¿Son los empleados el eslabón más débil en la ciberseguridad de tu negocio?

La Voz REDACCIÓN

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El error humano o incluso la mala intención de algún empleado resentido pueden desarticular por completo el sistema informático de una compañía

16 jul 2019 . Actualizado a las 09:48 h.

La ciberseguridad es hoy una de las necesidades fundamentales de cualquier empresa. Desde el momento en que una compañía entra en la era digital, la protección y confidencialidad de sus datos bancarios, contables, estratégicos y de stock pende de un hilo si no se aseguran las medidas necesarias para mantenerlos a salvo. En casos extremos, la totalidad del sistema informático de una empresa puede resultar comprometida y dejar de ser funcional, comportando pérdidas económicas mayúsculas o incluso la quiebra.

El riesgo de los empleados en materia de ciberseguridad

Dentro de los diferentes eslabones que componen la cadena de la ciberseguridad en una empresa, los empleados son quizá el de mayor riesgo. El error humano o incluso la mala intención de algún empleado resentido pueden desarticular por completo el sistema informático de una compañía, de forma que se hace necesario tomar una serie de precauciones para evitar que esto no ocurra. Desde el uso de contraseñas complejas hasta la elección de una buena VPN, toda la estructura de seguridad informática de una empresa debe tener en cuenta siempre la mediación de los empleados. A continuación veremos algunos de los pasos que pueden tomarse para reforzar la protección.

Evitar programas externos y webs innecesarias

Parece algo evidente, pero en la mayoría de las empresas se pasa por alto esta norma con muchísima frecuencia. Es fundamental que se restrinja la instalación de programas externos y el acceso a webs innecesarias. La principal causa del mal funcionamiento de los sistemas de una empresa acostumbra a ser el mal uso de los propios empleados, la instalación de programas que ralentizan los tiempos de carga y la introducción accidental de malware que pone en riesgo la estabilidad de la red en general. El bloqueo de los permisos de instalación y el acceso a las webs externas es imprescindible y debe ser complementado con charlas regulares de concienciación con todo el personal de la empresa.

Evitar correos desconocidos

Aunque se tengan bajo control las instalaciones no autorizadas y el acceso a webs externas, el correo de la empresa sigue presentando vulnerabilidades y es frecuente que reciba algo de spam y otro tipo de mensajes no solicitados. Aquí es fundamental tener muchísimo cuidado con el phishing y con el posible malware adjunto. En primera instancia es imprescindible contratar un servicio de correo que disponga de filtros robustos, pero, además de esto, es necesario concienciar a los empleados de los riesgos que pueden amenazar al correo de la empresa. El uso personal del correo debe estar, por supuesto, completamente descartado.

Conectar a redes seguras y usar una VPN

Pero todas estas medidas no sirven de nada si los dispositivos están conectados a redes no seguras. Además de cuidar el uso de las webs, los correos y los programas por parte de los empleados, es necesario asegurar que todo el personal de la empresa utiliza redes seguras a la hora de trabajar con sus sistemas informáticos. Es esencial encriptar correctamente el router con una contraseña compleja que no esté a la vista ni de los empleados ni de ninguna otra persona. De esta manera nos evitaremos la intromisión de terceros en las redes de la compañía y, muy especialmente, la amenaza de malware procedente de dispositivos no seguros. También es muy recomendable el uso de una VPN para garantizar la completa encriptación de los datos que entran y salen de cada dispositivo.

Usar contraseñas complejas

El uso de contraseñas complejas no solo debería aplicarse al router y al correo, sino a todas las instancias de encriptación por las que pasan los sistemas de la empresa. El acceso a espacios como la intranet, las bases de datos y otros programas de gestión debe estar adecuadamente protegido en este aspecto. Las contraseñas deben contener una combinación de caracteres alfanuméricos que alterne al azar mayúsculas y minúsculas, y no deben resultar accesibles para cualquier persona. Únicamente las personas autorizadas para acceder a cada instancia deben tener acceso al registro de sus respectivas contraseñas, para minimizar la posibilidad de que se produzca un error humano durante la gestión de los datos cifrados de la compañía.

Mantener los sistemas siempre actualizados

Aunque es algo que ya deberíamos tener siempre presente, no está de más recordar este aspecto crítico de la ciberseguridad: mantener siempre actualizados los sistemas en los que trabajamos. Tanto los sistemas operativos ?Windows, Android, iOS?, como los navegadores y gestores de correo deben estar siempre actualizados. Esto es fundamental, porque todos ellos pueden presentar vulnerabilidades que dejen expuestos nuestros datos a pesar de contar con un grado elevado de encriptación en nuestras conexiones y contraseñas. Las empresas de software las detectan y reparan continuamente para garantizar nuestra seguridad. ¡Asegúrate de que tu empresa permanece actualizada!

Educar y entrenar permanentemente a los empleados

Por último, insistimos: es fundamental mantener a tus empleados informados y concienciados sobre la importancia de la ciberseguridad. La gestión individual de las contraseñas, el uso responsable del correo y la prudencia extrema en el acceso a webs externas son comportamientos esenciales que deben ser explicados y alentados desde la empresa. El equipo humano de una compañía es su recurso más valioso, pero también el eslabón más débil en materia de ciberseguridad. El primer paso para garantizar la estabilidad de tu compañía es asegurarte de que tu personal es la primera gran defensa en la protección de tus datos.