasma» virtual del vehículo con el que jugaba junto a su padre, fallecido años atrás, con el que pudo concluir el juego en un relato de pura emoción.
Algo así le pasó al escritor y cómico asturiano Pepe Colubi cuando se puso a buscar a Google Street View la dirección de una calle en la que había residido en Oviedo hace tiempo cuando buscaba la dirección de un restaurante. Tal y como cuenta en un emotivo texto publicado en su muro de Facebook, se dispuso a callejear virtualmente por las calles «y al instante apareció en pantalla el portal que tanto había transitado a lo largo de mi vida, aunque la sorpresa me aguardaba unos metros más adelante. La figura borrosa de una transeúnte me resultaba familiar; con el corazón en un puño accioné el aumento hasta reconocer, con todo detalle, a mi madre. Nada raro si no hubiera fallecido dos años antes».
Colubi relata que la imagen tiene la fecha del año 2008 y cómo rebuscó calle arriba y abajo hasta tratar de rastrear alguna pista más sobre qué hacía su madre en el momento en el que la cámara de Google le tomó la fotografía. «El hecho de que mirara a cámara (se notaba a pesar del pixelado de rostros que practica Google) parecía indicar una señal oculta, cierta intención previa que ahora volvía desde el más allá. Pero enseguida me calmé. Esa cápsula de tiempo llevaba años congelada en el mayor buscador del mundo esperando que yo la descubriera, pero no había mensaje, el medio era la metáfora: ella sigue estando».
Y concluye acordándose de uno de los finales más tristes de la historia de la ciencia ficción en el cine. «Y entonces me acordé de Haley Joel Osment al final de Inteligencia Artificial: a salvo, ausente y eternamente confinado en el fondo del mar».