Marta Luisa de Noruega cuenta en Instagram que sufre depresión

Separada de su chamán a causa de la pandemia, la princesa asegura: «A veces todo me abruma y tiendo a caer en un pozo de desesperación y autocompasión»

Marta Luisa, con sus hijas Leah Isadora Behn, Emma Tallulah Behn y Maud Angelica Behn, en una exposicion de cuadros del difunto Ari Behn
Marta Luisa, con sus hijas Leah Isadora Behn, Emma Tallulah Behn y Maud Angelica Behn, en una exposicion de cuadros del difunto Ari Behn

Madrid / Colpisa

«A veces me siento como una víctima en todas las áreas de la vida». Que esto lo diga Marta Luisa de Noruega, una mujer que nació princesa y con derecho a una asignación anual de un millón de euros, puede resultar chocante. Pero todavía lo es más que su lamento, compartido a través de Instagram, lo ilustre la hija de Harald con una imagen en la que aparece pletórica, alzando los brazos al cielo sobre la cima de un risco de las incomparables islas Lofoten...

Podría decirse que a Marta Luisa no hay quien la entienda, empezando por ella misma. Sin embargo, su problema actual parece algo más profundo que su dudoso gusto con los hombres. Ella lo ha descrito como «una depresión que avanza sigilosamente». Aunque tiene momentos mejores, Marta Luisa, que en menos de un mes cumplirá 49 años, reconoce estar pasando unos días realmente malos. «A veces todo me abruma y tiendo a caer en un pozo de desesperación y de autocompasión», confiesa.

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Some days are better than others - and I have to admit I have had some really bad days lately. Some times it all just feels too much and overwhelming, and I tend to go into a pit of despair, self pity and feeling like a victim in all areas of life. No energy - literally - depression creeping in. (My poor boyfriend who has to endure my every emotion on this rollercoaster...) Even with many people supporting me, being there for me, I can’t seem to shake the dark pit. But then suddenly, after climbing this loooong hill there is a shift. A friend comes over and turns everything around and you suddenly see the beauty around you again and recognize that you are actually standing on a mountain top in front of this spectacular view. The grit and grind has been the trip up to the top and suddenly you acknowledge the transformation. It all shifts from victim to owning the world - YOUR world. We can all make this shift like the butterfly coming out of its cocoon. The great thing is to have friends with the spiritual powers to really see you and move the energy so you may make the shift. Thank you @marimanzetti for calling out all the grit and letting me move into my greatness. Let’s create some magic together. Earth magic. #womenpower #earthmagic #womenhelpingwomen #womensupportingwomen #womencircles

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En su sombrío estado de ánimo ha influido sin duda el que su exmarido, el polémico Ari Behn, decidiera quitarse la vida el año pasado, justo el día de Navidad. Escritor y especie de poeta maldito (al menos para sus reales suegros), Ari Behn llegó a decir que la reina Sonia «me asesinaría si pudiera».

De mal en peor

Su vocación de provocador lo llevó a posar desnudo para una revista una semana antes de su boda, a defender públicamente la infidelidad y a airear que el actor Kevin Spacey le había tocado la entrepierna en una cena de gala... Luego se ha especulado con que su errático proceder podría ser fruto de la depresión que arrastraba desde niño.

El año empezó mal para Marta Luisa, rota por el dolor de sus tres hijas ante el inexplicable suicidio de su padre. Pero incluso fue a peor. La pandemia del coronavirus la obligó a separarse de su pareja actual, el (todavía más polémico) chamán Durek Verrett, con el que Ari Behn no descartaba pasar en familia la última Navidad, según declaró poco antes de quitarse la vida... Es un hecho que Verrett, residente en California, y Marta Luisa han llevado fatal la separación impuesta por el confinamiento.

«Todo este tiempo ha sido un desafío. Son días en los que lloro y grito», declaró a través de sus redes el hombre que se dice capaz de «transformar átomos» y que culpa a los espíritus de transmitir enfermedades sexuales a las personas. Se ignora qué haría con él la reina Sonia si pudiera... Pero parece evidente que al lado de este chamán, Ari Behn casi era el yerno perfecto. Marta Luisa no lo ve así. Ella a Durek lo llama «mi pobre novio» y lamenta que tenga que «soportar todas mis emociones en esta montaña rusa».

Para la cuñada de Mette-Marit su estado depresivo actual no deriva de una relación de dependencia con un ser tan inquietante sino, al revés, de la imposibilidad de tenerlo a su lado. No acceder a sus «poderes espirituales» la desespera. Aunque después de escalar un collado en las Lofoten la princesa se viene arriba y proclama esperanzada: «Todos podemos cambiar, como la mariposa que sale de su capullo».

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