Ribadesella defiende su ruralidad: «Atención pueblu asturianu»

E. G. B. REDACCION

VIRAL

El ayuntamiento riosellano coloca un cartel en todos sus pueblos para que la cotidianidad rural y los sonidos del campo no sorprendan a nadie: «Si no puedes soportarlo tal vez no estés en el lugar correcto»

12 ago 2021 . Actualizado a las 13:28 h.

«Atención pueblu asturianu. Usted acede asumiendo los riesgos: aquí tenemos campanarios que suenan regularmente, gallos que cantan temprano, rebaños que viven cerca e incluso algunos llevan lloqueros (cencerros) que también emiten sonidos, tractores propiedad de agricultores que trabajan para alimentarte y caminos asfaltados, no autopistas (conductor circule con precaución)». Este cartel, colocado ayer en los tablones de anuncios de todos los pueblos de Ribadesella, tira de ironía para avisar al visitante de lo que se encontrará al entrar en territorio rural. «Es un toque de atención para defender lo nuestro y también para darles respuesta a quienes se sorprenden por escuchar a un gallo a las seis de la mañana y llaman al ayuntamiento para quejarse porque no les deja dormir», pone como ejemplo el primer teniente de alcalde de Ribadesella, Luis Fuentes.

O porque molesta un burro rebuznando o para avisar de que limpien los excrementos de vaca de una carretera. Llamadas que siguen sorprendiendo en el Ayuntamiento de Ribadesella por cuestionar situaciones cotidianas en cualquier pueblo y que, cuando son planteadas como inconvenientes por quienes no están acostumbrados a ellas -«son muy poca gente»-, «nos descuadran por completo».

El cartel, de hecho, plantea que quien se sienta molesto por la cotidianidad rural quizá se haya equivocado de destino. «Si no puedes soportarlo tal vez no estés en el lugar correcto. Si por el contrario eres de los privilegiados que puede soportarlo, disfrutarás de este entorno maravilloso y de los excelentes productos elaborados por nuestros fantásticos agricultores, ganaderos o artesanos que están encantados de ofrecer la mejor selección de productos de nuestra tierra. ¡Disfruta Ribadesella!»